“Vimos morir a Rafael Nahuel”

rafael nahuelLautaro Alejandro González tiene 19 años. El sábado bajó de la montaña cargando el cuerpo de Rafael Nahuel, de apenas dos años más que él. Una bala lo había atravesado de lado a lado. Junto a él iba Fausto Jones Huala. Ambos fueron detenidos. El juez Gustavo Villanueva, el mismo que había ordenado el desalojo, los indagó el lunes.

—Nos dieron la voz de alto y empezó la balacera —declaró Lautaro frente al juez y la fiscal Silvia Little.

Lautaro había llegado a la Lafken Winkul Mapu, a 35 kilómetros de Bariloche, el martes 22 de noviembre, un día antes que los grupos especiales de Prefectura y la Policía Federal desalojaran la comunidad. Durante el operativo las fuerzas federales destruyeron las viviendas y detuvieron a mujeres y niños.

Rafael, Lautaro y Fausto lograron escapar hacia la montaña junto a otros mapuches. Estuvieron escondidos tres días. El sábado bajaron a la ruta para ver cuál era la situación y se encontraron con la patrulla del Grupo Albatros de Prefectura, una fuerza especial adiestrada anti disturbios y estallidos sociales.

—No nos dieron tiempo a nada —declaró Lautaro.

“El Grupo Albatros empezó a disparar a quemaropa con balas de plomo desde atrás”, contó Natalia Araya, abogada de la comunidad, a Cosecha Roja. Un disparo de 9mm le entró a Rafael por el glúteo y le salió por el tórax. A unos pocos metros cayó herida su prima, Micaela Johana Colhuan, y Gonzalo Coña.

—Cuando Rafael recibe el disparo, nosotros le avisamos a los efectivos de Prefectura que había un herido y ellos se retiraron— explicó Lautaro al juez.

Lautaro y Fausto cargaron a Rafael en una camilla improvisada con ramas y bajaron hacia la ruta.

—Vimos morir a Rafael en nuestras manos— contó.

En la ruta 40 los recibieron las fuerzas federales que custodiaban el ingreso a la comunidad. Fausto y Lautaro bajaron el cuerpo de Nahuel y se entregaron.

Los agentes cargaron a los detenidos en una lancha de Prefectura que los llevó hasta la otra orilla del lago Mascardi, donde los subieron a un helicóptero que los trasladó al aeropuerto de Bariloche: ahí quedaron detenidos e incomunicados en la sede de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. “Yo me entregué”, fueron las únicas palabras que Fausto Jones Huala dijo durante la indagatoria, según explicó la periodista Adriana Meyer en Página 12.

El juez Villanueva ordenó la libertad de los detenidos el miércoles 29, después de fijar una fianza de 10 mil pesos y un garante con recibo de sueldo. Fausto Jones Huala y Lautaro González son los únicos imputados en el expediente: están acusados de ocupar ilegalmente los terrenos de la zona del Lago Mascardi de la Administración de Parques Nacionales que reclama la comunidad Lafken Winkul Mapu.

La investigación por el crimen del mapuche de 22 años, caratulada como “muerte dudosa” todavía no tiene imputados. En el expediente solo hay dos certezas: Rafael fue asesinado por la espalda por una bala 9mm, similar a las que utiliza la Prefectura, y no hay elementos que permitan suponer que los mapuche dispararon armas de fuego, como dijo la ministra de Seguridad Patricia Bullrich para justificar el asesinato del joven. En la causa solo se dice que tenían cuchillos -algo habitual en el campo- y hondas de revoleo.

Sebastián Ortega
Sebastián Ortega

Periodista

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