Condenan a los dueños del prostíbulo que frecuentaban diplomáticos chinos

Cinco acusados de explotar sexualmente al menos a 17 mujeres en situación de vulnerabilidad fueron condenados a penas de hasta 8 años de prisión. La historia de un prostíbulo VIP con una arquitectura laberíntica, puertas secretas y cámaras de seguridad que frecuentaban empresarios y diplomáticos chinos.

Condenan a los dueños del prostíbulo que frecuentaban diplomáticos chinos

29/08/2019

Por Ani Cabral*

Río Cabaña era un prostíbulo VIP que funcionaba como una confitería “coqueta”, ubicada en pleno barrio porteño de Palermo. A simple vista era un local más de la avenida Córdoba, casi esquina Serrano. Puertas adentro, funcionaba una red de trata integrada por cinco personas.

El juicio comenzó en marzo. Hoy el Tribunal Oral Federal N°4 dio a conocer el veredicto: los cinco imputados -detenidos desde septiembre de 2018- fueron condenados por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual con distintos grados de participación.

Horacio Alejandro Saran y Graciela Tomasi -la pareja dueña del local- recibieron ocho años y medio de prisión. Los encargados del local, Gerardo Alberto Ketterer, y Silvio Ángel Tomasi, hermano y mano derecha de Graciela, 8 años. Juan Carlos Milla tenía un rol menor dentro de la red, pero también se habría desempeñado como otro de los encargados. Lo condenaron a tres años de prisión en suspenso y ordenaron su inmediata libertad. El Tribunal ordenó también la reparación económica a cada una de las víctimas y el decomiso del local, del garaje de al lado (ambos propiedad de la pareja) y de un millón de dólares en efectivo que los dueños depositaron en una cuenta en Suiza. Todos menos Milla deberán pagar una multa equivalente a 125 mil pesos y, además, entre los cinco deberán abonar la suma de 3 millones 800 mil pesos por daños y perjuicios.


El Tribunal ordenó el decomiso del millón de dólares en efectivo que los dueños depositaron en una cuenta en Suiza y el pago a las víctimas de 3 millones 800 mil pesos en concepto de daños y perjuicios. .


En los alegatos, realizados en junio, los fiscales Marcelo Colombo y Alejandra Mángano habían pedido penas de hasta 17 años de prisión. También solicitaron como medida reparatoria la publicación de un extracto de la sentencia en el diario Clarín, ya que los avisos de oferta laboral engañosa que posibilitaron la captación fueron publicados en ese medio. El Tribunal rechazó este pedido.

¿Cómo funcionaba Río Cabaña?

Si bien actualmente el lugar está clausurado y “lleno de ratas”, según palabras de los propios vecinos de la zona, la fachada permanece intacta. Tiene un gran letrero que lleva el nombre del lugar en rojo y, a los costados, otros dos más chicos de color blanco que  dicen “café”. A un costado de la puerta -que, al igual que las tres ventanas, era espejada- sigue colgado otro cartel que dice “Restaurant-Café bar- Casa de lunch”.

Aunque no se sabe con fecha exacta desde cuándo funcionaba, se fue posicionando como un lugar exclusivo y así se reflejaba a través de su página web que hasta el año 2014 indicaba: “Veinte años de trayectoria al servicio de empresarios, ejecutivos y hombres de negocios”.

El valor de las copas era elevado, de acuerdo a la categoría que tenía el salón, y había siempre un hombre que oficiaba de seguridad en la puerta. Tenía cámaras, tanto dentro como fuera del local. Según la investigación, al lugar asistían muchos empresarios chinos.

La “confitería” contaba con estacionamiento propio, tenía tres plantas y una disposición laberíntica: existía un pasaje secreto entre el estacionamiento y el prostíbulo, un bar con una barra extendida, un salón, con baños para mujeres y hombres y en el medio una puerta camuflada con espejos vidriados a la que solamente se accedía a través de un botón automático que se encontraba debajo de la barra del lugar. Una vez que se abría había una escalera que conducía a otro cuarto donde las mujeres se cambiaban y donde los dueños tenían sus oficinas con cajas fuertes. El día del allanamiento, una vez que se localizó este acceso, fueron encontradas tres víctimas más que estaban allí encerradas.

Para realizar los denominados “pases” de manera “segura”, existía una especie de “arreglo” con un hotel llamado Rampa Car, ubicado a pocas cuadras de Río Cabaña. Se trataba de “un prostíbulo con cama afuera”, dijo el fiscal Colombo en sus alegatos.

Si bien ese día fueron encontradas 17 mujeres, los fiscales señalaron que en las planillas secuestradas durante el procedimiento que se realizó en 2014, contabilizaron un total de 57 mujeres diferentes que estuvieron, al menos,  entre enero y febrero de 2013. “Había un nivel de captación y rotación muy importante”, señaló el fiscal Colombo en sus alegatos.


Contabilizaron un total de 57 mujeres diferentes que estuvieron, al menos,  entre enero y febrero de 2013


A lo largo de la investigación, se pudo establecer que muchas de las mujeres llegaron a Río Cabaña a través de avisos publicados en el diario Clarín. “Para la captación, esta red se aprovechó de la situación de vulnerabilidad en la que se encontraban las mujeres. No fue por la fuerza, ni a través de la coerción física sino ganándose su voluntad. ¿Cómo? Invitándolas a trabajar. Sabiendo que había una población vulnerable que podía estar leyendo el diario o entrando a una página de internet para buscar trabajo”, detalló Daniela Gasparini, coordinadora de Equipos técnicos del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a personas damnificadas por el delito de Trata.

Había dos tipos de avisos: uno que buscaba “señoritas para presencias en boliches” y otro que solicitaba “camareras para un bar”. En las publicaciones a través de la web aparecían los datos y un nombre de fantasía del tratante.

Otra forma de captación que utilizó la red fue a través de alguna amiga, prima o conocida que les ofrecía trabajo. “En este método las redes también se fueron aggiornando porque es una forma en la que pueden ganar su voluntad más rápidamente por la confianza. Inclusive diciendo que será en un prostíbulo. Lo que pasa es que las engañan con lo que realmente va a pasar: no les pagan, las amenazan, y entonces tienen que permanecer en el circuito porque se endeudaron. No tiene que ver con la víctima sino con las acciones de las redes de trata”.

Sobre este punto, Gasparini agregó que muchas de las chicas que fueron identificadas durante el allanamiento se encontraban en situación de prostitución por primera vez. Además, varias de ellas detallaron que durante las entrevistas, los tratantes les preguntaban si tenían Visa y si sabían idiomas.


Varias de ellas detallaron que durante las entrevistas, los tratantes les preguntaban si tenían Visa y si sabían idiomas.


Muchas de las víctimas, en su mayoría muy jóvenes y varias oriundas de países limítrofes, contaron que tenían hijos a su cargo. “Esta es la búsqueda que hacen los tratantes. Son este tipo de características con las que espera encontrarse y las encuentra rápido porque hay mucha necesidad, pobreza, madres solteras que son el único sostén familiar, víctimas de violencias previas que necesitan dinero”, agregó Gasparini.

Otra de las características  que tuvo esta organización criminal es el estricto control que ejercieron sobre ellas ya que en los “libros de pases” se pudo verificar el registro de la cantidad de salidas que realizaban las mujeres con sus respectivos horarios de ingresos, salidas, cantidad de copas por cada noche junto a las multas que les aplicaban por llegadas tarde y/o ausencias.

“La mayor particularidad del caso es que es prostíbulo vip, ubicado en medio del barrio de Palermo. Estos lugares suelen estar más escondidos, a la vera de las rutas, por ejemplo”, aportó Gasparini.

Por último, destacó el pedido de reparación económica a las víctimas por parte de la fiscalía. “El daño físico, psicológico y sexual es muy grande pero también hay un daño económico y una falta de oportunidades para estas mujeres. El Estado debería poder accionar en ese sentido y la justicia fallar a favor de las víctimas”, concluyó.

*Periodista especializada en género y trata de personas