Honduras: el “impuesto de guerra” se paga con la vida

Por Paulo Cerrato – La Prensa.-

Cuando regresaban a sus viviendas, luego de realizar un viaje expreso a la ciudad de Santa Bárbara, el conductor y ayudante de un bus rapidito fueron asesinados en la colonia Morales número dos del sector de Chamelecón.

Las víctimas fueron identificados como Miguel Angel Enamorado Martínez, 24, quien era el conductor del rapidito 1,622 de Transportes Pi-lo, que cubre la ruta Sabillón-Centro y su ayudante  Osmar Isaí Quinteros Rojas de 19 años.

El doble crimen se produjo ayer alrededor de las 5:00 de la mañana en una de las calles de la colonia antes mencionada.

Testigos relataron a las autoridades policiales que el bus rapidito fue interceptado por un vehículo turismo del que bajaron al menos cuatro hombres armados con pistolas, quienes obligaron al conductor y ayudante a bajarse del carro. Al parecer, luego de una breve discusión, los criminales les infirieron varios balazos, acabando con la vida de los jóvenes de forma instantánea.

Los dos cuerpos quedaron boca abajo sobre la calle de tierra, a unos pocos metros del bus rapidito en el que se ganaban la vida.  Mientras tanto los malhechores, al consumar el crimen huyeron de la escena a bordo de un vehículo.

Tras escuchar el tiroteo, los vecinos de la zona salieron de sus viviendas para intentar socorrer a los muchachos, sin embargo ya era demasiado tarde y únicamente dieron parte a las autoridades del hecho criminal. Agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, DNIC, se hicieron presentes al sector y tomaron declaraciones de testigos para iniciar con la búsqueda de los responsables.

Alrededor de las ocho de la mañana llegó el personal del departamento de Medicina Forense del Ministerio Público para realizar el levantamiento de los cuerpos.  Los forenses establecieron que los cuerpos presentaban varias heridas de bala a la altura del tórax y la cabeza.

Impuesto de guerra

Familiares de las víctimas se hicieron presentes a la escena y entre el llanto y la indignación clamaban por un alto a la violencia.

Uno de los parientes de los infortunados, que por temor no reveló su nombre, dijo que los jóvenes, hace dos semanas habían sido amenazados a muerte por una banda de la zona que se dedica a cobrar el impuesto de guerra a los transportistas.  “Los delincuentes les habían puesto una fecha para pagar la cuota por el impuesto de guerra, pero ellos se habían atrasado y como no pudieron pagarla los mataron”, dijo uno de los dolientes.

La banda criminal opera en la zona desde hace varios años y estaría integrada por ocho hombres, quienes obligan a los transportistas a pagarles por trabajar en el sector.  Ante el crimen del motorista y el ayudante del rapidito, otros conductores de la misma ruta señalaron que se reunirán para decidir el cierre de la misma, debido al riesgo que corren por la inseguridad en la zona. “Desde hace varios años venimos reportando la delincuencia que hay en estas colonias, no es posible que el Gobierno y la Policía no hagan nada por ayudarnos, aquí no llega la Operación Relámpago”, dijo uno de los motoristas.

La DNIC inició con las investigaciones, sin embargo hasta ayer no tenían ni pistas del paradero de los criminales.

 

Foto tomada de Pulso ciudadano

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