Hablemos de los femicidas de Natalia Melmann

Ricardo Panadero. Foto: Gentileza Lucho Gargiulo / QUÉ Digital
Ricardo Panadero. Foto: Gentileza Lucho Gargiulo / QUÉ Digital

Un grupo de policías de la Bonaerense secuestró a Natalia Melmann a la salida de un boliche de Miramar. La llevaron a una casa en las afueras de la ciudad para celebrar el cumpleaños de uno de ellos: la violaron, la golpearon y la mataron. En el cuerpo de la adolescente de 15 años había rastros genéticos de cinco personas. Un vello púbico tenía el ADN del ex sargento Ricardo Panadero. Esta prueba estuvo en la causa desde el comienzo de la investigación, pero la Justicia demoró 17 años en llevarlo a juicio: ayer volvió a fallar a su favor.

“La sociedad ya lo condenó, pero los jueces no tuvieron voluntad de investigar y condenar”, dijo a Cosecha Roja Gustavo Melmann, el papá de Natalia. “Tendría que haber sido un juicio por jurados y no con jueces contaminados con el encubrimiento policial”, dijo Gustavo.

Gustavo “El Gallo” Fernández
Gustavo “El Gallo” Fernández

Natalia fue víctima de la violencia machista y la impunidad policial. En estos 17 años se perdió la posibilidad de profundizar la investigación. Los jueces Jorge Peralta, Fabián Riquert y Juan Manuel Sueyro ayer desacreditaron las pruebas principales que lograron juntar la fiscal Ana María Caro y la querella.

El tribunal consideró que el material genético estaba degradado y que no se podía determinar con certeza que la prueba de ADN coincidiera con el de Panadero. Tampoco tuvo en cuenta la declaración de un testigo que contó que vio al ex policía en el patrullero en el que se llevaron a Natalia. “Se lo desacreditó por no tener donde vivir”, contó la fiscal al diario La Capital de Mar del Plata. Los jueces también desacreditaron la declaración de las amigas de Natalia con las que había ido a bailar la noche del sábado 3 de febrero de 2001.

Ricardo Alselmini
Ricardo Alselmini

Esa noche Natalia había salido con unas amigas a un bar. A la madrugada se fue a la disco “Amadeus” para encontrarse con su ex novio Maximiliano Marolt. Se fue de ahí pasadas las siete de la mañana. Testigos contaron que Gustavo “El Gallo” Fernández, un amigo de Maximiliano, salió tras ella. No volvieron a verla hasta tres días después, cuando una chica que paseaba con sus perros por el vivero de Miramar encontró el cuerpo tapado con ramas.

Según la reconstrucción los policías Oscar Echenique, Ricardo Anselmini y Ricardo Suárez la llevaron a una casa en el Barrio de Copacabana, en las afueras de Pinamar. Durante horas la golpearon, la violaron y la torturaron. Después la asesinaron con el cordón de una de sus zapatillas. La familia, la querella y la fiscal sostienen que el ex sargento Panadero también formó parte de ese grupo.

En la autopsia se encontraron restos genéticos de cinco hombres. El Tribunal Oral en lo Criminal 2 de Mar del Plata condenó a Suárez, Echenique y Anselmini a cadena perpetua. El “Gallo” Fernández, el hombre que había seguido a Natalia a la salida del boliche, recibió una pena de 25 años como partícipe necesario de la privación ilegal de la libertad pero fue absuelto por el homicidio.

Ricardo Suárez
Ricardo Suárez

A pesar de las declaraciones de los testigos que lo ubicaban junto a los otros policías en el patrullero en el que trasladaron a Natalia y del vello púbico con material genético, Panadero fue absuelto antes de llegar a juicio.

La insistencia de la familia permitió que la Corte Suprema provincial revocara el sobreseimiento y ordenara que el caso volviera a primera instancia. El 28 de mayo el policía llegó a juicio acusado de los delitos de “privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia, abuso sexual agravado por acceso carnal y homicidio agravado por la participación de dos o más personas y criminis causa”.

El ex sargento Panadero nunca estuvo preso. Ayer se fue del juicio como llegó: libre. Cuando los jueces leyeron la absolución la policía lanzó balas de goma contra integrantes de organizaciones sociales y del movimiento feminista. “Sabían que lo iban a absolver, por eso trajeron a la policía antimotines”, explicó el papá de Natalia.

Sebastián Ortega
Sebastián Ortega

Periodista

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