Hoy te escuché gritar desde mi balcón. ¿Dónde estás?

niunamenos

Por Lule Franco.-

Hoy entré a casa con mi hijo, prendí la luz y antes de poder dejar la cartera un grito seco y ensordecedor atravesó el balcón, el ventanal, el living y se me estampó en la cara. La desesperación sale de la boca de una mujer en algún departamento, en algún edificio, de la cordillera de cemento que da al mismo pulmón de manzana. Es obvio lo que pasa: un hombre golpea a una mujer.

Cinco vecinos desde distintos balcones gritamos desesperados. “¡Pará forro, la vas a matar!”, dice un flaco desde algún lugar. Otro avisa que está llamando a la cana. “¡Que alguien lo pare! por Dios..”, del balcón de enfrente una abuela en camisón celeste. Yo repito en mantra “¡¿Dónde estás?! ¡Decinos dónde estás, por favor!”. Me tiembla todo la concha de la lora. Una mujer desde algún ángulo al que no accedo grita: “¡No estás sola!” y a mi me entra aire por un segundo.

“Si vos la escuchás ella te escucha” me dice mi compañera por Whatsapp, para que no la deje sola, mientras ella hace lo mismo conmigo. Sigo gritando. Mi vecina también. “Está muy bien lo que estás haciendo, Lule” me escribe otra. De repente sirenas. “Buscala Lu, no la dejes con la yuta. Si la encontrás no discutas con nadie, solo mirala a ella”. Salí en busca de sus ojos. ¿Cómo será? ¿Cómo es una víctima de violencia de género? Rubia, flaca, gorda, alta, negra, petisa, morocha, pendeja, vieja, madre, trava, torta, cheta, turra, frágil, triste, sola.

Mi hijo camina a la rastra, dando saltitos para ganarme el paso “¡vamos Luqui, vamos a pasear!” Dar tres vueltas manzana. Nada. Perdón, no te encontré, perdón. ¿Igual no sé tampoco qué mierda podía hacer? Volví y hace una horas que sigo en el balcón fumando. Escribiendo esto en el celular, porque es lo que hago cuando no sé que hacer. ¿Qué te pasó, vecina? ¿Ese sorete te desfiguró toda? ¿Te mató y mañana lo voy a ver en el Facebook? Qué alguien me explique como carajo se borra este loop de gritos en la cabeza.

En Argentina durante el 2017 hubo 298 femicidios, uno cada 29hs, 2 de cada 10 de estas víctimas habían denunciado por violencia de género por lo menos una vez antes de ser cruelmente asesinadas. ¿Ella ya habría denunciado? ¿Estará haciéndolo ahora? El 65% de los casos ocurren en la vivienda de la víctima, en su casa. ¿Será su casa? ¿Iremos al mismo chino vecina? ¿O irá él? 9 de cada 10 femicidas son hombres del círculo íntimo y cercano, empezando por la pareja. ¿Y este loop como carajo se borra? Digannos ustedes ¿Cuánto más tenemos que gritar para que nos escuchen?

Cosecha Roja
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Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

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