Condenado a 39 años de prisión por violar e intentar matar a su hija

Condenado a 39 años de prisión por violar e intentar matar a su hija

Entre los 12 y los 18 años de M., su padre la violó, la embarazó e intentó matarla. Ella escapó, lo denunció y lo llevó a juicio.

21/02/2019

Por Carina Ortiz en El Ciudadano

Durante 6 años fue víctima de su padre. Todo empezó cuando tenía 12, pero los abusos se incrementaron hasta la violación. Cuando tenía 14 años, M. quedó embarazada de su padre. A los 17, él la baleó en el cuello y la dejó parapléjica. Tras su recuperación, la llevó de Granadero Baigorria, en Santa Fe, a la provincia de Chaco. También se llevó a su hermana y continuó con los abusos hasta que M. logró volver y hacer la denuncia. M. recibió el acompañamiento de un Equipo Interdisciplinario del Centro de Asistencia Judicial (CAJ).

Este miércoles se conoció la sentencia del juicio oral que arrancó a principios de mes. Un tribunal pluripersonal condenó al agresor, por unanimidad, a 39 años de cárcel. Una de las funcionarias actuantes adelantó que durante el juicio se conoció que también la hermana era abusaba por lo que se girarán las actuaciones al Chaco para que se abra una nueva investigación.

M. escuchó la condena y lloró por una especie de alivio. Al salir de la sala dijo: “Me voy feliz. Libre. A empezar a vivir, a ser. Me siento una plumita, liberada”, contó mientras se abrazaba con las personas que fueron a acompañarla.

A las 12.30 en la sala 10 el tribunal a cargo de Facundo Becerra, María Chiabrera y Román Lanzón ingresaron a la sala donde aguardaba esposado junto a su abogado Mario C., un técnico automotor de 43 años, que hizo de la vida de su hija un calvario. M. llegó cuando la sala ya estaba colmada de mujeres que fueron a acompañarla. Entró junto al equipo del CAJ en silla de ruedas y se ubicó entre el público.

El juez Becerra pidió silencio y evitar cualquier tipo de manifestación antes de leer la parte resolutiva del caso. Por unanimidad, los jueces condenaron a Mario C. a la pena de 39 años por los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por producirse contra una menor de 18 años y abusando de la convivencia, tentativa de homicidio agravado por el vínculo y tenencia de arma de guerra.

En la sala se escucharon algunas expresiones ahogadas y el llanto de M. que no paró de abrazarse con las personas que la acompañaban. Salió de la sala con una sonrisa. Hoy tiene 22 años , una hija y la convicción de que su vida cambiará para siempre.

El hecho

M. vivía junto a su familia en la ciudad de Granadero Baigorria. Cuando tuvo 12 años su padre Mario comenzó a abusar de ella. A los 14 años, ella quedó embarazada y tuvo una niña. Esa situación no detuvo al violador: cuando M. tenía 17 años, él le disparó en el cuello y la dejó parapléjica. El hecho se produjo porque la adolescente quería salir con amigas, aunque el agresor quiso disfrazar el ataque y dijo que había sido un intento de suicidio. Tras su recuperación, se la llevó junto a su hija y su hermana al Chaco de dónde M. finalmente pudo escapar.

Ella volvió a Rosario y tuvo la determinación de buscar justicia. Con el apoyo del CAJ – las abogadas Virginia Llaudet, Agustina Prestera, la trabajadora social Andrea de Paul y la psicóloga Eugenia De Loredo – realizó la denuncia que quedó en manos de la fiscal Alejandra Raigal, quien logró la detención del agresor en Chaco durante los primeros meses de 2016.

Ya en Rosario lo imputaron y desde entonces está preso. Ahora deberá purgar la condena que aún no está firme.