Caso Soria: Polémica en torno a si fue o no un magnicidio

La justicia rionegrina condenó a 18 años de prisión a Susana Freydoz por el asesinato de su marido, el exgobernador Carlos Soria. El Tribunal rechazó la estrategia de la defensa -que intentó demostrar la mujer actuó bajo emoción violenta- pero tuvo en cuenta “el drama de celos que venía soportando” a la hora de fijar la pena. El abogado defensor adelantó que apelará la sentencia: “Esto no fue un magnicidio”, dijo.

Susana escuchó la condena con la mirada clavada en el piso. Había llegado secundada por la acompañante terapéutica. María Emilia Soria, la única hija mujer del matrimonio, se sentó al lado de su madre. Cuando el juez leyó la sentencia, Susana no se inmutó. Con un voto en disidencia parcial,la CámaraCriminalPrimera la consideró culpable del delito del  “homicidio calificado por el vínculo, agravado por la utilización de un arma de fuego, con circunstancias extraordinarias de atenuación” y la condenó a 18 años de prisión. Por el momento, Freydoz cumplirá la pena en el Hospital de Cipolletti, donde está internada desde hace 10 meses.

El abogado de Freydoz, Alberto Richieri, había intentado demostrar la imputabilidad de su defendida, o al menos buscar la atenuante de la emoción violenta. El Tribunal rechazó estos planteos pero tuvo en cuenta “el drama de celos que venía soportando” la mujer del gobernador.  Otros elementos tenidos en cuenta por los jueces fueron el “inmediato arrepentimiento, el pedido de auxilio y la depresión grave posterior” de la mujer.

Respecto a los atenuantes, uno de los jueces,la Dra.MaríaGarcía Balduini, votó en disidencia y pidió la condena a perpetua. En el fallo, la jueza asimiló el caso (“salvando las distancias”) a la figura de magnicidio, al tratarse del gobernador, “recientemente elegido y en quien esa gran mayoría del pueblo había depositado sus esperanzas, de una vida buena y digna. En otro tramo, Balduini explica que la muerte de Soria dejó a la provincia “sumida en el dolor, el desconcierto y la incertidumbre”.

“Este caso fue tratado como un magnicidio y no lo fue”, dijo Richieri al salir de la sala de audiencias. El abogado anticipó que va a apelar la sentencia. “Lo que existió fue privilegio negativo, sufrió una vez más ser la esposa del gobernador y quedó evidenciado en el fallo, porque hubo una necesidad imperiosa de los jueces de indicar el dolor del pueblo rionegrino”, agregó.

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