Abuelas: “Tenemos bastones porque nunca nos arrodillamos”

Abuelas de Plaza de Mayo conmemoró 39 años de lucha. La desclasificación de archivos de la Iglesia, el apoyo al juez Rozanski y el nieto 121 también fueron parte de este aniversario.

abuelas bastonesHay un rito de Abuelas de Plaza de Mayo en cada aniversario. Tiene que ver con las cantidades: 39 años, 121 nietos. Esos números son una prueba, en el sentido más amplio. “Lo maravilloso es que pudimos transformar un inmenso dolor en lucha colectiva”, decía Estela de Carlotto en el video que abrió la celebración por el cumpleaños de la institución en el teatro ND Ateneo. En la noche del 25 de octubre los números fueron afecto y barullo. El que producen las fiestas donde se mezclan las grandes familias: abuelas y abuelos, tías y tíos, primas y primos, hermanas y hermanos, nietas y nietos, bisnietas y bisnietos. Y también los amigos y compañeros de lucha.

Los lazos detrás de los números crecen año a año. Contrasta con la soledad y el desamparo en que empezaron las doce abuelas fundadoras. En cada aniversario repasan el camino: se computan las victorias en muchos frentes y las pérdidas, las abuelas que murieron sin encontrar a sus nietos. Cada cumpleaños trae también un poco de ciencia ficción detrás de 39 años de historias. Y el deseo de que algún día la gran familia se complete con los 380 que se estima aún falta encontrar.  

Ovación para Rozanski

RozanskiLos anfitriones del festejo fueron, una vez más, los nietos Manuel Gonçalves y Leonardo Fossati. Un bebé que sobrevivió a las balas en un placard, otro que nació en la mesada de una comisaría. Arrancaron mencionando a muchos de los presentes. Cuando dijeron “Carlos Rozanski”, el teatro se convirtió en un aplauso. El hombre que en 2000 llegó por concurso al Tribunal Oral 1 de La Plata y condenó a decenas de represores, presentó su renuncia la semana pasada, mientras avanzaba un proceso de juicio político a raíz de una denuncia por supuesto maltrato laboral.

Rozanski estaba sentado en un rincón de las primeras filas, al lado del matafuegos. Muchos se pusieron de pie. Agradeció con una sonrisa y en silencio. Había denunciado “persecución política” del Consejo de la Magistratura para entorpecer los juicios por delitos de lesa. Consultado por Cosecha Roja dijo que prefiere postergar el contacto con la prensa.

Los hermanos Menna

Nieto 121 y hermanoHace tres semanas Ramiro Menna se encontró con su hermano Maximiliano, el nieto 121, nacido en cautiverio. El martes se sentaron uno al lado del otro, en las primeras filas del teatro, junto a sus familias. Impresionaba su parecido en el rostro, la barba, la cabeza calva, los gestos. Maximiliano subió al escenario con Claudia Domínguez Castro. “La palabra identidad es un derecho y me lo enseñaron ustedes y mis abuelas que viven en Mendoza. Estar acá hace que todo sea más fácil”, dijo la nieta restituida en 2015.

Nieto 121“Todo esto que estoy viviendo no hubiera pasado sin una familia que me ha buscado desde hace años y sin el trabajo de Abuelas y la CONADI. Gracias porque recuperé parte de mi vida”, dijo Maximiliano. La tía Alba Lanzilloto, una de las grandes impulsoras de su búsqueda, también fue parte de los festejos, con la sonrisa indeleble y las manos apoyadas en el andador.

Desclasificación de archivos

Lita PisoniEl aniversario de Abuelas coincidió con el anuncio de un reclamo histórico: que la Iglesia ponga a disposición los archivos que guarda de los años del terrorismo de Estado. El 25 de octubre, el Vaticano y la Conferencia Episcopal Argentina informaron que serán accesibles. Lita Boitano, desde Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, subió al escenario  -junto con Carlos Pisoni de HIJOS- y recordó: “Los que teníamos fe, creíamos que la Iglesia nos iba a ayudar. Nos traicionó. En la conferencia donde se anunció la apertura de archivos, se habló de ‘luces y sombras’. Tienen nombre y apellido: Graselli, Pío Laghi, Von Wernick. La Iglesia declaró este año el de la misericordia. Todavía no terminó”, dijo Lita.

Graselli era monseñor en 1976. Cuando ella fue a verlo por su hijo desaparecido, él le preguntó:  ‘¿En qué libro estará, en el de los vivos o en el de los muertos?’”. Y le dio un consejo: “No lo busque más”.  

Familiares

abuelas bastones 3Hermanas y hermanos que buscan, primas y primos, leyeron una carta a las Abuelas. Empezó Lorena Battistiol: “Estamos orgullosos de ustedes. Sabemos lo que costó condenar a los genocidas, pero también, que falta mucho”. Ramiro Menna leyó el final de la carta: “Entendemos que la Justicia es más que una condena, es una instancia que pone las cosas en su lugar”.

Los bisnietos también tuvieron su espacio: como destinatarios de nuevas campañas para buscar a personas que rondan los cuarenta. Pudo verse un una de estas iniciativas, un fragmento de la comedia musical El nuevo parador de Valeria. Como recordó Rosa Roisinblit, la vicepresidenta, “si nosotras en el 76 ya éramos abuelas: ahora somos reabuelas”.

La tía Josefina Casado encontró al hijo de su hermano y busca al de su hermana. Leyó unas palabras: “Abuelas, Madres, gracias a ustedes acá no se echó un manto de olvido. Ustedes hicieron de este país un lugar mejor”.  

“Tenemos bastones porque nunca nos arrodillamos”

abuelas bastones 2Después de la murga Agarrate Catalina, las Abuelas subieron al escenario rodeadas de bebés, niñas, niños, nietas y nietos, hermanas y hermanos, compañeras de lucha. Estela habló: “Hoy es un día de regalo. El mensaje que tenemos las Abuelas es juntarnos, seguir con lo que soñaban nuestros 30 mil: la justicia social. Levantemos las banderas por los derechos. Salud, vivienda, educación, trabajo”. Y agregó: “Tenemos bastones y es porque nunca nos arrodillamos. Memoria, verdad y justicia en forma inclaudicable”.   

Fotos: Ariel Gutraich

María Eugenia Ludueña
María Eugenia Ludueña

Periodista y escritora, autora de Laura. Vida y militancia de Laura Carlotto.

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