Cayó la banda de los bandoneonistas

Bandoneon

Cosecha Roja.-

En agosto, Susana recibió el llamado de un hombre que estaba interesado en comprar su bandoneón Ela Ela. La mujer había publicado un aviso en internet con la foto del instrumento. A los pocos días, el supuesto comprador fue hasta la casa de la vendedora con un acompañante. Las tres personas hablaron un rato en la puerta y la mujer los invitó a pasar. Cuando entraron, uno de los hombres le apuntó con un arma y se llevaron, además del instrumento, varios objetos de valor.

El bandoneón es un instrumento en extinción. “Podrá haber algún lutier suelto que hace uno cada seis meses, pero fabricación de bandoneones no existe en la actualidad, se han tratado de fabricar en distintos países, pero no dieron resultados”, explicó en una entrevista el especialista Oreste Rossotto.

Con la sanción de la ley 26.531 de protección de los bandoneones, si bien no se logró retomar la producción, se buscó proteger los que ya existían: se creó en el país un registro nacional y se prohibió su exportación.

La denuncia del robo en casa de Susana recayó en la UFI Nº2 de Morón. El fiscal Fernando Capello dio intervención a la Sección de Protección del Patrimonio Cultural de Interpol de la Policía Federal.

A los pocos días, un lutier vio en internet una oferta que parecía tentadora: ofrecían en 5 mil pesos un bandoneón de muy buen calidad. Según él estimó, debería haber costado cerca de 30 mil. El hombre se conectó con bandoneonistas que podían tener un instrumento de estas características y avisó a la oficina de la Policía Federal.

“Empezamos la investigación en agosto”, explicó a Cosecha Roja el subcomisario Marcelo El Haibe, de Interpol Argentina. “Buscamos casos similares y vimos que en ocho se repetía el modus operandi”. Dos supuestos compradores se presentaban en la casa de las víctimas, mientras un tercero hacía de campana, y cuando entraban lo amenazaban con un arma y se llevaban el instrumento. También joyas, dinero en efectivo y otros objetos de valor. Hubo otro caso, del 25 de junio pasado, en que al músico Néstor Marconi le entraron a robar a la casa cuando él no estaba.

Después de cuatro meses de investigación, la policía allanó las viviendas de los cuatro supuestos miembros de la banda. En dos de ellas, una en San Miguel y otra en Virrey del Pino, en el Gran Buenos Aires, secuestraron un bandoneón y un acordeón.

Según explicó el jefe policial, la banda estaría compuesta por los tres delincuentes –los que ingresaban en las casas y el que hacía de campana- y un cuarto que sería el encargado de vender los instrumentos robados. Aunque, explicó, no hay pruebas que involucren a este último.

“Estos elementos generalmente van al exterior porque son muy codiciados”, contó El Haibe. Según explicó, en Alemania el valor de un bandoneón en el mercado negro puede llegar “hasta los 30 mil dólares, dependiendo de la calidad”.

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