Nisman, una muerte que se escurre de las cámaras de seguridad

Torres Le ParcCosecha Roja.-

Las cámaras de seguridad del edificio Le Parc, las de la Autopista Arturo Illia y las que filman la calle Azucena Villaflor podrían resolver el caso del momento: la muerte de Alberto Nisman. El análisis de las develará quién fue el último en entrar y salir del departamento del fiscal y si los horarios registrados por los guardias de la torre coinciden con lo que declaró el colaborador informático Diego Lagomarsino. ¿Por qué aún no se resolvió el misterio? No todas las cámaras del edificio funcionan, hay puntos ciegos en algunas zonas y falta que el abogado defensor de Lagomarsino designe los peritos de parte para poder analizar las filmaciones en poder de la Justicia.

Cuando las cámaras no son suficientes

La fiscal Viviana Fein anunció hoy en un comunicado que le pidió un informe a Seguridad Integral Empresaria (SIE), la empresa encargada de la seguridad del complejo. Quiere saber los detalles técnicos sobre el mantenimiento de las cámaras, cómo son los sistemas de resguardo de los equipos y las especificaciones sobre el sistema electrónico del predio. Ese informe se complementará con los resultados del relevamiento ocular del Le Parc que hizo la semana pasada la División de Operaciones Especiales (DOTE) de la Policía Federal Argentina (PFA).

En comunicación con radio Vorterix, Juan Pablo Toro -director de SIE- contó que de las 160 cámaras que tiene el complejo “algunas” no funcionan desde hace más de un año. “Las del ascensor de servicio no funcionan desde hace tiempo por problemas de mantenimiento en las cuales están trabajando”, dijo.

Toro es, según publica la web oficial, licenciado en Administración de Empresas (Universidad de Belgrano), magíster en Gestión de Negocios (Universidad de San Andrés) y tiene un Posgrado de Dirección de Empresas (IAE). Tiene 43 años. “Me recibí en 5 años, a los 23, y entré a trabajar a PwC, en consultoría de procesos y negocios”, cuenta en una charla registrada en YouTube. También trabajó en IBM en Bolivia, Perú, Venezuela y Brasil. En 2004 heredó SIE de su padre, un coronel retirado del Ejército.

El sitio Infojus Noticias publicó que el predio tiene “puntos ciegos”, espacios donde ni siquiera hay cámaras como el palier trasero y puertas y accesos de servicio. Por ahí, según dijo en conferencia de prensa, entró Lagomarsino. La sección de arquitectura de El Cronista del 4 de agosto de 2005 -cuando Le Parc estaba en construcción- anunciaba que tendría un “sistema de seguridad por CCTV en áreas comunes, perímetros del predio, accesos vehiculares y peatonales halles de PB, accesos principales y de servicio, circulación de cocheras y salidas técnicas”.

Si bien la División de Apoyo Tecnológico de la PFA terminó con la desgrabación del contenido de los DVR -dispositivos que se utilizan para digitalizar videos-, Fein espera que se confirmen los peritos de parte para empezar a cotejar las imágenes, los teléfonos celulares, las tablets y otros dispositivos. Ayer exigió a la querella y a la defensa de Lagomarsino que designen a los expertos en el menor tiempo posible. La exmujer del fiscal y querella, Sandra Arroyo Salgado, nombró a Osvaldo Roffo y Daniel Salcedo. Aún se espera que Maximiliano Rusconi, abogado del colaborador de Nisman, designe los suyos.

Quién entra y sale

A Fein le preocupan las “graves y serias anomalías” de los ingresos y egresos: hay visitantes ajenos al edificio que tienen la entrada registrada pero no la salida. Según Toro, para los residentes existe un sistema de control biométrico: es decir, métodos de reconocimiento humano a través de rasgos físicos (huellas dactilares, imágenes del ojo).

En caso en que se trate de una visita personal (familiares, amigos o conocidos) el protocolo indica que deben presentarse con una identificación que acredite la identidad, esperar a que el propietario o inquilino les autorice el ingreso y asentarse en los registros. Toro aclaró que para ellos no existen “libros de visita” manuales sino un sistema electrónico que no documenta la salida. “El foco se pone en la autorización y el objetivo es que no ingrese nadie que no pueda”, explicó. “No se toma nota de la duración de una visita privada ni se detiene a las personas cuando salen para ver si están autorizadas”, agregó.

A quienes sí se les controla la salida es a los visitantes ajenos no conocidos: servicios de entrega de mercadería o delivery. En ese caso se toma una fotografía y personal de seguridad se ocupa de chequear que hayan salido.

Cómo es Le Parc

Hay tres complejos Le Parc en la Ciudad de Buenos Aires: el de Palermo, el de Figueroa Alcorta y el de Puerto Madero. Nisman vivía en una de la torres de Azucena Villaflor 450 y Aime Paine. Son tres torres: Río, Parque y Boulevard. El predio de 86 mil metros cuadrados se construyó entre 2003 y 2008. Los departamentos tienen una entrada principal (a la que sólo se accede ingresando un código en el ascensor) y una puerta de servicio. Esa fue la que abrió Walter, el cerrajero, la noche del domingo 18 de enero cuando Nisman no aparecía y tuvieron que entrar a buscarlo.

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Foto: Web oficial de Le Parc

Plano: El Cronista

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Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

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