México: Los Zetas y los Beltrán Leyva mantienen nexos con bandas salvadoreñas

Aurora Vega. Excelsior.-

La extrema violencia usada por los cárteles mexicanos de la droga, con decapitaciones y desmembramientos, ha sido aprendida de las pandillas salvadoreñas, revelan datos de la Procuraduría General de la República (PGR).

A través de una solicitud de información, la dependencia federal informó que las organizaciones criminales mexicanas más peligrosas y sádicas: Los Zetas y los hermanos Beltrán Leyva recibieron adiestramiento del grupo delictivo Mara Salvatrucha (M-13) para aterrorizar a sus rivales.

La PGR señala que los grupos delictivos mexicanos se han relacionado con la M-13 para realizar el trasiego de droga desde Centroamérica hacia Estados Unidos.

En su respuesta de información pública, la PGR dice que desconoce el número de maras que se encuentran en territorio nacional. Sin embargo, da a conocer que han sido recluidas en México mil 373 personas relacionadas con esa pandilla.

De acuerdo con la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), las decapitaciones comenzaron a ocurrir en nuestro país desde 2004 y no han parado.

Las procuradurías estatales de Justicia reportan que de 2007 a septiembre de 2011 han sido decapitadas o desmembradas cinco mil 323 personas.

Baja California, Tamaulipas y Chihuahua son las entidades federativas donde la SIEDO ha registrado mayor presencia de los pandilleros centroamericanos reclutados por los cárteles mexicanos.

Lecciones de brutalidad

La Procuraduría General de la República (PGR) establece que la extrema violencia que ejercen dos de las organizaciones criminales más peligrosas y sádicas del país, Los Zetas y los Beltrán Leyva recibieron adoctrinamiento y adiestramiento del grupo delictivo Mara Salvatrucha, quienes les enseñaron a infligir miedo a través de decapitaciones y desmembramiento de cuerpos.

En la actualidad se afirma que Los Zetas, en una estrecha colaboración con los Beltrán Leyva, se han relacionado con la Mara Salvatrucha (M-13) para llevar a cabo el trasiego de droga y de otros ilícitos a través de corredores desde Honduras, Belice, Guatemala y el Salvador hasta México y Estados Unidos.

En el Reporte 2008 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se advirtió a México que había alrededor de cinco mil células de los M-13.

En una respuesta de información pública, la PGR afirma que desconoce el número de Maras que se encuentran involucrados con el crimen; sin embargo establece que a la fecha han sido recluidos en México mil 373 personas relacionadas con esa pandilla.

De acuerdo con el reporte de las procuradurías de justicia del país, de 2007 a septiembre de 2011 se habían decapitado o desmembrado cuerpos de cinco mil 323 personas en el territorio mexicano.

De acuerdo con un documento elaborado por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), elaborado con datos de 2004 a 2006, se menciona que la violencia excesiva de estas dos organizaciones se deriva de una emulación directa de las tácticas que ha empleado la Mara Salvatrucha para aniquilar o mantenerse como líder, contra su rival conocida como Pandilla 18 en El Salvador.

“La decapitación se presenta en la Mara Salvatrucha como una forma de manifestar su barbarie y la necesidad de ganar notoriedad dentro de la pandilla; sus integrantes han cometido una serie de homicidios y asesinatos con mutilaciones y decapitaciones que causaron conmoción en Centroamérica.

Según la SIEDO, los Maras mantuvieron en 2004 diversos nexos con el cártel de Sinaloa que dirige Joaquín El Chapo Guzmán, siendo la organización de los Beltrán Leyva su brazo ejecutor denominado Los pelones, quienes les enseñaron a infligir el miedo a través de las decapitaciones y de las torturas extremas a sus rivales para ganarse respeto y mantener a la organización en el liderazgo criminal.

En 2004, el cártel de Sinaloa mantenía una disputa con el cártel del Golfo, siendo Los Zetas su brazo armado.

La dependencia federal indica en un documento que la violencia ejercida por Los Zetas es por la influencia y adiestramiento de pandillas o grupos criminales extranjeros para posicionarse.

La presencia de los Maras se ha detectado en estados del norte como Baja California, Tamaulipas y Chihuahua, siendo el estado de Chiapas su puerta principal de entrada para llegar hasta Estados Unidos.

De acuerdo con la SIEDO, los Maras tienen en la violencia una de sus mayores armas o una de sus mayores formas de expresión, ya que este es un fenómeno social, producto de una subcultura ligada con el narcotráfico.

La SIEDO establece que desde que comenzaron las decapitaciones en nuestro país en 2004, la situación ha sido imparable, y que aún se mantiene la lucha entre el cártel de Sinaloa con Los Zetas, quienes han reclutado en sus filas a mareros, junto con la organización de los Beltrán Leyva.

La PGR indica que la decapitación es un método que tiene un triple objetivo: amedrentar a sus oponentes, confirmar su presencia en el lugar, y la de ganar escalafones dentro de la organización criminal.

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