Murió el ladrón del siglo

ladron del sigloRonnie Biggs estaba condenado a 30 años de prisión por el llamado “robo del siglo”. En 1963 dirigió el robo de 2,6 millones de libras esterlinas en el tren a Glasgow, Inglaterra: la mayor suma de dinero robada en un solo atraco. Fue conocido, además, por sus huidas cinematográficas. Ayer murió, a los 84 años, en un asilo para ancianos de Londres.

Según informó la agencia EFE, Biggs falleció en la residencia Carlton Court Care Home, en East Barnet, en el norte londinense, después de sufrir varios ataques de apoplejía que deterioraron su estado de salud, al punto que ya no podía hablar ni caminar.

El llamado “ladrón del siglo” fue visto en público por última vez en marzo, en el funeral de Bruce Reynolds, su cómplice en el asalto al tren de Glasgow.

Biggs vivía en Gran Bretaña desde 2001. Estuvo 25 años prófugo en Brasil, donde se casó con una mujer y tuvo un hijo. Pero él quería morir en su país. Porque una de las últimas cosas que quería hacer era tomarse una pinta de cerveza en un pub londinense.

Apenas pisó suelo británico, fue encarcelado. En 2009 lo liberaron por sus problemas de salud.

El “robo del siglo” ocurrió el 8 de agosto de 1963, en la localidad de Cheddington, condado de Buckinghamshire, al norte de Londres. Primero manipularon las señales de las vías para forzar la detención del tren de Glasgow. Después, tras golpear en la cabeza al maquinista Jack Mills, la banda tomó el botín: 2,6 millones de libras, lo que hoy equivaldría a 47 millones de euros.

En 1964, Biggs fue condenado a 30 años de prisión. Quince meses después escapó de la cárcel londinense de Wandsworth escalando una pared con cuerdas. Afuera lo esperaba un auto.

Se fue a París, donde se sometió a una cirugía estética antes de viajar con un documento falso a Australia. Ahí vivió con su primera mujer, Charmian Powell, y sus tres hijos, hasta que se enteró de que Interpol lo buscaba en ese país también.

Entonces escapó a Brasil, se divorció de Powell y se casó con la brasileña Raimunda y tuvo a su hijo Michael. Gracias a ese niño no podían extraditarlo. Hasta que aceptó volver con él a Inglaterra.

En el año 2000,  Biggs declaró a la BBC de Londres que lamentaba “profundamente” las heridas causadas al maquinista Mills, que no pudo volver a trabajar y murió en 1970, pero que jamás se arrepintió de haber cometido el atraco al tren de Glasgow.

“Nadie es inocente”, se llama el tema que grabó “el ladrón del siglo” con los Sex Pistols.

Télam.

Sin comentarios

Responder

Su dirección de email no será publicada