Only fans: la app que pasó de enriquecerse con el porno a coquetear con la censura

Es un sitio famoso por su contenido erótico y porno. Hace una semana su CEO anunció la prohibición de contenido sexual explícito. El escándalo fue tal que dio marcha atrás. En el medio, el desconcierto de trabajadoras sexuales que viven de esos ingresos pero ya no confían en la app. Y siempre atentos, los sectores conservadores y abolicionistas.

Only fans: la app que pasó de enriquecerse con el porno a coquetear con la censura

Por Natalia Arenas
26/08/2021

Foto: María Riot por Caribe Lunar x Lash Fetishgear

Hace tres años y medio a Macarena la echaron de su trabajo porque estaba embarazada. Tenía, además, un hijo de 4 años. Desde hacía un tiempo Macarena había empezado a subir algunas fotos eróticas a sus redes, pero no lo consideraba como algo que pudiera darle trabajo. Después de parir y al no tener ingresos, empezó a incursionar en el trabajo sexual. Muy pronto se dio cuenta de que le redituaba mucho más que el de la concesionaria que la había echado. Con la pandemia, el trabajo presencial se cortó. Ahí descubrió, junto a otras compañeras, Only Fans, la plataforma que esta semana fue tendencia porque en pocos días pasó de anunciar que prohibiría contenido de sexo explicíto a dar marcha atrás y “pausar” esa prohibición.

Vamos por partes. Only Fans es una plataforma creada en 2016 que funciona a base de creadores de contenidos y suscriptores que, pagando una cuota mensual, trimestral o anual acceden a esos contenidos. La plataforma la creó en 2016 Timothy Stokely, quien ya tenía experiencia en sitios similares: fundó GlamWorship.com en 2011, un sitio web fetichista, y en 2013 Customs4U, uno que permite a los usuarios solicitar contenido hecho a pedido directamente de estrellas de cine para adultos. Y después vino Only Fans, una red social donde la gente pague por ver porno.

Durante la pandemia muchas personas que no podían salir a trabajar vieron en plataformas como Only Fans la solución. Así fue como en este último tiempo la plataforma aumentó exponencialmente su éxito: en enero de 2020, contaba con 200 mil creadores de contenido y 20 millones de usuaries. Para noviembre ya tenía 750 mil creadores y 50 millones de usuarios en todo el mundo. Los números actuales hablan de 150 millones de suscriptores.

El escenario pandémico fue la oportunidad para que trabajadoras y trabajadores sexuales elijan esta plataforma como modo de ingreso. Es que Only Fans resulta atractiva para el mercado sexual: tiene un sistema de verificación de datos que la hace más segura que otras, permite que cada creador/creadora ponga el precio que quiera a la suscripción y a los contenidos que sube y permite subir contenido “para adultos” que en otros sitios, como Facebook, Instagram, Snapchat o Twitter son censurados. Todo eso, a cambio del 20 por ciento de las ganancias y de la obligación de subir un contenido por semana, como mínimo.

No todas las personas que suben contenido de este tipo se perciben como trabajadores sexuales. Pero quienes sí lo hacen, encontraron en esta plataforma una forma de sobrevivir cuando la pandemia obligó a dejar de hacer servicios presenciales. Así fue que la aplicación se fue transformando en un sitio reconocido a mundial como casi exclusivo como de contenido erótico y porno premium.

En Argentina, muchas trabajadoras sexuales se abrieron un perfil en Only Fans. La dificultad que encontraron fue a la hora de cobrar en dólares. Como en nuestro país el trabajo sexual no está reconocido como tal, la mayoría no está bancarizada por lo que en muchos casos no sabían cómo iban a cobrar los depósitos. Una solución que encontraron fue el uso de criptomonedas o billeteras virtuales.

Macarena Acuarela (@macarenaacuarela tal como figura en redes sociales) seguía las publicaciones y militancia de AMMAR y subía y vendía en sus redes sociales contenido erótico. Después de parir y de que la echaran de su trabajo, no estaba dispuesta a estar afuera 10 horas con dos hijes en su casa. Empezó a bucear más en el mundo del trabajo sexual y a pactar encuentros con clientes. En una semana tuvo cuatro y ganó lo mismo que en un mes en la concesionaria trabajando muchas más horas.

Cuando llegó la pandemia, se quedó otra vez sin trabajo. Con un grupo de compañeras armaron un grupo de Whatsapp y de Telegram para sacarse dudas sobre cómo funcionaba y qué tan seguro era Only Fans.

“Me llamó la atención la seguridad que tiene de verificación de identidad: te pide foto de DNI de los dos lados y te toma los datos biométricos de la cara y los compara. La aprobación tarda entre un día y una semana”, contó a Cosecha Roja.

Cuando le llegó la aprobación, empezó la tarea de conseguir suscriptores. La más concreta es a través de las otras redes sociales, como Twitter, Facebook, Instagram, que no permiten contenido sexual explícito pero desde ellas podés derivar seguidores que quieran acceder a ese contenido. La que más le funcionó a Maca fue Reddit, una plataforma que funciona con el formato de foros. “De tener un suscriptor por día, pasé a tener 8”.

Ya hace un año que Maca vive de crear, subir y vender contenido sexual en Only Fans. Lo máximo que llegó a cobrar en un mes fueron 700 dólares.

Pero no es soplar y hacer botella. Los contenidos que realmente venden son los mejor producidos y eso lleva tiempo. A quienes hablan de plata fácil, Maca les responde que no es sacarse una nude, subirla y ya está. “Como todo emprendimiento, depende de vos. Más y mejor contenido subo, más suscriptores voy a tener”. Para ella, es un trabajo de tiempo completo que incluye hacerse las fotos, los videos, promocionarlos en las otras redes y subirlos a la plataforma. Mantener entretenidos a los suscriptores es mantener la ganancia.

Cuando la semana pasada comenzó a rumorearse en las redes sociales que Only Fans iba a cambiar sus políticas y a prohibir el contenido de sexo explícito, les trabajadores sexuales del mundo entraron en alerta.

El manejo desde Only Fans fue desprolijo. Envió un mail a sus creadores de contenidos diciéndoles que a partir del 1° de octubre cambiarían los términos y condiciones, donde permitirían desnudez pero no contenido sexual explícito. ¿Y qué sería sexo explícito? No especificaron.

“Estos cambios son para cumplir con las peticiones de nuestros proveedores bancarios y de pagos”, argumentó la empresa. La plataforma que se enriqueció con el contenido sexual explícito ahora estaba anunciando que dejaría de permitirlo.

A la incertidumbre y desesperación por empezar a migrar a otras plataformas que permitan la continuidad de sus ingresos, a miles de trabajadoras sexuales y creadores de contenido para adultos se les sumó el maltrato en las redes sociales. “Buscate un trabajo digno”, fue lo más suave que tuvieron que leer por estos días de parte de sectores abolicionistas.

Para muchas creadoras el efecto de la noticia fue inmediato: empezaron a perder suscriptores. Maca había llegado a 90. En pocos días, ese número se redujo a la mitad.

“Lo que hicimos fue empezar a migrar a otras plataformas. Pero es empezar de cero: conseguir los suscriptores, avisarles de alguna manera a los que tenés en Only Fans que te sigan en otra plataforma”, explica. Muchas migraron a Fansly.

El escándalo en todo el mundo fue tal que a los pocos días, Only Fans dio marcha atrás. Lo hizo a través de un tuit.

“Hemos obtenido las garantías necesarias para apoyar a nuestra diversa comunidad de creadores y hemos suspendido el cambio de política planificado para el 1 de octubre”. Ajá.

Para la actriz porno y trabajadora sexual María Riot, esta decisión de la plataforma se debió a “la presión de las trabajadoras sexuales y los medios de comunicación más la migración masiva de creadores y usuarios a otras plataformas y con ello la gran consecuencia económica”.

Riot hizo hincapié en la palabra suspensión. “La censura podría suceder en cualquier momento y las trabajadoras sexuales no tenemos que festejar esta medida sino presionarlos para saber cuál es su estrategia y seguir trabajando para diversificar nuestros ingresos económicos y de contacto con nuestros suscriptores y no depender de OnlyFans”, dice a Cosecha Roja.

Sobre el intento de censura inicial, Riot contó que “el CEO de OnlyFans declaró en una entrevista que fue por la presión de los bancos” y que “las instituciones bancarias hace tiempo que discriminan a las trabajadoras sexuales y controlan la pornografía: en estas plataformas están prohibidos ciertos fetiches como por ejemplo incluir sangre menstrual en los videos, porque así lo requieren los procesadores de pago”.
Pero ¿a quiénes responden estas instituciones? “Están influenciadas por grupos conservadores religiosos y campañas que equiparan la explotación, el abuso y la trata con toda la industria del sexo, tomando los casos que existen para pedir así abolirla. Como no se puede abolir, el resultado es prohibición y con esto más precariedad, clandestinidad y marginalidad para lxs trabajadorxs sexuales”, explica Riot.

Si bien Only Fans no es la única fuente de ingresos de Riot, quien también hace encuentros presenciales y algunas producciones de porno con productoras, durante la cuarentena del año pasado la plataforma fue para ella un ingreso importante. Cuando empezaron a relajarse los protocolos lo siguió siendo porque por la crisis económica y el Covid hay menos clientes.

“Desde siempre ejercí el trabajo sexual en varias modalidades a la vez, como muchas otras trabajadorxs sexuales, pero hace un tiempo estoy pensando en centrar que la mayor parte de mi trabajo sea online lo cual es cada vez más difícil con la censura y persecusión a la que nos enfrentamos día a día en Internet”, agrega.

Kinkyandtender es un perfil de OnlyFans que se creó en mayo de este año “con el deseo de generar un contenido que combine el morbo y la ternura”. Une de sus creadores, “La Cofler”, contó a Cosecha Roja cómo surgió: “La premisa era que el porno constituye nuestra imaginación sexual y sentimental: lo que el porno no muestra queda excluido de esa imaginación. Desde entonces intentamos generar contenidos que pongan de relieve los nervios, las risas, los diálogos tontos que surgen naturalmente entre los besos”.

Hasta hace unos días, sólo utilizaban Onlyfans. “Ahora consideramos que lo más conveniente es por lo menos abrir un par de vías más. No nos deja tranquiles producir para nutrir una plataforma que ya amagó a excluirnos”, dice.

Para La Cofler, la marcha atrás de la plataforma tuvo que ver con la “reacción ecuánime y muy rápida por parte de todes les generadores de contenido a nivel internacional”. “Hubiera sido difícil para Onlyfans rebatir ese malestar y contener la migración masiva de creadorxs a otras plataformas. En todo caso, la marcha atrás demuestra que siempre vale la pena manifestarse en contra de estas arbitrariedades”.

Antes de esta situación, Riot no tuvo problemas con la plataforma pero algunas compañeras sí. “Más que nada de cuentas cerradas porque en sus redes sociales se anunciaban como escorts y OnlyFans no permite esto en consecuencia a la ley estadounidense SESTA/FOSTA que prohíbe la solicitación y promoción del trabajo sexual”.

También está el problema de que muchas veces un usuario desconoce el pago, aunque recibió el contenido. “Los pagos desconocidos son un gran problema en las plataformas de contenido adulto, muchas veces porque esa persona no quiere que figure en su tarjeta de crédito por miedo a que su pareja lo vea. Esto se suma a una falta de consideración y respeto por la labor de lxs trabajadorxs sexuales acentuado por el estigma y la realidad de que no contamos con derechos reconocidos en la mayor parte del mundo, ni laborales ni humanos”, explica Riot.

Ante los pocos argumentos de Only Fans, tanto para anunciar las nuevas políticas como para suspenderlas, en varios portales internacionales arriesgaron que la decisión estaba relacionada con una investigación de la BBC que reveló que en el sitio había videos donde aparecían menores de edad.

“A lxs trabajadorxs sexuales tambiés nos importa que no haya contenido de abuso infantil en plataformas como OnlyFans o Pornhub y que solo personas mayores de edad puedan usar estas plataformas”, dice Riot y agrega que según reportes Facebook es el primer lugar donde se publica y distribuye este contenido teniendo hasta hoy 20 millones de casos versus 13 mil casos en Pornhub y 15 en OnlyFans.

“Estas campañas que equiparan el trabajo sexual con la trata, el abuso y la explotación están llevadas adelante por grupos evangélicos conservadores como Exodus Cry y NCOSE –antes llamados Moralidad en los medios- y son festejadas por feministas que quieren la abolición del trabajo sexual. No existen campañas contra Facebook, por lo que demuestran que esta es una cruzada contra el porno y que se usa la preocupación por los menores para llevar adelante su propia ideología moral y agenda política que es la eliminación de lo que ellos consideran una sexualidad inmoral”, concluye Riot.

Natalia Arenas

Natalia Arenas

Licenciada en Periodismo de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Diplomada de la Universidad de Buenos Aires en Géneros y Movimientos Feministas. Redactora en Cosecha Roja. Colaboradora en distintos medios. En 2018 ganó el Premio Lola Mora en la categoría prensa digital por su trabajo en Cosecha Roja.
Natalia Arenas