El doble femicida y la excusa de los celos

-Estoy arrepentido.

El doble femicida Gabriel Roberto Herrera se negó a declarar durante la audiencia de imputación. Pero hoy le pidió hacerlo a su abogado defensor y por primera vez prestó declaración en la Fiscalía Penal 1, como imputado en la causa que se le sigue por el homicidio doblemente agravado de Andrea Edith Neri, ocurrido en el interior de un pabellón del Penal de Villa Las Rosas cuando recibía su visita íntima.

-No tenía intenciones de quitarle la vida a Andrea, pero que los celos me jugaron una mala pasada.

La mujer a la que le clavó una gubia en el cuello era su pareja y madre de su hijo de dos meses.

Luego de la declaración, el juez Pablo Rivero ordenó su traslado a la Alcaldía General donde permanece detenido.

En 2006, Herrera estaba detenido por estafa y robo calificado. Su esposa, Verónica Castro, lo visitaba en la cárcel de Metán. Tenían dos hijos de 9 y 4 años de edad. El 26 de marzo de ese año Veronica lo fue a visitar junto a su madre y los dos chicos.

Herrera les dijo que le dolía el estómago y le pidió a la mujer que lo acompaña a la enfermería. En el camino se desviaron: Herrera habló con un guardia y le pidió un lugar para tener un encuentro íntimo. Cuando entraron a la sala, la arrinconó contra una pared y la estranguló con una remera.

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Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

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