Cara Cortada: el asesino que se escondió debajo de la cama

cara cortada y sus amigos

Cosecha Roja.-

Cara Cortada tiene 17 años, una cicatriz en el rostro y una fama de ser el delincuente más peligroso de Mendoza. Hasta hace unos días vivía en el barrio Campo Papa, en el Gran Mendoza, con su mujer -de la misma edad- y el bebé de ambos.

El 29 de noviembre, minutos antes de las cinco de la tarde, la policía rodeó la casilla en la que se escondía. Lo buscaban por el asesinato de dos hermanos unos días antes. La justicia también sospecha de su participación en otros tres homicidios vinculados al enfrentamiento entre bandas narco en el Gran Mendoza.

Una foto suya había circulado en Facebook, publicada por alguien que decía ser policía. Junto a él, una decena de jóvenes –la mayoría menores de edad-, aparecían desafiantes con armas en las manos. Con esa imagen, la prensa convirtió a Cara Cortada en el delincuente más peligroso de la provincia.

Campo Papa es una de las zonas más bravas de Godoy Cruz, la segunda ciudad de la provincia. La geografía del barrio, con pasillos estrechos y casas que se levantan de un día para el otro, dificulta el acceso.

La primer versión sostenía que los policías estaban a punto de entrar al barrio a buscar a Cara Cortada cuando una lluvia de balas los obligó a retroceder. Los uniformados, que trataban de responder al ataque, recibieron la orden de retirarse. “Ellos disparaban con fusiles y armas automáticas. Nos tiraban con (fusiles) FAL y hasta con (ametralladoras) PA3”, contó un policía al diario Los Andes. Uno de los agentes recibió un disparo en la pierna. También fue herido un vecino que había salido de su casa para ir al almacén.

El jefe de la policía de Mendoza, el comisario Juan Carlos Caleri, ofreció a Cosecha Roja otra versión de los hechos. Los policías estaban por hacer el allanamiento cuando un grupo de vecinos los atacó a piedrazos. El tiro que recibió el agente se disparó a unos doscientos metros del lugar, en un cordón policial.

Dos días más tarde, la policía volvió a cercarlo. Ésta vez lograron entrar. Los recibió la novia del joven prófugo con el bebé en brazos. A Cara Cortada, el delincuente más buscado, lo encontraron escondido abajo de la cama. En la casa había una pistola Colt calibre 11.25 con 40 cartuchos, una Browning 9mm con 18 balas, 150 gramos de cocaína y 13 de marihuana.

Ese día, la policía hizo trece allanamientos en los que participaron 110 agentes. En uno de ellos detuvieron a Arielito, un pibe de 16 años que trabajaba con Cara Cortada. En la casa donde lo detuvieron la policía encontró una réplica de una ametralladora de guerra AK 47, una pistola 11.25 y un revólver 22 corto.

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El 3 de octubre, el cadáver de Rubén Cáceres, de 33 años, apareció semienterrado en un piletón en el barrio Campo Papa, en la zona oeste de Godoy Cruz. El cuerpo, descuartizado y calcinado, estaba en dos bolsas: en una, la cabeza y las piernas; en la otra, el torso y los brazos. La mujer de Cáceres lo reconoció por un tatuaje del Gauchito Gil que el hombre tenía en la espalda. La autopsia demostró que fue asesinado de un disparo de una 11.25. La justicia sospecha de Cara Cortada.

Marcelo Pavés, de 19 años, vivía en la manzana B del barrio San Vicente. Su hermano mayor, Daniel, estaba preso y tenía un régimen de salidas transitorias.

Según fuentes policiales, los Pavés pertenecían a una de las bandas que lucha por el control de la venta de drogas en la zona oeste de Godoy Cruz.

El 24 de noviembre dos adolescentes esperaban arriba una moto en la puerta de los Pavés. Sabían que ese día Daniel volvía al barrio. Cuando los hermanos salieron, los pibes les cruzaron la moto y les dispararon catorce veces. Daniel recibió seis tiros y Marcelo cuatro. Los dos murieron camino al hospital.

Los testigos reconocieron a Arielito y a Cara Cortada. Según fuentes policiales, los jóvenes trabajan como sicarios de La Yaqui, la mujer fuerte del narcotráfico en la zona oeste de Godoy Cruz.

Jaqueline Vargas tiene 39 años, es viuda y tiene dos hijas. Hace algún tiempo que no se la ve por el barrio. Según contaron a Cosecha Roja varios jefes policiales, la mujer es la jefa de una banda que maneja varios kioscos de drogas en la zona. Para los trabajos sucios, explicaron, utiliza jóvenes de menos de 20 años.

Los policías reconocieron que no tienen una investigación fuerte sobre La Yaqui ni pistas de dónde podría estar. “Dicen que se mudó a Chacras de Coria”, contó una periodista. Uno de los policías confirmó las sospechas.

Dos días antes de la detención de Cara Cortada, Antonio Ríos recibió un tiro en una pierna y murió desangrado. El hombre tenía 37 años y 28 causas penales abiertas. Había salido de la cárcel hace casi un año. Para los investigadores, el autor del disparo habría sido Cara Cortada.

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