Dos mujeres acusadas de matar a un ex policía

ag cipo crimen del ex comisario en cinco saltos rosa retamal jpg 0001Cosecha Roja-. En Cinco Saltos, una ciudad frutícola del Alto Valle, un ex subcomisario fue encontrado muerto en su casa. Carlos Alberto Fleher, de 57 años, estaba desnudo, tenía 24 heridas de arma blanca, una almohada en la cara y una sartén en la mano.

Las acusadas: dos mujeres.

Su auto -un Peugeot 504- fue encontrado quemado en el basural de la ciudad. Las sospechosas, que se presume utilizaron el auto para escapar de la casa, eran conocidas del hombre.
Durante la investigación se hicieron ocho allanamientos. De la casa secuestraron un arma blanca y un martillo. Se cree ambos que fueron utilizados en el crimen.

Ayer, el juez Santiago Márquez Gauna les imputó la figura de “homicidio criminis causa”: matar para ocultar otro delito, lo que se castiga con prisión perpetua.

Una de las acusadas, Rosa Retamal, de 38 años, es asistida por el abogado particular Guillermo Oviedo. Por consejo de su defensor, no declaró ante el juez. La otra mujer, Romina Tapia, de 27 años, también se abstuvo. A ella la representa la defensora pública Verónica Rodríguez.

Esta última, según testimonios de la causa, habría sido la pareja del ex subcomisario. Como explicaron los vecinos, la mujer solía ir a la casa de Fleher, y muchas veces se mostraban juntos.

Las dos fueron detenidas el jueves pasado y se encuentran alojadas en una comisaría de la zona. Después de una intensa investigación, se allanó una casa de Cervantes y apresaron a Tapia. Esa misma mañana, los efectivos detuvieron a Retamal.

El miércoles 25 de septiembre fue la última vez que se vio con vida a Fleher. Ese día recibió en su casa la visita de dos mujeres. La hipótesis es que pudo haberse desencadenado una fuerte discusión, y ahí fue cuando el hombre fue asesinado.

En la mañana del jueves la Policía fue a la casa de Fleher para avisarle que su auto se había incendiado. Ese fue el momento en que lo encontraron muerto, desnudo, con varias puñaladas, la cara tapada con la almohada y una sartén en la mano.

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