La lucha de un pueblo por el agua: ¿qué está pasando en Andalgalá?

En Catamarca hace más de una década protestan contra el extractivismo y la minería a cielo abierto. Pero esta semana la marcha número 584 terminó con un incendio en la empresa Agua Rica, allanamientos, hostigamiento y 11 ambientalistas detenidxs de forma arbitraria.

La lucha de un pueblo por el agua: ¿qué está pasando en Andalgalá?

Por Cosecha Roja
16/04/2021

Patrulleros en las esquinas. Drones. Autos sin patente. Policías y civiles aprovechan la restricción nocturna por la pandemia, se meten en las casas y secuestran computadoras y celulares. El Ejército se despliega por las calles de la ciudad. Así denuncian organizaciones ambientales cómo se vive desde el lunes en el pueblo de Andalgalá, en la provincia de Catamarca.

Denuncian también una cacería. Allanamientos ilegales, hostigamientos y 11 personas detenidas. “A los que no estamos presos nos ponen policías frente a nuestras casas”, contó Rosa Farías, vocera de la histórica asamblea El Algarrobo.

El sábado 10 de abril, el pueblo de Andalgalá se movilizó para decirle no a la megaminería. No fue la primera vez: hace 11 años organizaciones ambientales, vecinos y vecinas se manifiestan de manera constante y pacífica en contra la actividad minera y el extractivismo y a favor del cuidado del agua. Particularmente, rechazan el proyecto de la Minera Agua Rica.

Esta fue la marcha número 584 y el gobierno de Raúl Jalil desplegó a sus fuerzas de seguridad. Cuando lxs manifestantes pasaron por las oficinas de la empresa Agua Rica, un grupo chico de encapuchadxs rompió a patadas las puertas y entró. A los pocos minutos, el lugar estaba incendiado.

Desde El Algarrobo denunciaron que el fuego lo iniciaron infiltradxs y que hubo “zona liberada” por la Policía. Aseguraron que durante todo el fin de semana hubo hostigamiento y detenciones arbitrarias a manifestantes.

El lunes en diversos allanamientos ordenados por la fiscal Soledad Rodríguez y el juez Rodolfo Cecenarro, la policía provincial entró a las patadas a la casa de 25 vecinxs y se llevó detenidxs a siete que habían participado de la marcha multitudinaria.

“Nuestros compañeros y compañeras son INOCENTES. Desde hace 11 años se manifiestan pacíficamente. Nunca han cedido a la violencia del Estado, a la provocación de la Policía y las patotas mineras”, dijeron en un comunicado desde la asamblea. “La Policía está entrando violentamente en la casa de los asambleístas, golpeando a los compañeros y plantando pruebas a fin de criminalizar a los defensores del agua en Andalgalá”, detallaron.

Los allanamientos y detenciones siguieron toda la semana. Desde El Algarrobo confirmaron a Cosecha Roja que las personas detenidas son 11. Este viernes les concedieron la prisión domiciliaria a dos de ellxs: Aldo Flores, un jubilado de 73 años, y Sara Fernández, quien está embarazada. El resto (Damian Abel, Augusto Brizuela, Enzo Brizuela, Ailen Diamante Saracho, Walter Mansilla, Oscar Martiarene Oscar, Matías Paz, Jorge Ramos y Eduardo Villagra) quedaron detenidxs en la comisaría de Andalgalá. Enfrentan varios cargos, entre ellxs, daños y violación de domicilio.

Este jueves, un equipo de la Secretaría del Interior y de la Dirección de Derechos Humanos del gobierno de Catamarca viajó a Andalgalá para revisar la situación de lxs detenidxs. Según informaron luego en un comunicado, se entrevistaron con ellxs y se pusieron a disposición.

En una carta abierta dirigida a las autoridades provinciales de Catamarca y al Gobierno nacional, varios referentes de la lucha por los derechos humanos, como Nora Cortiñas y Adolfo Pérez Esquivel, se manifestaron en contra de la actividad de la minera y del accionar represivo de las fuerzas de seguridad.

¿Por qué todo un pueblo está en contra de Agua Rica?

Hace 15 años que lxs vecinxs de Andalgalá vienen denunciando la contaminación del agua y los daños ambientales que genera la explotación de minería a cielo abierto.

Agua Rica es un yacimiento de oro, cobre, plata y molibdeno ubicado a 17 kilómetros de Andalgalá, donde nacen los ríos que alimentan de agua a este departamento catamarqueño. Sus accionarias son las multinacionales Yamana Gold, Glencore y Newmont.

La actividad megaminera en Andalgalá data de hace más de dos décadas, con la construcción, en 1994, de la Minera Alumbrera. Fue el primer megayacimento metalífero de Argentina. En 1997 inició su etapa extractiva de oro, cobre y molibdeno, entre otros minerales.

Como cuenta el periodista Darío Aranda en esta nota de la Agencia Tierra Viva, Alumbrera se instaló en la provincia con el compromiso del gobierno provincial de prosperidad: 6 mil puestos de trabajo y un barrio para 5 mil personas, entre otras promesas que nunca se cumplieron.

Alumbrera no acumuló prosperidad para el pueblo de Andalgalá: sí denuncias por contaminación y evasión fiscal.

¿Qué tiene que ver Agua Rica con Alumbrera? El año pasado, la empresa pionera anunció que dejaría de trabajar en la explotación a cielo abierto para dedicarse a las actividades subterráneas. Para aprovechar las instalaciones y la infraestructura que quedarían en desuso, uno de sus accionistas, Yamana Gold, integró Alumbrera y Agua Rica en el proyecto MARA (Minera Agua Rica – Alumbrera). El proyecto actual promete una explotación tres veces mayor al de su antecesor.

La prohibición que no fue

Andalgalá fue la primera ciudad de Catamarca en prohibir la megaminería, mediante la ordenanza municipal 029/2016. Prohibió la minería metalífera (oro, cobre, plomo y plata) a cielo abierto y de minerales nucleares en la cuenca del río Andalgalá. También dispuso que no se puede usar cianuro y mercurio.

Cuatro años después la ordenanza quedó sin efecto: en 2020 la Corte de Justicia de Catamarca falló a favor de la empresa minera y la normativa dejó de estar vigente.