Una ola de trolls machistas boicoteó un debate sobre masculinidades

Una actividad planeada para hablar de deportes y masculinidades tuvo que cancelarse por la invasión de usuarios odiantes. Esa resistencia muestra un patrón común: el rechazo patriarcal a cualquier iniciativa que apunte a la equidad de géneros.

Una ola de trolls machistas boicoteó un debate sobre masculinidades

Por Matias Máximo
13/08/2020

Futbolistas Unidxs es un colectivo que se junta para jugar y, de paso, desarmar los estereotipos de su pasión: que tenés que ser un machito, putear “al cagón” que no va al frente, “al forro” que no la pasa y cantarle al adversario “son todos putos” (como si serlo fuese algo despectivo). Ayer organizaron una actividad por zoom a la que invitaron a funcionarixs para charlar de masculinidades y solo duró siete minutos: la cantidad de insultos que recibieron hizo que la suspendieran porque era imposible avanzar. 

“Un pequeño grupo de misóginos, machistas y conservadores no van a movernos ni un centímetro del compromiso que asumimos de discutir todas las estructuras de opresión y violencias”, dijeron desde Futbolistas Unidxs en un comunicado. Los trolls que boicotearon el encuentro eran muchos pero es difícil identificarlos: entraron con usuarios anónimos y sin mostrar sus cámaras. Lo que se desprende es que se sintieron atacados con que se los  cuestione, algo que no era la intención ni llegó a pasar porque de entrada atacaron.

Dentro de quienes fueron invitados a la charla estaba Ariel Sánchez, de la “Dirección de promoción de masculinidades para la igualdad de género de la provincia”. Lo que se propone la Dirección es “transversalizar una respuesta al machismo: con capacitaciones y pensando una forma de masculinidad que vaya más allá de los machismos”, dijo Sánchez a Cosecha Roja. 

La violencia se da en todos los ámbitos sociales y el deporte no está por fuera, por eso la participación de Sánchéz era oportuna. “Hay situaciones de desigualdad de género que operan dentro del deporte, donde se potencian mandatos vinculados a la masculinidad hegemónica”, dice Sánchez. 

En la cancha y en la vida hay un “pacto de caballeros”, a veces entre líneas y a veces visible, que hace muy difícil cuestionar a los privilegios patriarcales. Para Sánchez “existen complicidades machistas, ciertos silencios que se dan en los grupos de varones que en algún punto se resisten todo el tiempo y sostienen violencias de género”.

Machista no se nace

¿Y entonces qué se hace? ¿Hay forma de desarmar una estructura que se ve reflejada en los índices de crímenes de género? ¿Cómo terminar con los privilegios y pensar en la equidad sin anular al otrx?  

En la Dirección de masculinidades tienen un programa pensado para el acompañamiento no punitivista (que no excluye la punitividad de los marcos de la ley) para varones que ejercieron violencias por razones de género. Este programa presentó a fines de julio la “Línea Hablemos”, un canal de primera escucha, seguimiento y derivación que funciona en el 0221-602-4003.

Para Sánchez, en el camino para lograr una respuesta no punitiva “es necesario visibilizar otras formas de masculinidad que apunten a la igualdad, al cuidado y a los vínculos con consentimiento”.

Otra de las invitadas a la charla fue la Directora de Políticas de Género de la Secretaría de Deportes de la Nación, la psicóloga Guillermina Gordoa. “Hay situaciones de desigualdad que operan dentro del deporte porque se potencian ciertos mandatos vinculados a la masculinidad hegemónica”, dijo a Cosecha Roja. 

Para ella los deportes tienen un rol clave en la socialización, ya que es un espacio donde se producen subjetividades que aportan a la identidad y al vínculo con lxs otrxs: “En el deporte hay una reproducción constante de atributos que se le han asignado a la masculinidad hegemónica sobre lo que debe ser un varón que están exacerbados. Esto lleva muchas veces a armar un modelo de lo masculino que se repite en las canchas, en los juegos y en la sociedad”.

Desde la infancia, cuando los nenes juegan al fútbol y las nenas al voley, hay una serie de patrones que apuntan a perpetrar roles en la sociedad. “Esa brecha, esos prejuicios y mandatos obligatorios es lo que queremos desarmar”, dice Gordoa.  

Desde Futbolistas Unidxs tienen planeados otros encuentros y zooms donde encontrarse a la distancia, al menos mientras dure la cuarentena, para aportar a la discusión de un deporte y una sociedad sin violencias “desde la perspectiva de género y los derechos humanos”. 

Los haters no lxs asustaron y van a seguir: “Este tipo de reacciones no hace más que reivindicar el rumbo que venimos llevando a cabo desde nuestro espacio”. 

Matias Máximo

Matias Máximo

Periodista - Autor del libro "Que el mundo tiemble: Cuerpo y performance en la obra de Effy Beth", disponible en PDF aquí
Matias Máximo