Cosecha Roja en la revista Brando: Los policiales tienen su lugar en Internet

Chalk Outline at Police Crime Scene --- Image by © William Whitehurst/CORBISNatalia Torres – Revista Brando

Este género periodístico encontró en la web un espacio que en otros medios suele estar condicionado por la falta de tiempo o la tiranía del golpe bajo. Quiénes son los sabuesos de la red.

Carnada perfecta para las miradas alternativas, pero también campo de juego para los que gustan de la crónica clásica con regusto literario, el periodismo policial es la brújula de varios emprendimientos online en castellano, en los que un puñado de periodistas (o, incluso, a veces solo un apasionado escriba) le muestran al público sus artículos de profundización alrededor de temas actuales. Aquí repasamos los vehículos de tres de esos pilotos de ojos bien abiertos.

El jinete solitario

“Proponer una mirada particular sobre el mundo del crimen, que pueda desacralizar y rejuvenecer su rictus discursivo” es, según explica su creador, Javier Sinay (@sinaysinay)(quien trabaja para medios como Rolling Stone y Clarín, además de haber editado tres libros), la hoja de ruta principal de El Identikit, la web policial que fundó por una razón pura y exclusivamente personal: los artículos policiales que tanto le gustaba escribir no encontraban siempre páginas en los que imprimirse.

Cuatro años después de su fundación, El Identikit tiene una línea editorial que incluye tanto el análisis de novedades literarias del género policial como noticias de actualidad criminal. “Pasando por las historias de los funcionarios judiciales, la memorabilia de asesinatos resonantes, o el fetichismo de los documentos y los expedientes”, agrega Javier.

Elidentikit.com

La inseguridad como un todo

Rafael Saralegui (@rafasaralegui) fue jefe de Redacción de El Guardián, editor de los diarios Crítica, Perfil y La Nación, y ahora dirige Crimen y Razón. La web contiene toda una declaración de principios en su encabezado: “En mi país la Justicia es como una serpiente que nunca muerde las botas, solo los pies descalzos”, frase de monseñor Arnulfo Romero, militante salvadoreño por la defensa de los derechos humanos, que apunta flechas al corazón editorial del grupo de periodistas que llevan adelante el proyecto.

Es que, como explica Saralegui, Crimen y Razón pretende contar la violencia urbana con una mirada más crítica, tratando de escapar de lo que proponen los medios y con la necesidad de entender los elementos complejos que existen en la inseguridad. Es decir, no meter todo en la misma bolsa.

“Uno de los grandes problemas de la llamada ‘inseguridad’ es la que generan las mismas fuerzas de seguridad, y eso es algo que los medios no tratan o le dan la misma trascendencia que los otros hechos delictivos”, remarca Rafael. “Tampoco quiero caer en la idea de que la inseguridad no existe, o que es una sensación, pero hay que entender qué es la inseguridad como algo que está presente. Creer que la Argentina es una isla también es ficción”.

Crimenyrazon.com

De red a medio

Una serie de talleres que el periodista Cristian Alarcón (@alarconcasanova) brindó junto a la Fundación García Márquez para un Nuevo Periodismo terminó plantando un pequeño remolino de ideas en un grupo de escribas, entre los cuales se encontraba Sebastián Hacher (@nocontesta), periodista, escritor, ex redactor de policiales para Tiempo Argentino y miembro de Cosecha Roja.

“Llegamos a la conclusión de que uno de los grandes problemas es la falta de editores especializados en problemas de seguridad”, cuenta Sebastián. “Nuestra primera misión fue esa: acompañar a los periodistas que trabajan en soledad en temas de violencia y no tienen editores, apoyo logístico, ni dónde publicar”. Así nació el sitio que, desde esa consigna inicial yde a poco, mutó de red de periodistas a medio de comunicación hecho y derecho.

“Las noticias que publicamos intentan ampliar un poco el horizonte de la agenda policial y pensar los temas en contexto”, explica Hacher, ahora trabajando como editor de la web. “A veces, también damos otra mirada sobre temas del día, o cruzamos datos que se suelen presentar por separado. Por ejemplo, ¿qué relación hay entre la tasa de homicidios de los últimos diez años y la tasa de detenciones? Cruzamos los datos de la provincia de Buenos Aires y vimos que la cantidad de presos había aumentado un 40% y que eso no había influido en nada en las tasas de homicidios. Los datos son públicos. Nuestra tarea es saber leerlos”.

Cosecharoja.org

Distribución desigual

Crimen y Razón, El Identikit y Cosecha Roja forman un frente de sitios sembrados en un rincón de la web que en la Argentina aún no está del todo iluminado. “Acá no hay muchos sitios dedicados a estos temas, y me parece que quienes los consultan no son público general, sino gente con un interés previo”, observa Rafael Saralegui.

Javier Sinay también toma nota de la escasez de webs argentinas de temática policial e investigativa, y compara: “En México hay muchos blogs, especialmente relacionados con el narcotráfico, y algunos tienen muchos recursos. En España también. Creo que a los argentinos todavía nos falta explorar un poco más las posibilidades que nos da la web para contar la misma realidad que con tanta voracidad cuentan los medios profesionales”.

Mientras tanto, para Sebastián Hacher la cuestión trasciende el género policial en sí y tiene que ver con mecánicas de la industria mediática. “En la Argentina, los grandes medios pegaron el salto a lo digital sin replantearse nada. Y, en los últimos años, aparecieron medios más pequeños, de nicho, que están empezando a incorporar otras herramientas y se están integrando con las redes sociales”, ilustra. “Creo que es imposible pensar un relato sobre la violencia sin seguir y ser parte de las redes sociales. Gran parte de lo que queremos contar está ahí. Sin entender eso, nuestro periodismo policial, y el periodismo en general, serán cada vez más pequeños”.

 

 

Cosecha Roja
Cosecha Roja

Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

Sin comentarios

Responder

Su dirección de email no será publicada