El médico que no le creía a las mujeres

El médico que no le creía a las mujeres

Leandro Javier Rodríguez Lastra está acusado de interrumpir un aborto legal. La paciente le contó que había tomado pastillas para interrumpir el embarazo producto de una violación. Una médica y una psicóloga confirmaron los dichos de la chica y dijeron que estaba en perfectas condiciones para decidir. Él no las escuchó y le dio una medicación a la paciente para obligarla a parir.

Por Cosecha Roja
17/05/2019

Foto: Ministerio Público de Río Negro

El martes se conocerá la sentencia contra el médico tocoginecólogo Leandro Javier Rodríguez Lastra, acusado de interrumpir un aborto legal. A lo largo del juicio quedó demostrado que la paciente le contó que había tomado pastillas para interrumpir el embarazo producto de una violación. Una médica y una psicóloga confirmaron los dichos de la chica y dijeron que estaba en perfectas condiciones para decidir. Él no las escuchó y le dio una medicación a la paciente para obligarla a parir.

“Puso todas las trabas que estaban a su alcance para que la joven no interrumpiera su embarazo fruto de una violación”, dijo el fiscal Santiago Márquez Gauna durante su alegato. El funcionario del ministerio público pidió que sea condenado por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

El fiscal jefe y la fiscal adjunta Anabella Camporesi consideraron que durante el juicio quedó probado que el médico le dio una medicación para interrumpir el aborto contra su voluntad. No le informó sobre los efectos del medicamento ni le pidió consentimiento. “Le mintió”, dijo Márquez Gauna.

En la primera audiencia la víctima había contado que el 2 de abril del 2017 llegó al hospital de Cipolletti después de ingerir pastillas de Misoprostol con el objetivo de interrumpir el embarazo. Tanto ella como una médica y una psicóloga del hospital de Fernández Oro, que habían pedido la derivación al hospital de Cipolletti, le explicaron a Rodríguez Lastra que el embarazo había sido producto de una violación. La versión fue confirmada por su hermana, que la acompañó al hospital, y por otros testigos.

El médico coincidió en la versión de la víctima y las profesionales de la salud, pero discrepó en dos puntos: negó que le hubieran dicho que la chica había sido víctima de una violación y dijo que no estaba en condiciones de decidir por su cuenta. “Ella no estaba bien, con 39 grados de fiebre no tenemos lucidez para entender lo que nos están diciendo. Le inhibí las contracciones para no agravar el estado de salud de la paciente”, declaró Rodríguez Lastra. La médica y psicóloga lo contradijeron: según contaron, la chica estaba en condiciones de tomar esa decisión.

Según el fiscal el ginecólogo desconfió del criterio y diagnóstico de sus colegas: “con la particularidad de que todas ellas son mujeres”, dijo Márquez Gauna. “Descreyó incluso a la propia víctima de abuso prejuzgándola y solicitando un examen psiquiátrico dudando de las capacidades intelectuales de la misma”, agregó.

Según el fiscal durante el juicio también quedó descartado el supuesto riesgo de vida de la paciente. Márquez Gauna se basó en la declaración del médico forense del Poder Judicial, que dijo que de la historia clínica analizada no surge que la vida de la mujer hubiese corrido riesgo.

“El imputado obró como obstructor y no como objetor de conciencia que es lo como quiere hacernos creer”, afirmó Márquez Gauna.

Antes del alegato del fiscal había sido el turno de la defensa, que pidió la absolución del médico. El martes 21 de mayo el Juez de Juicio Álvaro Meynet dará a conocer la sentencia.