México: cayó el jefe de Los Zetas

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La Jornada.-

Miguel Ángel Treviño, alias El Z-40, líder de Los Zetas, fue detenido ayer por la Armada de México en un operativo sin balas ni heridos, efectuado cerca de Nuevo Laredo, Tamaulipas. Representa la primera captura durante este sexenio de uno de los capos más buscados en el país y en Estados Unidos.

El gobierno de Enrique Peña Nieto buscó marcar distancia del estilo que distinguió las operaciones de Genaro García Luna en la presidencia de Felipe Calderón, quien presentaba a los delincuente en medio de un despliegue mediático y fue considerado violatorio de sus derechos humanos. Se limitó a hacer el anuncio en la Secretaría de Gobernación y difundir fotografías de él y de sus presuntos cómplices, así como un mapa del punto donde fueron localizados.

Con Treviño fueron aprehendidos Abdón Federico Rodríguez (29 años de edad) y Ernesto Reyes García (38 años de edad) en posesión de 2 millones de dólares, ocho armas largas y 500 cartuchos útiles de diversos calibres. Todos se encuentran en la ciudad de México, en la Subprocuraduría Especializada de Investigación en Delincuencia Organizada (SEIDO).

El narcotraficante de 40 años de edad tiene siete órdenes de aprehensión, está involucrado al menos con 12 averiguaciones previas, está acusado de delincuencia organizada, homicidio, delitos contra la salud, tortura, lavado de dinero, portación de armas de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas, entre otros.

Se le atribuye además haber ordenado el secuestro y posterior homicidio de 265 migrantes en San Fernando, Tamaulipas. Fue descrito por el vocero del gabinete de Seguridad, Eduardo Sánchez, como una persona cruel cruel que atacaba con saña a sus víctimas.

Sánchez dio la información en la sala de prensa pasadas las 21 horas, acompañado de otros funcionarios que no tomaron la palabra: los voceros de Sedena, Martín Terrones; de Marina, Jorge Víctor Vázquez, así como del subprocurador de la SEIDO, Rodrigo Archundia y del representante del Comisionado Nacional de Seguridad y de la Policía Federal, Carlos Cervantes.

Las versiones sobre la captura comenzaron a difundirse desde el mediodía en Estados Unidos: el periódico The Dallas Morning News señaló en su página web que recibió la confirmación de una fuente oficial. En principio se habló de que fue detenido en Nuevo Laredo, después se dijo que en Matamoros. Casi a las tres de la tarde el gabinete de seguridad se reunió de última hora en las oficinas de Bucareli.

Por labores de inteligencia e investigación de la Marina se tenía conocimiento de los movimientos del dirigente de Los Zetas, que viajaba por caminos de terracería y de tercer orden entre Coahuila y Tamaulipas, según la información difundida ayer. Por eso se instalaron puestos de vigilancia terrestre y aérea.

“Alrededor de las 03:45 de esta madrugada se observó el tránsito de una camioneta pick-up por uno de estos caminos, a 27 kilómetros al suroeste de Nuevo Laredo, Tamaulipas (punto próximo al río Bravo, la frontera con Estados Unidos).

“Un helicóptero de la Armada de México interceptó a esta pick-up, hizo una maniobra que llevó a que esta camioneta detuviera su marcha y fueron aprehendidos y fueron aseguradas tres personas que descendieron de esta camioneta por personal de tierra que llegó en apoyo de la Marina, que había hecho la detención a través del helicóptero”.

En una breve sesión de preguntas y respuestas, Sánchez resaltó que esta investigación coincidió con el inicio del gobierno de Peña Nieto y que el papel de la Marina fue preponderante, pero también de coordinación entre todas las entidades. Eso permitió que nadie saliera lastimado, añadió.

Aclaró que las fotografías de Treviño y sus acompañantes se exhibieron sólo para que si alguna persona pudiese identificarlos por haber sido víctimas de algunos de ellos se pueda acercar a las autoridades para fortalecer las averiguaciones. Además enfatizó que para este gobierno los delincuentes no tienen categoría, porque todos serán detenidos.

En el gobierno de Calderón las formas fueron distintas: tanto el líder del cártel del Golfo (CDG) Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, Tony Tormenta, como Ignacio Nacho Coronel Villarreal, uno de los cuatro líderes del cártel de Sinaloa, fueron abatidos, mientras Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, fue presentado ante los medios de comunicación.

De los cómplices del Z-40 uno llevaba presuntamente las finanzas de la organización delictiva y otro era escolta; sin embargo, no se deslindó quién cumplía cada función.

Sánchez rechazó tener información sobre si existen solicitudes de extradición por parte de algún gobierno siendo que es uno de los delincuentes más buscados por Estados Unidos y tampoco definió si recibieron ayuda de ese país. Tampoco contestó si este capo tuvo que ver con el homicidio de hijo de Humberto Moreira, José Eduardo.

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