Chocobar le disparó a mi hijo por la espalda

choco

Daniel Zelko estuvo en La Boca y se encontró con Ivonne, la mamá de Juan Pablo, el pibe que asesinó el policía Luis Chocobar. Aquí, su relato íntimo de la cadena de violencias que padece un “pibe chorro” y cómo llega a la muerte*

 

Lo tuve
fue mi primer varón
uno de mis grandes sueños
quería que sea futbolista
hincha de river
bien negrito y con rulos
y así salió
el premio más grande
mi hijo
jugaba mucho al fútbol
en varios equipos
estudiaba mucho
era muy inteligente
aprendió rápido a hablar y escribir
le enseñabas a caminar y él ya corría
era inteligente, amigable, sensible, sentimental
muy malcriado
demasiado mimoso y mamero
todo el día: “Maa, maa”
parecía un ternero
Vamos a su vida:
A los 3 años empezó a jugar para Cebollitas
en Salta
el pueblo El Carril
después jugó para Mini Microbio
eran bien chiquitos todos
corrían para cualquier lado
el primero gol que hizo Pablo en su vida fue en contra
no entendían para dónde había que meterlo
pero igual lo festejó
porque era un gol
el resto no importaba.
Amaba ponerse camisetas de fútbol
siempre quería que le compre botines
y camisetas de equipos importantes:
Barcelona, Brasil, Real Madrid,
siempre fue fan de Cristiano Ronaldo
hasta se quiso cambiar el nombre a Juan Pablo Ronaldo
siempre quería la camiseta 7 pero le daban la 10
jugaba bárbaro.
En el jardín estaba desesperado por ir a la primaria
siempre y cuando tenga equipo de fútbol, claro
era bien tranquilo y atento,
ya antes de entrar a la escuela tenía novias
imaginate cuando salió!
Uf!
Se hacía el galán, el caballero
decía que todas gustaban de él
y él gustaba de todas.
Adonde iba se hacía amigos
siempre más grandes
era el alma del grupo
todo el día estaba jodiendo y haciendo reir
cuando no estaba Pablo lo extrañaban
y cuando estaba no lo soportaban más
porque era un hincha pelotas.
Se iba siempre a pescar al dique que había cerca
se escapaba para ir a pescar
cuando no estaba con el fútbol estaba en el dique
se iba a pescar mojarritas
y vivía con la onda en el cuello
para tirarle a las palomas,
nunca paraba
las 24 horas del día estaba afuera
amaba el campo.
En la escuela le iba bárbaro,
se aburría
le parecía muy fácil
siempre me pedía pasar de grado sin pasar el curso.
Donde estaba él estaban Belén y José
siempre fueron los tres
siempre eran tres
tres, tres, tres,
por todos lados tres
los tres más grandes
él decía: “Mi hermana es la reina
y nosotros somos los dos príncipes”
Se cuidaban entre los tres solos
él la veía a Belén como una mamá,
es que yo casi no podía estar
trabajaba en el campo
sembraba y cosechaba tabaco para una tabacalera
es lo que hacía toda la gente del pueblo
iba a las 7 de la mañana y volvía a las 7 de la noche
y como no me alcanzaba casi siempre tenía que hacer otro turno
de las 10 de la noche a las 7 de la mañana
no paraba
porque pagaban tan poquito
tan poquito
pero bueno
otra opción no había
era muy sacrificado
demasiado sacrificado
lluvia, sol, da igual
de lunes a sábado todos los días trabajando
y ni alcanzaba para alquilar una casa
para tener una cocina a gas.
Una vez Pablo me hizo una cocina de barro
con adobe que salió a juntar
y con unos ladrillos que le pidió a un vecino,
era hermosa…
Él decía que era el hombre de la casa
si había que arreglar una mesa
él era carpintero
si había que arreglar una lamparita
él era electricista
siempre salía a juntar la leña
para que podamos cocinar.
Y ahí llegó el papá de mis hijos más chicos
que nunca le cayó bien a él
por el machismo
él no quería que haya otro hombre en la casa
y era muy celoso de mí,
yo desde chiquito le decía que él era mi novio
le preguntaban si tenía novia, y decía: “Sí,
mi mamá”,
a mi hija tampoco le gustó mi novio nuevo
y se fue a vivir a lo de mis hermanas
a dos cuadras de casa.
Ahí empezaron los problemas
ahí se termina la parte feliz
tuve con esa pareja dos hermanitos nuevos
y para él mis hijos de antes no existían
se llevaban mal
y mis hijos se fueron alejando de mí.
Tuve que cambiar de trabajo
pasé a una sandwichería
trabajaba de 7 de la tarde a 3 de la mañana
y tenía otro trabajo más en un local del mismo dueño
de 10 de la mañana a 3 de la tarde
trabajaba todo el día sin parar
pensaba que eso era lo mejor para mis hijos
porque nunca teníamos plata
nunca teníamos plata.
Habíamos usurpado una casa
donde vivimos 10 años
hasta que un día nos desalojaron
pobres los chicos vivieron un desalojo horrible,
llega un día a las 6 de la mañana la policía y me dice:
“Tienen una hora para dejar la casa”.
Fui a la municipalidad a pedir ayuda
me dijeron que lo único que podían hacer
era dejarme pasar unos días en una casa de velatorios
hasta conseguir algo para alquilar.
No acepte
parecía un chiste
no voy a llevar a mis hijos a vivir a una casa de velatorios
era horrible.
¿Podés creer que con todo lo que trabajaba
no podía pagar un alquiler?
Encima no me daban recibo de sueldo
y en ningún lugar te aceptaban con tantos chicos.
Nos llevaron a lo del papá de 2 de mis hijos más chicos
Octavio y Marianella
nos llevaron al terreno de su madre
nos acomodamos en el fondo y pusimos luz
agua
vivimos todos en una sola pieza
muy precariamente.
El padre de mis hijos grandes tenía problemas con el alcohol
y con la timba
con él todo eran golpes
cuando estaba embarazada de Pablo no paró de pegarme un segundo
es feo contar esto
pero es importante
porque Pablo siempre vivió eso
desde la panza
siempre creció con eso
su padre era una persona agresiva
que nunca los tuvo en cuenta
nunca hizo nada por ellos
es que de tantos golpes que me dio un día fui a la policía
y le dijeron que no se podía acercar a mí
a 300 metros de mí creo,
todo de palabra porque ni pude hacer la denuncia
para hacer la denuncia había que hacer trámites
y hasta viajar a otro pueblo a firmar
y yo no tenía tiempo para denunciarlo
tenía que trabajar.
Así que nos fuimos a esa casa atrás de lo del padre de Octavio y Marianella
mis hijos más chicos.
Estaba lleno de ratas
y ahí…
Yo…
Cómo contar esto
algo feo
ahí cambió para siempre la vida de Pablo, Belén y José
por culpa de esto Pablo pasó de ser tan buenito a ser malo
ahí empezó el sufrimiento, el dolor, la bronca
ahí Pablo dio vuelta completamente
de ser un chico bueno pasó a ser re agresivo
siempre queriéndose vengar,
todos los días le decía a Belén: “Yo lo voy a matar
te prometo que yo lo voy a matar”.
Pasó que un día yo venía de trabajar
y el portón de mi casa estaba entreabierto
“Qué raro”, pensé.
Cuando entré
los chicos estaban durmiendo
y cuando fui para la pieza
el papá de Octavio y Marianella
no quiero ni decir su nombre…
Gustavo…
Salía arreglándose la ropa
y cuando entré estaba mi hija tirada en la cama
todo mal
había abusado de ella
empezaron gritos
llantos
intenté salir corriendo
y él me ahorcaba y me quería matar
Belén estaba quieta
lloraba
estaba asustada
muy lastimada
lo único que pude hacer fue gritarle a Pablo y a José
que Gustavo había lastimado a Belén, que corran a la policía
él salió a correrlos sin darse cuenta que me soltó a mí
yo salí por la otra puerta y vi cómo los tenía a los dos agarrados del cogote
Pablo tenía 12
José tenía 10
Belén tenía 14
era todo una locura
él no se dio cuenta que yo me escapé
y ya iba por la plaza corriendo, gritando “Auxilio! Ayuda!”
Llegué a la policía y les relaté rápido todo
y fuimos en unas patrullas a la casa
y cuando llegamos
este Gustavo se estaba por ahorcar con una sábana
en un árbol de palta que estaba en el fondo.
Lo detuvieron,
vinieron policías, médicos,
era un quilombo
todos llorando y preguntando de todo.
Nos llevaron a la capital
hicimos la denuncia
a Belén la revisaron los médicos forenses
y le hicieron una Cámara Gesell,
después nos llevaron a un tratamiento psicológico
y tuvimos 31 días la policía afuera
porque la familia de Gustavo nos quería prender fuego
querían prender fuego a sus propios nietos
querían que retiremos la denuncia
porque como salieron positivos los estudios
de que Gustavo había abusado de Belén
y Belén era menor
íbamos a juicio.
Yo
encima
de tanto ir y venir
me quedé sin trabajo
y encima la gente empezó a tirar su veneno
a hablar mal de nosotros
que yo prostituía a mi hija
que yo me prostituía también
y eso llegó a los oídos de Pablo,
en la escuela se burlaban de él
le decían: “Ja! Violaron a tu hermana!
Seguro te violaron a vos también!”
Se reían de él,
y Pablo no quiso ir más a la escuela
lloraba y me pedía por favor no ir más,
y dejó de ir.
Ahí pedí ayuda a la municipalidad para irnos
yo enloquecí completamente
con 5 chicos
sin trabajo
no sabía qué hacer
tuve dos intentos de matarme
agarré la droga
el alcohol
todo
todo
pero en poco tiempo me di cuenta que así no
y quise salir ya, ya, ya, ya
extrañaba el amor
el cariño
llevar a los chicos a la escuela
la vida linda que teníamos
éramos pobres pero estábamos bien
hasta todo eso que pasó estábamos bien.
Le pedí ayuda a mi mamá
que vivía acá en Buenos Aires
y me dijo de venir.
Nadie quería venir
querían conocer
visitar
pero vivir acá no,
eran chicos de campo
estaban acostumbrados a la libertad
el dique
la cancha
el pasto
los pájaros, los amigos
era imposible sacarlos de ese mundo.
Pero como eran chiquitos la decisión dependía de mí
y nos vinimos.
Vendí todas nuestras cosas
las liquidé
cuchetas, mesas, platos, ropa
yo que pensaba que no teníamos nada
y había banda de cosas!
teníamos un camión de ropa!
regalamos, quemamos, vendimos
nos quedamos solo con un bolso cada uno y nos vinimos a Buenos Aires.
La municipalidad nos pagó los pasajes,
pero antes de subir, Belén se escapó
no quería irse
hice la denuncia y no aparecía
así que vine con los chicos y Belén quedó en Salta
otro sufrimiento
venían a esta ciudad desconocida sin su hermana
venían llorando
eran muy unidos los tres
muy sentimentales
dormían los tres juntos en una cama
aunque hubiera más colchones ellos dormían juntos,
llegamos tristes
re tristes
un bajón.
Llegamos a la casa de mi madre
y lo primero que le dijo Pablo a mi mamá fue:
“Yo voy a matar a Gustavo”
eso fue lo primero que le dijo,
ya se había vuelto agresivo
estaba lleno de ira
quería pegarle a todos
por la violación esa se cargó de odio
le pudrieron el alma.
Lo llevábamos al psicólogo y no quería hablar
sólo lloraba, lloraba, lloraba
y decía “No importa lo que pueda decir,
yo sé lo que tengo que hacer
me tengo que vengar”.
A mí me mataba verlo así
un chico de 12 años con tanto deseo de matar
y encima yo pensaba que lo iba a hacer
pensaba que tarde o temprano mi hijo iba a estar en la cárcel
pensaba: “Pronto va a tener 13, 14, 15
se va a encontrar con personas que le enseñen cosas malas
y lo va a hacer”.
A Gustavo le habían dado 11 años de prisión.
A los 5 días de llegar apareció Belén y la fui a buscar.
La traje
en silencio
era difícil hablar con Belén después de la violación
no hablaba con nadie
se encerró en un lugar oscuro
frío
vivía encerrada
no le hablaba ni a mi madre
no quería hablar conmigo tampoco,
hasta que un día se fue a Mar del Plata
a vivir con mi hermana
y un día volvió y me dijo: “Mamá,
yo quiero vivir con vos”
Y ahí también se abrió con mi mamá
y le pudo contar todo lo que pasó.
A todo esto seguía este nuevo Pablo
un Pablo malo
todos se adaptaron a la nueva vida en Buenos Aires
pero Pablo no
se sentía encerrado
quería ir a pescar y no había dique
quería jugar al fútbol y no había canchita
y la única que había los pibes le decían:
“Vos, negrito de Salta
acá no podés jugar”.
Acá todos tenían todo Nike y mis hijos ni conocían eso,
pero bueno el tiempo pasó y empezó a hacerse algunos amigos
y también algunos rivales,
era muy lindo algo de él
que sea lo que sea
malo o bueno
él te contaba todo
decía la verdad
si hacía algo malo igual venía a casa y lo contaba
no tenía filtro,
un día me dijo una frase que nunca me voy a olvidar
me dijo: “Mamá
yo le quiero pegar a cualquiera
porque a todos le veo la cara de Gustavo”.
Por suerte se encariñó con mi mamá
pero al toque muere
y de nuevo nos quedamos re solos
encima ella cuidaba a 3 sobrinos
así que yo quedé a cargo también.
Pablo lloró un montón
un montón
aparte mi mamá le había conseguido una prueba en River
tenía fecha para probarse el 22 de enero
y el 19 de enero mi mamá murió
así que no quiso ir,
pero mandé un mensaje a la entrevista
y nos dejaron ir unos días después.
Se presentó y pasó la prueba
se presentó al otro día y pasó también
pasó todas las pruebas menos la psicológica.
Dijeron que nos iban a dar una beca
porque no teníamos ni para el colectivo de Pablo
yo tenía 9 chicos a cargo ahora
y encima estaba el marido de mi mamá
que era alcohólico y nos quería echar de la casa.
En fin,
el sueño de River se cayó también
Pablo dejó de ir y se tiró al abandono
era su sueño y no pudo.
Se hizo amigo de una vecina
amigovios
fue la única novia que tuvo
la más importante
desde los 13 años hasta que murió,
Karen era todo para él
se querían mucho
aparte ella era ahijada de mi mamá
así que compartían eso de que la extrañaban,
a ella le contó lo que pasó con Belén también
Karen era todo para él
no importaba nada
llegó a amarla tanto
todo era Karen, Karen, Karen.
Ahí empezó a entrenar en Huracán un tiempo
y en las vacaciones nos fuimos todos a Salta
y se perdió unos entrenamientos y lo echaron,
y ahí decidimos ir a probar a Boca,
fuimos con Karen y otro amigo a acompañarlo
le compramos todo el equipo del Real Madrid para que se presente
y jugó re bien
y al final juntan a todos los chicos y dicen:
“Bueno,
sólo necesitamos un 4 y un arquero”
Y las madres nos re enojamos!
“Por qué no ponen eso en el cartel!?
Los chicos se ilusionan!”
uy,
no paró de llorar
decía que nunca más se iba a presentar en ningún lado.
Es que él se entrenaba
se cuidaba
se alimentaba como un futbolista
nunca frito ni nada de eso
tenía su dieta y todo
hacía mucha gimnasia, corría, se contaba el tiempo
tenía mucha fuerza
un físico increíble,
su sueño era ser futbolista y esa situación en Boca lo mató.
Dejó todo
el colegio, el fútbol
empezó a juntarse en la esquina
con mala compañía
de un día para el otro yo no sabía nada de él
no sabía donde iba
dónde estaba
hasta que un día la agresividad también empezó con nosotros
con la familia.
Y ahí yo le dije: “Vos te drogas!
yo te parí, conozco esa mirada”
“No flashees mamá”, me decía,
siempre lo negó.
Hasta que un día lo encontré fumando porro y hablando de ir a robar
cosas raras para nosotros…
Y unos días después viene la policía y me dice: “Detuvieron a tu hijo
está en un instituto de menores por intento de robo”.
Yo le decía: “No, no puede ser
mi hijo no es así
mi hijo no necesita robar
yo trabajo todo el día
se equivocaron”.
Me volví loca
rompí toda la casa
me enloquecí, me rompí, no lo podía creer
y sentía que él la estaba pasando mal lejos de su mamá.
Pablo tenía 15 ya.
Fui al Instituto y me dijo: “Ma,
no sé qué pasó
mi amigo le quiso sacar el celular a una chica
y nos agarraron a todos”.
Fui a hablar con la psicóloga y le pedí ayuda
me pasaron una casita en el barrio donde podía estar,
también fui a la escuela a pedir ayuda,
dije que quería internarlo
que no sabía qué estaba consumiendo
pero que sabía que algo estaba consumiendo,
estaba muy violento
y yo también
nos gritábamos
nos tratábamos muy mal,
y eso no puede ser así
en la casa no.
Yo le decía: “Hijo
yo te voy a internar, te voy a sacar de eso”.
Cada día más drogado, más drogado
de noche no salía pero ya a la tarde volvía así
y después se tiraba a dormir nomás.
Un día faltó plata de la casa y le fui a preguntar
y me dijo: “La saqué para comprar droga”
y yo le dije: “Yo trabajo para comprar comida
para comprar ropa
hasta para cortarte el pelo y las cremas y todo”
(Porque él era bien coqueto)
“Pero para droga no”.
Su novia me ayudó
le dijo: “Yo o la droga”
y ahí Pablo paró un poco
intentó cambiar
fue a jugar al fútbol a un club en San Telmo y mejoró un poco.
Ahí me junté con mi marido,
a Pablo no le gustaba
él quería ser el hombre de la casa,
igual no se daban bola
todo lo decidíamos Pablo y yo,
pero mi marido conocía a los chicos de la calle
y me decía: “Pablo está tomando alcohol”.
Un día volvió con olor y le pregunté
y me dijo que era sólo una cerveza.
Al rato vino la policía de nuevo:
“Su hijo está detenido por tentativa de robo
pero ahora con arma”.
Había pasado un año.
Hablé con él,
“Ahora no me vas a decir que justo estabas ahí con un arma”
“Es que, mamá,
si robábamos ese celular íbamos a tener para comprar droga”.
Siempre decía la verdad.
Y ahí lo quise internar sí o sí
pedí hablar con un juez
pero siempre había que pagar
y yo decía: “¿De dónde saco plata para internar a Pablo?
¿Plata para internar?”
Era difícil
era muy caro.
Un día de esos la agarró a Belén drogado y borracho
y le dijo: “Ayudame
no quiero más esto
ayudame a salir, por favor”,
él seguía siempre con lo de matar a Gustavo
lloraba y lloraba y le decía: “Tengo que matarlo,
todos los desastres de estos años
son para aprender lo necesario para matar a Gustavo”.
Estaba esperando que Gustavo salga de la cárcel para matarlo
contaba el tiempo
decía que si era necesario se iba a ir sólo a Salta caminando.
Hoy Gustavo está preso y Pablo está muerto.
Sé que todo suena terrible pero seguía habiendo cosas muy buenas,
él seguía siendo alegre
y nos decía todo el tiempo que lo importante era vivir la vida
vivir.
Pablo siempre sintió que era el más fuerte de la familia
pero ahora creo que era el más débil
nunca pudo superar lo que le pasó a Belén
nunca pudo.
Esa persona nos cagó la vida a todos
arruinó todo
él es el culpable de todo.
Ahí pablo ya tiene 17
y se le mete en la cabeza que quiere trabajar
estaba desesperado por tener 18 años
para poder conseguir un trabajo mejor,
vendía chori y paty en retiro
pero le pagaban re poquito,
él quería un sueldo grande para ayudarme
decía que nosotros éramos su prioridad
que nos iba a comprar una casa grande
pero que él no iba a vivir conmigo porque yo era una hincha pelotas!
no coincidíamos en las reglas y en los horarios,
él siempre se olvidaba el horario en que tenía que volver.
Él seguía loco por sus hermanos
Belén y José eran todo para él
Octavio y Marianella no tanto,
yo creo que porque son hijos de Gustavo
los defendía igual, pero le costaba más el cariño
no podía darles amor porque eran hijos de Gustavo
además Octavio y Gustavo tienen la misma cara.
Ahí llegó la policía por tercera y última vez.
Que estaba en un Instituto y que esta vez no iba a salir.
Tentativa de robo con arma blanca.
El juez decidió mandarlo al Instituto San Martín
en la calle Carabobo.
Fui al juzgado
no me dejaban verlo, tocarlo, nada
hablé con los psicólogos y decían que iba a estar ahí hasta que el juez diga
me preguntaron si yo quería que vuelva a mi casa
y les dije que no
que hace rato que necesitaba ayuda
que se quede ahí si era mejor para él.
La primera semana no tuve visita
sólo podíamos hablar 20 minutos por teléfono cada 2 o 3 días
él me decía: “Mamá, sacame de acá, te extraño, me siento solo”
y al final yo lloraba tanto que él terminaba consolándome a mí.
En la primera visita nos abrazamos mucho
me alzó y todo
y ahí me contó los desastres que le hacían ahí
no lo trataban bien
los policías le pegaban
y algunos de los chicos eran terribles.
Fui a hablar con las asistentas sociales:
“Cómo puede ser! me prometieron un buen lugar!”
Estaba lleno de golpes
los ponían en penitencia en un lugar horrible
y él se sentía re mal,
ya no era el mismo
se le veía en los ojos.
Estaba desesperado por salir pero entendía que no se podía.
Íbamos a visitarlo dos días a la semana
el jueves iba yo y algún hermano
y el domingo íbamos todos juntos.
Después el juez decidió pasarlo a una residencia
de la que podía entrar y salir
tenía que cumplir bien los horarios
ir al colegio y volver
y algunos días lo dejaban venir a dormir a casa.
Al mes cumplió 18 y lo largaron,
fui a firmar y lo largaron.
Ya era mayor.
Tenía una causa abierta pero podía estar en la casa.
Él entendió bien,
llegó a la casa y no se movió de acá
del 19 de noviembre hasta el 7 de diciembre no se movió de acá.
Limpiaba, cocinaba, barría, ayudaba
estaba haciendo un curriculum para entrar en McDonalds o en Mostaza
quería concentrarse para volver a estar bien
se lo veía muy cambiado,
tan bien iba que su tío Rogelio
le regaló un pasaje a la costa
para el 8 de diciembre a las 5 de la tarde.
Tenía que salir de casa a las 3
era su regalo por los 18.
La noche anterior al viaje dijo: “Festejemos!”
Estaba bueno que se vaya a la costa a despejarse un poco.
Esa noche estaba acá con mi marido
hasta que en un momento mi marido se quedó dormido
y al rato subió y me dijo: “Pablo no está”
y ahí entra José todo dormido y me dice: “¿Vos le diste un vino a Pablo?
está en la esquina tomando vino”
Y ahí José salió y Pablo le dijo: “Termino el vino y entro a dormir”,
yo también le grité desde la ventana y me dijo: “Ahora voy, viejita!”
Salí igual y estaba con un chico que yo no conocía
lo reté y le dije: “¿Quién es este chico? Salí de acá vos
no sos del barrio”,
“No seas mala mamá
es un compañero del San Martín,
salió hoy del instituto”.
Ese día había salido!
habían arreglado de verse por Facebook.
Ya eran las 8 de la mañana creo
y le dije: “Bueno
me voy con tus hermanos a la Matheu
cuando vuelva te quiero adentro”
“Sí, ma”
Yo me quedé tranquila porque, la verdad,
se estaba portando re bien.
Fui a la Matheu a despedir a Octavio
que se iba a Rosario con los amigos de la Casita de los Niños
nos sacamos fotos en el micro
filmamos
nos despedimos un rato
y ahí veo que me hacen dos llamados
y no sé por qué el celular no me dejaba atender.
Estaba a dos cuadras de acá
de casa,
volví caminando y estaba toda la calle cortada
todo con cinta
lleno de gente
le pregunté a una vecina: “¿Hubo un choque?”
y me dice: “No sé,
escuchamos muchos tiros y salimos”.
Yo seguí caminando
y ahí veo a mis vecinas del fondo
que vienen corriendo hacia mí y me dicen:
“Ivonne, calmate, calmate, por favor calmate”,
otros vecinos me agarraban y les dije:
“No
me
agarren!”
Y ahí por debajo de sus brazos
lo veo a mi hijo José arrodillado
con Pablo en los brazos
“Negro, no me dejes morir”, le decía
estaba todo sangrando
todo estaba en silencio
no entendía qué estaba pasando
tiré las ojotas
me arrodillé al lado de él
y le dije bien cerca del oído: “Hijo,
¿qué te pasó?”
Y él sólo decía: “Ma, me duele, me duele”
“Ma, no me dejes tirado”
José no paraba de llorar
Pablo tenía toda la nariz reventada de sangre
vomitaba
le levanté la remera
tenía un agujero en la espalda bien grande
que derramaba sangre como si fuera una fuente,
ahí entendí que le habían disparado
y ahí se durmió
se cayó
no hablaba más.
Y ahí recién vi a los policías y les grité:
“¿Llamaron a la ambulancia!?
Llamá!
Se está muriendo!
Mi hijo se está muriendo!”
No hacían nada
se reían los policías a lo lejos
y le digo al policía “Por favor, levanta el teléfono!
No están haciendo nada!”
Y ahí se siente el sonido de una ambulancia
pero se va a otro lado
y digo: “¿Por que se va para allá?”
y me dice: “¿Sabe qué pasa?
Que parece que tu hijo acuchilló a un turista 10 veces
y entonces un policía de civil lo persiguió y le dio un cohetazo”.
Le empecé a pegar al policía
empecé a enloquecerme
“Nooo!” le decía yo, “Pablo no puede lastimar así a nadie
no puede darle 10 cuchillazos a nadie,
él ve sangre y se desmaya!
Por favor hagan algo, ayúdenlo!”.
Recién después supimos que era el otro el que lo había acuchillado
que es el otro el que va a ir preso por eso
está comprobado,
Pablo tenía un cuchillo en el bolsillo
pero los forenses demostraron que no había sido usado
que no tenía sangre.
Así estuvimos hasta las 9:40,
a él le dispararon a las 8
estuvo una hora y media tirado en el suelo
no sólo un policía le había disparado
ahora los otros policías lo estaban dejando morir ahí
no hacían nada por ayudarnos
los vecinos tampoco decían nada
solo me decían que no lo mueva
que iba a ser peor
porque yo quería subirlo un taxi y llevarlo directo.
La ambulancia llegó a las 9:40
clarito me acuerdo
y lo suben a una camilla y yo voy a subir con él
y me dicen que no puedo
que Pablo tenía una consigna policial
que yo tenía que ir por mi cuenta
“Pero se está muriendo! Es mi hijo! Por favor!”
“No, señora, no se puede”.
No entendía nada lo que estaba pasando
nos subimos a un colectivo, sin SUBE, sin nada
y llegamos al hospital
y ahí entro desesperada y digo: “Soy la mamá,
necesito saber como está”
“Todavía no sabemos nada”, me dice,
y ahí viene la policía y me saca afuera
me sacó afuera, hermano!
me sacó afuera a la fuerza!
“Pero se está muriendo mi hijo! por favor!”
“No señora, tiene que esperar afuera, su hijo tiene una consigna policial”.
Como a los 20 minutos sale un medico y dice:
“¿La familia Kukoc?”
“Yo soy la madre”, le digo
“¿Me puede dar los datos del chico?
Porque en la computadora no salta nada
y así no puede entrar al quirófano”
“Pero me estás cargando!?”
Entonces le doy el documento rápido
y le digo: “¿Puedo verlo Doctor?
Por favor”
Y me dice: “No, verlo no lo vas a poder ver
tu hijo tiene una consigna policial
lo único que te puedo ofrecer es que en 15 minutos
va a salir de esta puerta hasta el ascensor,
lo podes ver pasar en ese interino”.
Eran 3 míseros metros
ni loca
entré de prepo y tenía como 5 policías atrás
que me decían que me vaya para atrás
que él había acuchillado a una persona
“Está bien señor, entiendo, después lo juzgan,
yo solo quiero verlo y saber si esta bien”
Y me dijeron que yo tenía que pedir una orden al juez
para que el juez me permita estar adentro del hospital,
Imaginate!
Todo era el juez, el juez, el juez
imaginate la bola que me va a dar el juez a mí.
Recién a las 11 de la mañana subió al quirófano
11 de la mañana y todavía no lo habían operado!
“¿Pero por qué tardan tanto!?
Se va a morir!”
Y ahí veo que pasa la camilla con mi hijo
todavía respiraba y jadeaba
desde donde estaba le grité: “Mamá está con vos papá!
Mamá está acá!
Te quiero mucho!
Estamos con vos!”
Hasta que se cerró la puerta del ascensor le grité sin parar
iba sin ropa y con el oxígeno y todo.
12, 1, 2, 3, 4, 5, 6,
7 de la noche, 8 de la noche, 9 de la noche
en ningún momento salió un médico a decirnos nada
no existíamos
ya estaba practicamente toda mi familia afuera
haciendo quilombo
No puede ser que nadie nos hable!
como a las 12 de la noche
sale un medico y dice que la operación duró 6 horas y media
que lo operaron dos veces
una vez de la pierna y otra de la espalda,
no me hicieron entrar a una sala ni nada
ahí nomás lleno de gente me dijeron: “Mire señora,
su hijo está vivo pero está grave
tiene el fémur roto
y tiene afectado el colon, el páncreas, el hígado, el riñón,
está anestesiado y entubado
hay que esperar
eso es todo lo que le podemos decir”
“¿Puedo verlo? Darle la mano 5 minutos”
“No señora, su hijo tiene consigna policial”
“Pero si se está muriendo
está indefenso
¿Qué puede hacer él?
¿Qué puedo hacer yo?
Sólo quiero verlo
que sepa que estoy cerca”.
8 policías adelante había
y atrás como 3 policías más
todo estaba lleno de policías que nos decían lo que teníamos que hacer
Y nosotros sabíamos que el que le había disparado a Pablo era un policía!
Y eran ellos los que todo el tiempo nos recordaban que teníamos que estar afuera
porque estábamos del lado del delincuente.
Tanto insistí que me dijeron: “Bueno,
podés pasar sola un ratito,
pero lo ves y salís”.
Cuando entré había máquinas por todos lados
traté de mirar todo para asegurarme que estaba todo bien
había una donde aparecía el saturamiento del corazón
recuerdo bien que estaba en 21
le revisé todo el cuerpo,
la pierna, la panza
estaba todo vendado hasta el último dedo
con el pie levantado
no me escuchaba
solo lloraba
le caían lágrimas,
le pregunté al médico por qué lloraba
y me respondió que no sabría decirme.
Nos quedamos ahí toda la noche
afuera del hospital
le cantamos y rezamos por él.
Al otro día a la mañana pedí todo el día la parte médica
recién me contestaron a las 8 de la noche
me dijeron: “La parte médica no es cuando usted quiere
es cuando él empeora o cuando él mejora,
que no pueden estar todo el tiempo diciéndome cómo está mi hijo”.
El turista ya estaba arriba en una sala segura
y Pablo seguía en la sala común de terapia intensiva,
una enfermera me dijo: “Pedí que te lo suban
no puede estar ahí con la cantidad de operaciones que tuvo
se va a morir de la cantidad de virus que hay en esa sala”.
Me dijeron que iban a haber 2 operaciones más
una a la noche y otra a la mañana,
y ahí un médico dice como si yo no estuviera:
“¿Ya la prepararon a la mamá?”
“No, no”
Y se da vuelta, me mira y me dice: “Mirá,
no se va a recuperar tu hijo
no creo que tu hijo salga de ésta”.
Yo me volví loca
y me mandaron a mi casa
y cuando llegué a mi casa vino la policía
y me dijo que mi hijo había entrado en paro
y ahí corrimos de nuevo al hospital
y cuando llegamos nos dicen:
“Su hijo hizo un paro a la 1 de la mañana”
“¿Qué!? ¿Y por qué a mí a las 2 de la mañana me mandaron a mi casa!?
Si cuando él estaba haciendo el paro yo estaba pidiendo verlo!”
“Señora, igual pudimos operarlo
pero tuvimos que dejarle el abdomen abierto
porque está tan delicado que no van a poder suturar una y otra vez,
a las 6 de la mañana lo vuelven a operar y al mediodía le van a avisar”.
Al otro día a la mañana volvió a llamar la policía y nos dijo:
“¿Puede acercarse un familiar de juan pablo kukoc urgente?”
Cuando llegamos, había dos comisarías enteras ahí afuera
mi hijo ya había muerto a las 11 de la mañana.
Recién a la 1 me atendieron los médicos.
Por primera vez me hicieron pasar adentro a un consultorio
la primera y única vez que me llamaron para pasar
era para decirme que mi hijo había fallecido.
Me volví loca, le dije de todo
que no habían hecho nada para salvarlo
que lo habían dejado morir
que por qué lo condenaron antes de saber lo que pasó
que mi hijo no era un asesino
que el único asesino acá era Chocobar
que él solo era un chico que quería vivir.
Entonces corro a verlo y me agarran y me dicen que no puedo
que todavía estaba con la consigna policial
“Pero si ya está muerto! Es mi hijo, ya está muerto!”
Y ahí el mismo policía que estaba en la puerta me dijo:
“Ma, venga, pase
aunque pierda mi trabajo, pase
no sé por qué me ponen a cuidar a una persona que ya está muerta”
“Gracias papá, gracias”.
Ahí entré y estaba pablo todo tapado con sabanas.
Me dijeron que firme no sé qué papel para que pase a la morgue
que tenían que hacerle una autopsia porque era una muerte dudosa
también había que ver cómo velarlo
salía como 30 mil pesos
y no teníamos los recursos.
Ahí salí y vi los televisores
en los medios decían que mi hijo se estaba poniendo mejor
y que el turista se estaba muriendo,
y era todo al revés
Pablo estaba muerto y el turista estaba bien
y también decían que una banda de mi familia
había ido a amenazar al turista,
¿Amenazarlo para qué?
Si nosotros lo único que queríamos era que Pablo esté bien.
Mi hijo ya está muerto
pero la historia sigue
esta historia siempre va a seguir
yo estoy viviendo la vida muerta
o no sé cómo decirte
estoy viviendo una vida que no existe
ya nos mataron
tratamos de salir adelante pero cada vez es más difícil
porque cada vez nos damos más cuenta
de que Pablo no va a venir
que Pablo no va a estar más
yo todavía no puedo ir a las marchas siquiera
si lo que yo quiero no se puede
yo haría una marcha para pedir que vuelva Pablo
yo quiero que vuelva Pablo
además no puedo escuchar el dolor de una mamá más
ni siquiera puedo con el mío,
la gente me pregunta, “¿Tenés miedo de la policía?”
Y yo digo, “Mi único miedo era que me digan que Pablo estaba muerto
y eso ya pasó”
Yo esta guerra la perdí desde antes de empezar
lo más valioso para nosotros era tener a Pablo
que si hizo algo mal tenga un juicio
una condena clara
lo que sea
pero que haya tenido la posibilidad de vivir
la posibilidad de que se haga justicia
yo hubiera ido a verlo a la cárcel 20, 30, 40 años
no tengo problema
pero no ir al cementerio
es lo peor del mundo eso
es más
ya no puedo ni ir
la última vez que fui
lo quise desenterrar
quise desenterrar a mi hijo
no puedo entender por qué está en una caja ahí abajo
por qué está tan lejos de nosotros
por qué él
por qué a vos
por qué a mí
por qué a nosotros.
¿Cómo le digo yo a sus hermanos más chicos
que le dicen Papá
que Pablo ya no va a volver
que se fue para siempre?
No lo entienden,
las psicólogas me dicen: “La espera es lo peor
y los chiquitos siguen en la espera Ivonne,
tenés que explicarle”,
Y yo le digo: “¿Cómo les voy a explicar si hasta yo lo espero?
¿Cómo les voy a decir algo que yo no puedo?
Yo estoy igual o peor que ellos”
Y hasta la psicóloga se pone a llorar
cada día es más difícil,
y ver todo lo que sale en los medios
y ver esto del presidente Macri
de Bullrich y todo esto,
saludando a Chocobar
apoyándolo
nosotros no existimos
todo el mundo se olvidó de nosotros
no nos escucha la justicia
no nos escuchan los medios
no nos escucha el gobierno
no nos escuchan los vecinos,
nosotros fuimos los más perjudicados de todos
y nos siguen haciendo daño sin parar.
Yo al presidente
o a esta señora
lo único que les pediría
es que escuchen
que me escuchen
yo también tengo una verdad
yo también tengo una historia
sólo repiten mentiras que hacen muy mal
mentiras que hacen muy muy mal
sólo van a hacer que haya cada vez más chicos muertos como Pablo
que haya cada vez más asesinos como Chocobar,
Hay pruebas que relatan todo!
Las declaraciones de todos dicen que no fue Pablo el que acuchilló al turista
que fue el rubiecito
y que no fueron 10 puñaladas que fueron tres o cuatro
Y hay videos también!
videos que relatan todo lo que pasó después!
Cómo muere mi hijo!
Mi hijo nunca agredió a Chocobar!
Nunca lo agredió!
Nunca se fue encima de él!
Chocobar no tuvo de qué defenderse!
No actuó en defensa propia!
Se ve clarito cómo le dispara por la espalda cuando Pablo se aleja corriendo!
y después le vuelve a disparar cuando pablo ya estaba en el piso!
Él solo estaba corriendo para llegar a su casa!
Y ya estaba acá…
a 20 metros
sólo 20 metros le faltaban para llegar a su casa
ahí lo mató
20 pasos más y llegaba
él no se le fue encima al policía
no fue en defensa propia que actuó Chocobar
él lo único que hizo cuando le arrebataron la cámara que había robado
fue correr a su casa,
y ahí lo dispararon 4 veces!
4 disparos!
lo dice el informe forense bien claramente
que todos los tiros fueron de un arma de fuego
que entraron todas por la espalda
por la parte de atrás del cuerpo
que los tiros se dispararon de muy cerquita…
Si pablo ya estaba en el piso!
Si ya lo tenía emboscado!
Tenía el fémur roto!
No se podía ni mover!
No tenía cómo escapar!
¿Por qué no esposarlo!?
¿Por qué tirarlo a matar!?
¿Por qué matarlo!?

*Publicado en https://www.danizelko.com
Cosecha Roja
Cosecha Roja

Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

Sin comentarios

Comentarios cerrados