La maleta sembrada

maletas_143330Cosecha Roja-. “Infierno gratuito”. Así describió el padre de Ernesto De la Torre el episodio que pasó su hijo. El hombre de 31 años, contador de la empresa Pricewaterhouse Coopers, viajaba con su novia de vuelta a México, con escala en Lima. El avión era de LAN, vuelo número 2626. Venían de pasear durante una semana por Buenos Aires y Ushuaia. Y en Ciudad de México fue detenido por tráfico de drogas.

Cuando bajaron del avión, fueron a esperar sus valijas a la cinta. Encontraron rápido dos de ellas, pero faltaba la rosa, la de su novia. Cuando fueron a reclamar, les dieron una negra que tenía su nombre. La etiqueta estaba rota en tres partes. Él no la acepto. Y ahí estaban la cocaína, una almohada y una manta.

Estuvo 34 horas detenido en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México –AICM-. La valija que no era suya pesaba 27 kilos. 24,6 eran de cocaína. “Los policías le dijeron a mi hijo: ya hemos tenido esos problemas con esa línea, pero aun así tenemos que detenerlo”, contó el padre. El contador dijo a los medios que demandará a la aerolínea chilena por el daño sufrido. Y agradeció el apoyo en las redes sociales.

También explicó que seguramente lo hayan usado como “distractor” para pasar otro cargamento más importante de droga. Mientras se concentraban en su caso, llegó otro vuelo de Bogotá que no fue revisado con tanto énfasis como el suyo. “Toda la gente de aduana seguía conmigo, mientras pasaba todo lo demás (…) Me comentan muchas veces que hacen eso para distraer”.

Desde el aeropuerto de Ezeiza mandaron los videos. Con eso se pudo comprobar que la valija negra no estaba entre las que él y su novia habían declarado a su nombre en Buenos Aires. Además, ninguna de sus valijas superaba los 13 kilos. “Yo les aconsejaría que graben o tomen fotografías de sus maletas en el aeropuerto, no les quita mucha memoria de su celular, para futuras aclaraciones en el aeropuerto”, dijo De la Torre.

“Cuando yo iba saliendo me dijeron que había el caso de una señora de 40 años, que venía de la aerolínea Taca, también tenía una situación similar a la mía. Si las redes y los medios de alguna manera influyeron, yo les pediría mucho que investigaran qué pasó con esta señora”.

Es la segunda vez en menos de cuatro meses que ocurre algo así. El otro caso: Ángel de María Soto Zárate, una maestra mexicana de 23 años que pasó varios días en la cárcel federal de máxima seguridad. Viajaba a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud con el Papa Francisco.

La joven perdió su pasaporte en Lima y el consulado mexicano le recomendó volver a su país. Cuando llegó, reclamó su equipaje con el número que le dio la aerolínea, pero le entregaron otra valija con 10 kilos de cocaína. Una semana después y tras una campaña de denuncia en las redes sociales, la maestra de preescolar salió de la cárcel. El día de su arribo, otras 19 valijas fueron entregadas a su nombre en el aeropuerto de Ciudad de México. Ella también viajaba en el vuelo 2626 de LAN.

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