Juicio contra el policía que fusiló a un pibe por una travesura

Juicio contra el policía que fusiló a un pibe por una travesura

Con un amigo vieron un auto que tenía flojas las tazas de las ruedas y se las llevaron. Un policía los persiguió a los tiros y asesinó por la espalda a Iago Ávalos, de 17 años.

Por Jesica Jara
21/5/2019

Diseño e ilustración: Byron Hasky.

El viernes 12 de mayo de 2017 Iago Avalos y su amigo Nicolás recorrían el barrio de Villa Tesei, en Hurlingham, en un Renault Sandero. En el camino vieron un Renault Logan estacionado que tenía dos tazas de las ruedas flojas. Las sacaron y escaparon riéndose a carcajadas. Ocho cuadras más adelante vieron que ese auto los seguía. El subcomisario de la Federal José Ernesto Pérez Buscarolo, los persiguió durante 20 cuadras. A plena luz del día sacó una pistola 9mm y disparó al menos dos veces. En una esquina les cruzó el auto. Nicolás se bajó y le entregó las tazas de las ruedas.

—Acá las tenés, fue una picardía. Disculpá.

Iago estaba tendido en el auto, cubierto de sangre. No podía respirar. Uno de los disparos había atravesado la luneta del asiento del vehículo. Le entró al joven por la espalda y le salió por el pecho.

—Llevame al Posadas que me muero —dijo Iago a su amigo.

Esas fueron sus últimas palabras. El agresor se negó a llevarlo al hospital, que estaba a diez cuadras. Nicolás intentó poner en marcha el auto pero de los nervios no pudo conducir. Se bajó y le pidió a una vecina que llamara una ambulancia. Pérez Buscarolo seguía insultandolos. Iago murió desangrado.

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Iago Axel Avalos tenía 17 años, vivía en la ciudad de Hurlingham, era hincha de River, cursaba el 5° año en el turno mañana de la Escuela Secundaria N° 1 “ Esteban Echeverría”, trabajaba en un taller como mecánico de autos y motos y con su padre hacía instalaciones de aires acondicionados, y trabajos de albañilería y plomería.

“Como familia lo único que esperamos del juicio por Iago es una condena a cadena perpetua para Pérez Buscarolo. Fueron dos años de intensa lucha para que el caso no quede impune” aseguró Irina Avalos, hermana de la víctima.

El subcomisario José Pérez Buscarolo (47) prestaba servicio en la división Investigaciones Patrimoniales de la Policía Federal. Después de la muerte de Iago estuvo detenido durante un año y fue beneficiado con prisión domiciliaria. La Jueza de Garantías, Lucía Casabayo, afirmó que dado que “es un buen padre de familia” no existe riesgo de fuga ni entorpecimiento de la causa.

En la etapa de instrucción el subcomisario reconoció que él mató al joven. En el juicio se buscará establecer si fue un caso de abuso de autoridad y abuso del arma que portaba como miembro de las Fuerzas de seguridad, si lo hizo porque entró en un estado de emoción violenta o si tiró a matar por el simple hecho de matar.

“El policía federal Pérez Buscarolo persiguió y fusiló por la espalda a un joven de 17 años. Queremos una condena como corresponde, buscamos que sea juzgado como miembro de las fuerzas de seguridad  y no como un civil”. dijo Micaela Corzo, abogada de la familia Avalos e integrante de Correpi, Coordinadora contra la represión policial e institucional.

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Juicio-Iago-Ávalos

En la UFI 6 de Morón, Buscarolo dijo que Iago le apuntó con un arma y que él les disparó a los jóvenes de frente para defenderse. La autopsia lo desmintió: en el informe consta que los disparos fueron por la espalda. También quedó claro que los jóvenes estaban desarmados.

El subcomisario de la Federal persiguió durante 20 cuadras y fusiló por la espalda a Iago Avalos por un hurto menor y además se negó a salvarlo, cuando tuvo la oportunidad de llevarlo al hospital mientras el joven se encontraba herido de muerte.

El próximo 2 de mayo comenzará el juicio en lo Tribunales de Morón. A pedido de la defensa del policía será un juicio por jurados: doce vecinos de 21 a 75 años, seleccionadas por sorteo a partir de una lista sobre la base del padrón electoral, deberán decidir si el policía es culpable o no culpable.

Buscarolo enfrenta una posible condena por los delitos de homicidio simple, que prevé una pena de 8 a 25 de prisión, o de homicidio agravado por su condición de miembro integrante de las fuerzas de seguridad, que prevé prisión perpetua.

Si el jurado determina que hubo delito también determinará el grado de culpabilidad. La pena será luego establecida por la Jueza a cargo, Andrea Bearzi. Para declararlo culpable se requiere que al menos 10 de los 12 integrantes estén de acuerdo. Para una condena a perpetua el acuerdo debe ser unánime. Si el jurado lo declara no culpable, la decisión no podrá ser apelada y el acusado quedará absuelto definitivamente.