Crimen de la embarazada en Glew: “es un femicidio”

Ayelén Roldán tenía 19 años y estaba embarazada de seis meses. Vivía en la localidad de Glew, partido de Almirante Brown. A las 5 de la mañana del martes la encontraron asesinada en la casa de una familia a la que le cuidaba los cinco hijos.

Los medios hablaron de la sexualidad de la joven y del matrimonio y dieron versiones confusas sobre el caso. La justicia tardó en responder y un grupo de vecinos salió a protestar: quemaron autos y tiraron piedras a la comisaría. La policía respondió a los tiros y detuvo a cuatro personas. Mientras, el crimen sigue sin culpables.

Fuentes de la municipalidad dijeron a Cosecha Roja que el caso “es un femicidio” y que intervendrán desde la Dirección de la Niñez y el Consejo de la Mujer.

La pareja dueña de la casa donde trabajaba Ayelén declaró que se fue a las 20 y volvió de madrugada. Fue cerca de las 5 de la mañana que la encontraron. Según contaron fuentes policiales a Télam, la policía corroboró la coartada del matrimonio pero aún falta información. La policía local llegó hasta la casa de Fleming al 3500 por un llamado al 911.

El domingo Ayelén había estado en la casa del papá y le había contado que esperaba un varón. Esta noche la familia reconocía el cuerpo. La causa está en la UFI 3 de Lomas de Zamora a cargo de Maria Laura Alfaro. 

Hoy declaró la familia de Ayelén y también a Natalia Cottone, la dueña de la casa en la que apareció muerta, y su pareja Adrián Torres. “El caso es confuso. Se manejan hasta ahora varias hipótesis en esto que es un homicidio doloso. También la de robo porque, si bien la cerradura no estaba forzada, los duelos de la casa dijeron que faltaban cosas”, dijo la fiscal María Laura Alfaro a radio La Red. “Tampoco se descartó que haya muerto en el marco de un encuentro sexual ya que hay declaraciones que corroboran esas prácticas”.

Hasta ahora no hay ningún detenido por el caso. Para la fiscal, uno de los sospechosos es Ariel Valett, pareja de Ayelén Roldán. “En la revisación médica presentó unos rasguños en la espalda. Dijo que se los había hecho al rascarse. Sin embargo, tenía las uñas cortas”, explicó Alfaro.

Tras los peritajes en el cuerpo de Ayelén se descartó la hipótesis del suicidio. El cable negro con el que supuestamente fue ahorcada estaba lejos del cuerpo, a unos tres metros, y además las marcas que tiene en el cuello son horizontales.

También se pudo comprobar que los cinco hijos de Torres y de Cottone estaba en la casa en el momento del asesinato de Ayelén. La fiscal Alfaro le tomará declaración, en principio, según información del portal Infobae, al mayor de ellos que tiene 12 años.

Hoy a las ocho de la noche habrá una marcha en la estación de Glew para reclamar justicia por el asesinato de la joven.

 

(Nota publicada el 5 de julio y actualizada el 6 de julio de 2017) 

Cosecha Roja
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Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

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