Su ex marido se llevó a sus hijos y hace 7 meses que no los ve

Ayelén se separó hace dos años del padre de sus hijos, Juan Pablo Chamorro Falcón. Él se los llevó hace 7 meses y no dejó que ella los vea más. Ella sólo se podía comunicar por teléfono o videollamada. Ahora hace tres meses que no sabe nada de ellxs.

Su ex marido se llevó a sus hijos y hace 7 meses que no los ve

Por Natalia Arenas
11/09/2020

Ayelén Silva tiene 29 años y estuvo ocho en pareja con Juan Pablo Chamorro Falcón, el padre de sus cuatro hijxs: Martina, de 9; Tiziano, de 7, y los mellizxs Bautista y Bella, de 4. Vivían en la casa de la madre de él, en San Telmo. Después de soportar varias infidelidades y la violencia simbólica y económica que Chamorro ejercía sobre ella y sus hijxs, hace dos años Ayelén metió algo de ropa en un bolso y se fue con lxs chicxs a vivir a la casa de su padre, en Claypole, partido bonaerense de Almirante Brown.

No fue fácil rearmar su vida. Ayelén había intentado irse varias veces, pero Chamorro siempre le decía que todo iba a mejorar y ella volvía. Durante los años que estuvieron en pareja, él no le permitía trabajar: ella se tenía que quedar en la casa y cuidar a lxs hijxs. Él es policía federal. Y el sueldo se lo dejaba a su madre. Ayelén no tenía incidencia sobre eso. Cuando él se enojaba por algo, desaparecía unos días y no le dejaba plata ni para la comida de los chicxs. 

Al poco tiempo de separarse, Ayelén pudo alquilar un departamento cerca de lo de su padre. Compró algunas cosas y otras se las regalaron amigos y familiares. De a poco, empezó su nueva vida. 

Con Chamorro arreglaron de palabra que él pasaría a buscar a los chicxs viernes por medio y los llevaría de vuelta el domingo. Los primeros meses, él no le pasaba un peso a Ayelén. Después empezó a darle lo que le parecía y que nunca era suficiente. 

Ayelén también rehizo su vida amorosa, lo que no le cayó bien a Chamorro. Cada vez que los chicos volvían de estar con su padre, le contaban a ella que él les decía que no los saluden al novio de ella, que no le hablen ni le hagan caso. 

El 16 de febrero de este año, Ayelén, su pareja y los cuatro chicos se fueron unos días de vacaciones a la costa. Volvieron a Claypole el 24 de febrero. El viernes 28 Chamorro fue a buscar a los chicos. Y ese fue el último día que Ayelén los vio.

El domingo que los hijos tenían que volver, Ayelén le mandó un mensaje a Chamorro para saber a qué hora volvían. Él no le contestó. Ella insistió y recién a las siete de la tarde recibió un audio de Martina, la mayor de los hermanos:

-Papá nos dijo que nos vamos a quedar a vivir acá. 

Como él no le contestaba los mensajes ni las llamadas, Ayelén le pidió a su novio que la pasara a buscar y se fue a la comisaría de la mujer de Burzaco. No le tomaron la denuncia porque los chicos estaban en Capital. Se fue a hacer la denuncia a Capital: no se la tomaron porque ella vive en Claypole. La mandaron a la Oficina de Violencia Doméstica. Tampoco le tomaron la denuncia, porque consideraron que no había violencia de por medio. Ayelén volvió a las 5 de la madrugada a su casa sin sus hijos y sin un solo papel que certifique que su ex se los llevó. 

Hoy, casi siete meses después, Ayelén habla con Cosecha Roja y ata hilos: “El día anterior a llevárselos, me pidió las partidas de nacimiento. Yo no se las di, porque no las tenía a mano, pero se las hubiera dado. Nunca desconfié ni pensé que iba a hacer esto”. 

Los abogados que contactó le cobraban muy caro, así que terminó en la Defensoría de Banfield, donde por fin se abrió un expediente por el reintegro de sus hijos. La causa está en el juzgado de familia número 2, a cargo de la jueza Belen Loguercio.

Ahí se enteró de que Chamorro la había denunciado a ella por abandonar a sus hijos. “Me denunció el 18 de febrero, cuando estábamos de vacaciones. Dijo que yo me iba todo el día y dejaba a mis hijos solos”, cuenta. En realidad, hasta antes de la pandemia, ella trabajaba cuidando personas mayores a la mañana y volvía a su casa al mediodía. En ese lapso, se quedaba con sus hijos su hermana, que vive en el departamento de arriba.

Ayelén tuvo que ir a declarar por esa denuncia, hubo una audiencia y Chamorro nunca se presentó. Después vino la pandemia y todo se paralizó. 

Las pocas veces que Ayelén pudo hablar con sus hijos lo hizo por teléfono o videollamada y siempre bajo la supervisión de su ex. Cuando ella fue hasta la casa de San Telmo a intentar verlos ni él ni su madre la dejaron entrar. 

El 18 de junio Martina cumplió 9 años y tampoco pudo verla. Hablaron por video llamada. Y desde ese día no pudo volver a comunicarse con ninguno más. 

La más apegada a Ayelén es la melliza Bella. La última vez que hablaron, hace ya tres meses le pidió que la fuera a buscar. “Vení cuando papá esté durmiendo y nos vamos despacito”, le dijo.  

Hace unos días Ayelén y varios familiares fueron hasta la casa de Chamorro. Y no lograron que nadie los atendiera. “No sé si siguen ahí, no sé nada. Por eso también me animé a contar esto, porque la Justicia no avanza y hace 7 meses que no los veo”. 

Natalia Arenas

Natalia Arenas

Periodista feminista. Egresada de la UNLZ. Diplomada de la UBA en Géneros y Movimientos Feministas. Escribe en Cosecha Roja. En 2018 ganó el Premio Lola Mora en la categoría prensa digital.
Natalia Arenas