Coronavirus en el supermercado: el drama de lxs repositores

Cientxs de repositores externxs van desde las empresas productoras hasta los súper. Recorren hasta 20 locales por día. Las grandes cadenas ocultan los casos positivos. Y el virus se propaga.

Coronavirus en el supermercado: el drama de lxs repositores

Por Matias Máximo
22/04/2020

Un repositor de una famosa marca de comida envasada en zona norte se contagió de Coronavirus. Primero contrajo el virus él, después su pareja y ahora su hijo. Reportó los síntomas ante la empresa. Según el protocolo, los supermercados en los que trabaja tendrían que cerrar cada vez que haya un caso, pero nadie lo escuchó. 

Como él, cientxs de repartidores externxs van desde las empresas productoras a los supermercados todos los días. Visitan hasta 20 locales por jornada. Las medidas de cuidado de esxs trabajadores tercerizadxs quedan a criterio de cada unx y varían de lugar en lugar. En la cadena Carrefour, por ejemplo, les prohibieron usar el baño: ya no tienen dónde lavarse las manos. 

prohibido el ingreso

En el caso al que accedió Cosecha Roja, el repartidor dio la voz de alarma con los primeros síntomas. Siguió trabajando hasta que el cuerpo no le dio más por la fiebre y los dolores musculares. Recién entonces le hicieron el test y dio positivo. Es muy probable que haya llevado el virus a todos los súper que visitó, pero ninguno cerró sus puertas.

Ahora está aislado y toda su familia internada, pero elige hablar desde el anonimato. Sabe que ni bien se recupere tendrá que volver a trabajar. 

-Hago recorridos de reposición externa -dice-. Tengo 12 cadenas de supermercados y mayoristas, a algunos voy dos o tres veces en una semana. La misma semana que me enfermé, en el Carrefour de Pilar por el que había pasado a hacer el reparto salió un caso. 

El 12 de abril el supermercado que está sobre Ruta 8 amaneció con un cartel que decía cerrado por tareas de limpieza. Un empleado de frescos había dado positivo. Después se conoció que otrxs 5 tenían el virus. 

-Al estar en contacto con todos los supermercados me fui enterando de más casos. Pero las cadenas tratan de ocultar a sus empleados cuando hay casos positivos, porque según el protocolo tienen que cerrar cada vez que pasa. Incluso algunxs tienen que hacer cuarentena, por eso cada vez hay más casos y menos información. 

prohibido el ingreso al baño (1)

Las medidas que tomaron en los súper son cinta de distanciamiento para las filas, acrílico en las cajas, barbijos, máscara de protección, alcohol y una máquina con un rociador que pasa por las cortinas y las góndolas. 

“En los Coto de Buenos Aires sabemos que hay cinco empleados que dieron positivo por no extremar las medidas. Una sucursal es en Ramos Mejía y dos en Capital. En Rosario exigimos que lxs clientes entren de a uno, no de a diez. Pero sabemos que hay delegados que no extremaron las medidas en complicidad con la empresa”, dijo a Cosecha Roja Mauro Tello, delegado sindical de la firma en Rosario. 

En Ramos Mejía clausuraron un Coto por la aglomeración de gente. Su dueño, Alfredo Coto, se puso al frente de las protestas. “Hoy en día la empresa hace todo lo posible para evitar el control y las clausuras”, dijo Tello. 

La situación genera paranoia: denunciar o sentirse mal puede significar quedarse sin trabajo. Hay quienes se tragan la tos. Pocxs se animan a decir si algún síntoma asoma.

Ana es repositora externa de alimentos y va de supermercado en supermercado. Dice que las empresas hacen todo lo posible por minimizar costos en un momento donde las ventas se dispararon:

-Hay casos positivos que ni siquiera los dejan 15 días. Dicen que están de licencia y no cuentan por qué. Y hubo otros casos en los que en vez de dar licencia los mandan a otra sucursal sin informar el motivo. A los repositores externos nos cambian el recorrido cuando hay un caso, pero eso no garantiza nuestra seguridad. Estamos expuestos y no entramos en el mismo convenio que los empleados de los super. 

prohibido el ingreso +

Según Ana a algunxs les dieron barbijos y guantes, a otrxs no. Les bajaron el régimen a 6 horas en vez de 8. Cruzan los dedos de que se las paguen igual.

-Tenemos que lidiar con los jefes de salón que te bajan línea, te mandonean y se lavan las manos. Algunas cadenas no son muy amigables que digamos. Si bien estamos con el convenio de empleados de comercio, no tenemos ninguna seguridad de que va a pasar con nuestros puestos si nos llega a agarrar el coronavirus.    

Más de cuarenta empleadxs de supermercados en Estados Unidos murieron. Según la Unión de Trabajadores de los Comercios de Alimentos de ese país, el 85% del sector informó que lxs compradores no cumplen con el distanciamiento social.

La situación desespera y genera un dilema: comer es un bien básico pero ¿cómo hacer que los alimentos lleguen a las casas sin pasar por tantas manos? ¿Es seguro ir a los supermercados y hacer incluso horas de cola o conviene comprar en los almacenes pequeños? ¿Cómo hacer para que los precios de los pequeños almacenes igualen a las ofertas tentadoras de las cadenas?

Matias Máximo

Matias Máximo

Periodista - Autor del libro "Que el mundo tiemble: Cuerpo y performance en la obra de Effy Beth", disponible en PDF aquí
Matias Máximo