Apuñaló a la abuela 30 veces con una tijera

Scaraffia1Cosecha Roja.-

Dolly tenía 71 años y una despensa en Scarafia, un barrio humilde del noroeste de Santa Fe. El lunes su nieto quiso robarle la moto que tenía en la casa. Cuando ella lo descubrió buscando la llave, él la asesinó: le dio 30 puñaladas en la cara, el cuello y el pecho con una tijera. “Lo hice porque estaba muerto por la plata y le pedía perdón mientras la mataba”, dijo el adolescente cuando lo detuvo la Unidad de Homicidios de la policía provincial cuatro días días después del crimen.

Hermelinda Ayala le decían Dolly y vivía en la calle Padre Genesio al 5400. El lunes a la noche una de sus hijas la encontró muerta en la cama. En un primer momento, la policía pensó que habían entrado ladrones a su casa. Pero la puerta de calle no había sido violentada, no faltaban elementos de valor y había dinero en la caja registradora de la despensa. También estaban la billetera y un anillo de la víctima.

Después los investigadores se dieron cuenta que faltaba la Honda Wave de una de sus hijas, que ella guardaba en su casa. La moto apareció en Monte Vera, una localidad cercana a Santa Fe capital. Un trabajador rural la había comprado por 1500 pesos. Su declaración fue clave en el inicio de la investigación.

El nieto de Hermelinda dijo: “Fuimos con mi novia a la casa de mi abuela. Yo entré por la parte de atrás de la casa. La encontré en el comedor. La tomé y la llevé hasta su pieza, y con una tijera la empecé a pinchar. Ella me pedía que no la mate, y yo lo hice por mi hijo. Lo hice porque estaba muerto con la guita, y mi mujer embarazada”. Su madre, Miriam Moreira, también acusó a su hijo. Dijo a la prensa que el chico tiene problemas psicológicos, que se droga y que se había ido de la casa hace cuatro meses.

Mientras él le robaba y mataba a Hermelinda, su novia, que está embarazada, lo esperaba en una plaza cercana. Por eso ella también quedó detenida por “encubrimiento de homicidio calificado”. Los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, Cristina Ferraro y Jorge Nessier, continúan investigando el caso. Él quedó a cargo de la justicia de menores.

FOTO: Diario Uno

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Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

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