Castelar: una zona liberada a cuadras de la residencia de Vidal

“Mi marido se había ido de pesca con los chicos. Yo estaba durmiendo. A las cuatro y media de la mañana, abrí los ojos y había un tipo en mi habitación. Me pidió dinero, cargó de todo en bolsas de nylon y se fue por la reja de adelante. Como si nada. La policía nunca tomó huellas, nunca me citaron a declarar. Nada”, contó a Cosecha Roja la abogada y vecina del Barrio Marina de Castelar Sur, Sara Minetti.

Son poco más de 20 casas, en tres manzanas, a seis cuadras de la Base Aérea en la que vive María Eugenia Vidal. Todas fueron saqueadas. Siempre con el mismo modus operandi: delincuentes que ingresan cuando sus dueños salen, que ingresan con los dueños adentro, lo hacen a la madrugada, a la noche, por una puerta abierta o forzada, a veces rompiendo rejas y otras haciendo una hueco pequeño en una de las paredes. Algunas veces entran por el frente o por atrás. Una vez adentro de las casas, buscan llaves para abrir otras puertas. En general, se llevan todo. Por eso, la mayoría de los vecinos de Barrio Marina no saldrá de su casa para recibir el Año Nuevo. Así se lo hicieron saber en una carta dirigida al Intendente del partido de Morón, Ramiro Tagliaferro, enviada también a la Fiscalía General del departamento Judicial de Morón, al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires y de la Nación y a la gobernadora María Eugenia Vidal. En todos los casos, sin respuesta.

La vecina Claudia Gemelli pidió una reunión con las autoridades de la Comisaría Tercera de Castelar. Pero cuando llegó a la cita, el comisario no estaba. A los vecinos los atendió el jefe de calle. Otro policía tomó nota de la situación pero no se presentó. “También fuimos a la Unidad de Gestión. ¡Pidieron que hagamos una nota y juntemos firmas!”, dijo Minetti. Todos conocen a supuesto asaltante. Dicen que se pasea con su pareja por el barrio con total impunidad.

En la carta, los vecinos de Barrio Marina describieron las siguientes situaciones:

-En tres viviendas, el delincuente que entró encontró personas durmiendo. A cara descubierta, exigió dinero. Dijo que era policía. Se llevó dinero, celulares, documentos, carteras, ropa, joyas.

-Varios robos agravados se produjeron a la altura de las calles Guastavino y Lacarra desde 3300 a 3500, Bernárdez de 3700 a 3800: tres cuadras por tres cuadras pegadas a la panadería del barrio, a la UGC N°5 y al Destacamento Policial.

-Las víctimas realizaron las denuncias en el Destacamento Castelar Sur, en William y Giannastacio. El subcomisario sugirió a una de los damnificados que sospechara de un vecino al que le había dejado las llaves.

-Otras personas, que denunciaron en las Fiscalías del Departamento Judicial de Morón y en la Fiscalía descentralizada de Ituzaingó, no obtuvieron ninguna respuesta. Ninguna de las dos instituciones inició la investigación pidiendo a las víctimas que ellas mismas recojan la información.

-Los delincuentes no actúan solos, viven en el barrio, tienen antecedentes penales. Uno de ellos, al que identificaron, salió de la cárcel en este año y se mueve con total impunidad.

-En la carta a Tagliaferro, los vecinos dicen que si un patrullaje de la Comisaría Tercera de Castelar o del C.PC, a la madrugada o en el día, muchos robos se podrían haber evitado, “o capturado a los malvivientes, que salen por el frente de las viviendas con dos o tres televisores de hasta 52 pulgas, equipos de música, bicicletas, computadoras, ropas, notebook y todo lo que encuentran”.

-Los vecinos se sienten “totalmente desprotegidos, espiados -conocen todos los movimientos-, ultrajados, violentados, robados, amenazados, sin que nadie haga absolutamente nada, especialmente los que deben ocuparse de la seguridad”.

Cosecha Roja
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Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

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