Las mujeres detrás de las liberaciones de las FARC

Por Semana.com.-

Detrás de cada historia de los diez uniformados secuestrados que, según el anuncio de las FARC, la otra semana volverán a la libertad, hay una mujer. El relato de lo que ha sido la ausencia, en algunos casos de hasta 14 años, en la mayoría de las veces ha sido contado por una madre, por una hija, por una hermana, por una esposa. Pero ellas no son las únicas mujeres que aparecen en este duro episodio de la vida nacional que, si todo sale como se espera, llegará a su fin en pocos días.

Desde hace más de un año, por varios países del mundo ha estado circulando una carta que empezó con un par de firmas y que hoy, después de ese recorrido, cuenta con el apoyo de mujeres como la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y la escritora mexicana Elena Poniatowska.

¿Quiénes son y qué buscaban al unirse? Se llaman Mujeres del mundo por la paz. El grupo no tiene una líder única. Pero fue la exsenadora Piedad Córdoba y la directora de la Casa de la mujer, Olga Amparo Sánchez, quienes con carta en mano se fueron a recorrer el mundo para conseguir más voces (femeninas) que se unieran a su petición, que no era otra cosa que buscar una liberación unilateral de los secuestrados uniformados que permanecían en manos de las FARC.

“Lo más difícil para lograr convencer a algunas fue hacerles entender que apoyar un llamado a la guerrilla no las ligaba con las FARC. Y que era solamente un mensaje para aportar al clamor de las familias de los secuestrados”, dijo a Semana.com Piedad Córdoba.

La idea de unir a mujeres líderes de varios países surgió en febrero del 2011.”Después de concluida la liberación de seis uniformados el 16 de febrero del año pasado, tuvimos reuniones con Colombianos y Colombianas por la Paz en donde pensamos en lo bueno que sería dirigirnos a mujeres del mundo, con relevancia en el tema de derechos humanos, para hablar del tema de secuestrados, ponernos como garantes y enviar un mensaje a las FARC”, señaló la exsenadora.

“Nosotras, mujeres que desde nuestras responsabilidades política hemos apelado al ejercicio de la razón, el derecho y la ética para la solución de graves problemas en nuestros países y en el mundo, valoramos positivamente la liberación el pasado mes de febrero de seis personas que estaban en su poder”, señalaba la carta que le dio la vuelta al mundo, que terminó en manos de las FARC y a la que las familias de los secuestrados, cada vez que hablaban de las liberaciones, se referían.

Para Olga Amparo Sánchez, quien también hace parte del grupo de mujeres, la idea de unirse era  “mostrar que las mujeres hemos jugado y jugamos un papel importante en la construcción de la paz en el mundo. Las mujeres a lo largo de la historia nos hemos comprometido en la búsquda de vías de diálogo para la conseguir la paz. La idea de esta unión y de esta tarea común es también dar testimonio de la fuerza y de la solidaridad de las mujeres en lo internacional y nacional”.

“Queremos invitarles a anunciar igualmente su disposición a la liberación de los restantes miembros de las fuerzas armadas y de policía”, decía otro aparte de la misiva.

El mayor reto, según Sánchez, “fue superar la mala prensa que se le ha dado a Colombianas y Colombianos por la Paz, porque se nos ha colocado como enemigos del país (…) El otro reto a superar fue el desconocimiento que se tiene del conflicto colombiano y su impacto en la región”.

El grupo de mujeres reúne a Lucía Topolansky (Senadora de Uruguay), Jody Williams (Premio Nobel de Paz -Estados Unidos), Alice Walker (Escritora – Estados Unidos), Elena Poniatowska (Escritora-México), Mirta Baravalle (Madres de la Plaza de Mayo), Isabel Allende (Senadora-Chile), Rigoberta Menchú (Premio Nobel-Guatemala), Elsie Mongue (Defensora de derechos humanos-Ecuador), Socorro Gomes (Presidenta Consejo Mundial por la Paz – Brasil), Margarita Zapata (Dirigenta política – México) y Xiomara Castro de Zelaya (Dirigenta política – Honduras) y Nidia Díaz (Diputada de El Salvador).

A ellas se refirió las FARC en uno de sus últimos comunicados. “Informamos al grupo de Mujeres del Mundo por la Paz, coordinado por Piedad Córdoba, y a la organización Asfamipaz, que estamos listos para iniciar el proceso de liberación, en dos jornadas, de diez prisioneros de guerra en nuestro poder”, señaló el grupo guerrillero.

En la tarde del lunes se conoció justamente que una de las garantes de la liberación sería Rigoberta Menchú, como miembro de este grupo de mujeres. Sin embargo, horas después, el viceministro de Defensa, Jorge Enrique Bedoya, lo negó.

“En lo que hace referencia a la liberación y a los protocolos eso es muy claro, ahí solo participan el Gobierno de Colombia, el Gobierno de Brasil, el CICR y Colombianos y Colombianas por la paz. El Gobierno agradece el interés que puedan tener gobiernos de otros países, personalidades, organizaciones sociales pero ya está definido quienes son los únicos que pueden participar en este proceso”, dijo Bedoya.

Pero la ex-senadora Piedad Córdoba se mantiene. Y dice que no solo será una mujer la que la acompañará en el proceso. Según ella, serán dos. Una sería Menchú y la otra la presidenta del consejo mundial de paz, Socorro Gomes.

“La otra semana la mayoría de ellas estarán presentes en Villavicencio. Una me acompañará en un proceso, la otra estará en el otro, pero todas harán parte de los eventos que se organicen después de las liberaciones, por ejemplo un foro sobre derechos humanos que se espera hacer un día después de que estén libres los uniformados y en el que participará el expresidente Ernesto Samper”, dijo Piedad Córdoba a Semana.com.

La exsenadora asegura que después de las liberaciones, el trabajo del grupo de mujeres continuará.

“Vamos a presentar un informe de lo que significó trabajar para contribuir a la liberación de estos últimos secuestrados, hubo una persecución muy difícil hacia nosotros, que quizá fue lo más duro, pero además después del cuatro de abril empezaremos con las visitas a las cárceles, continuaremos hablando del anuncio de las FARC sobre el fin del secuestro extorsivo”, dijo la exsenadora, quien sin embargo, se negó a confirmar si ya había recibido el aval del presidente Juan Manuel Santos para realizar dichas visitas, a las que las FARC hicieron mención, casi como una condición, para dar cumplimiento a las liberaciones.

“Esperaremos a que culmine el proceso de liberación para tocar ese tema a fondo. Por ahora la prioridad es que los diez uniformados regresen sanos y salvos a sus casas”, señaló Piedad Córdoba.

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