Buenos Aires: La quemó pero lo vendió un zapato marrón

Ulises Rodríguez – Cosecha Roja.- Ni descuartizada ni barra brava de Boca. Cristian Gallardo Neuch fue detenido ayer acusado de asesinar a una anciana. Se dijo que era barra de Boca porque vive en el barrio de La Boca, pero no iba a la cancha ni tenía conexión con “La 12”. Se dijo que la mujer había sido descuartizada por su asesino cuando en realidad fue metida en una bolsa, quemada y arrojada en la vereda de una curtiembre abandonada de la ciudad Lanús, al sur del Gran Buenos Aires. Los perros callejeros olfatearon carne asada, rompieron la bolsa y fueron despedazando los restos para comerlos. El 29 de agosto al mediodía una vecina que pasó vio una pierna y llamó al 911.

La policía encontró piernas y brazos quemados mordidos por los perros. El cráneo y el resto del cuerpo estaban completamente calcinados. Muy cerca, dos bidones con restos de tinner y unos metros más adelante un zapato marrón de mujer. Sólo un zapato.

Ese mismo día Gladys Casagerone denunció que su hermana Nélida, de 71 años, había desaparecido el 27 de agosto al salir de su trabajo en el Sindicato de Obreros Navales de la ciudad Buenos Aires, a 10 cuadras de su casa.

Los restos fueron llevados a la morgue. Allí, Gladys Casagerone pudo identificar que el zapato marrón era de su hermana. Lo habían comprado juntas, el mismo día, el mismo modelo de zapato aunque los de ella eran negros.

Las investigaciones apuntaban al auto que había tirado los restos en la vereda de la curtiembre abandonada y todos coincidían de que se trataba de un Volkswagen Gol gris.

Por esos días Cristian Gallardo estaba desocupado. Lo habían descubierto cobrando cheques del sindicato por 37 mil pesos.Para que no lo echaran ni lo denunciaran su compañera de trabajo, Nélida Casagerone, había intervenido ante el jefe. Cristian la visitó para agradecerle el buen gesto. Charlando, ella le contó de unos ahorros que tenía por la venta de una casa que había sido del padre.

El 27 de agosto a la tarde Cristian esperó a Nélida en una de las calles que ella siempre tomaba camino a su casa, al salir del trabajo. Conocía el recorrido. Sabía donde interceptarla.  La escena quedó registrada en los videos de las cámaras de seguridad.

La investigación demostró que el celular de Gallardo estaba en la zona en que se encontró el cuerpo de Casagerone, en el mismo horario en que se abandonó el cadáver en la vereda de la curtiembre.

Cristian Gallardo fue detenido ayer. Sospechan que no actuó solo. La policía ahora busca al resto de los implicados.

Sin comentarios

Responder

Su dirección de email no será publicada