Juntas en la cancha y en la vida, pero en otro país

Jugadoras

Por Analía Fernández Fuks

Antes de jugar el Mundial de Fútbol Femenino de Canadá en 2015, dos jugadoras de la selección mexicana, la delantera Stephany Mayor y la defensora Bianca Sierra, dieron a conocer su relación de pareja dentro del equipo. Algunas de sus compañeras ya sabían del vínculo que tenían desde hacía dos años, cuando se encontraron en un torneo internacional que disputaba la selección en China. En cambio, el entonces entrenador, Leonardo Cuéllar, se enteraba recién del vínculo y en un partido amistoso en Chipre antes de la copa mundial, juntó al equipo y dijo: “A mí no me importa si son novias o no, pero no las quiero ver ahí agarradas de la mano o haciendo desfiguros”.
Según la Real Academia Española, “desfiguro” es “cosa excéntrica o ridícula”. Las jugadoras sabían que hablaba de ellas. No había otra pareja en el equipo. En ese momento ninguna de las dos dijo nada. Fueron citadas al Mundial y lo disputaron. El equipo se volvió en fase de grupos. Cuéllar renunció a la selección en abril de 2016 después de 18 años de estar al frente del equipo.

En febrero de 2016, el entrenador no citó a Stephany para un amistoso y Blanca decidió no aceptar la citación que sí le había llegado a ella. Meses más tarde, las jugadoras subieron una selfie donde dieron a conocer públicamente su relación. Más de 300 respuestas tuvo el posteo, muchos de ellos en este sentido: “No quiero que un par de machorras me representen. Dan asco” o “En mi barrio ya las hubiéramos quemado”. A pesar de que los mensajes no las sorprendieron, sí las convencieron de buscar otro lugar para jugar al fútbol donde no tuvieran que esconder su vínculo ni sentirse atacadas por ser lesbianas.

Durante 2016 la Federación Mexicana de Fútbol fue penalizada por la FIFA por ignorar el grito homofóbico en sus hinchadas. También fue advertida durante la Copa Confederaciones en 2017 en el partido frente a Portugal y fue sancionada económicamente en Rusia tras el partido contra Alemania. En una entrevista con la BBC, Stehpany dijo: “Hay muchos tabúes en México para hablar de tu sexualidad. Hay cosas que no se hablan, es algo yo creo cultural, no es fácil abrir tu relación”. México es el único país de América del Norte donde el matrimonio entre personas del mismo sexo no está legalizado a nivel nacional sino por estados.

Actualmente, Stephany y Blanca viven a siete mil kilómetros de México, en la ciudad de Akureyri , en Islandia. Juegan juntas en el Thor-KA, uno de los equipos más ganadores de la liga de ese país, con el que salieron campeonas en la temporada pasada. Hasta allá las llevó la representante de Blanca cuando decidieron irse. Primero le consiguió un lugar a su representada y Blanca logró que convocaran a su novia que estaba jugando en Noruega en ese momento. El año pasado renovaron contrato con el club para defender el título durante este 2018 y las dos fueron, nuevamente, convocadas a la selección nacional que ahora está bajo la dirección técnica de Roberto Medina. La delantera y la defensora, ambas de 26 años, dicen que ahí en la tierra del hielo se sienten aceptadas y valoradas.

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Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

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