Abuso sexual:
el mapa de las denuncias contra la iglesia

 

En Cipolletti, Rio Negro, durante una clase de educación sexual un grupo de alumnas pudo hablar por primera vez de los abusos que había sufrido en la propia clase. La maestra de sexto grado explicaba que nadie podía tocar sus partes íntimas. Las niñas entendieron qué era eso que a los nueve años les había molestado tanto tiempo. La educación sexual es una forma de prevenir abusos. Entre sus opositores más férreos está la iglesia católica. Este es el mapa de las denuncias contra curas de los últimos años: suman casi 70 casos. Se calcula que sólo se denuncian entre el 4 y 6% de los abusos.
Este mapa combina y actualiza los datos recopilados por las periodistas Lucía Toninello y Mariana Garcia de la Agencia Télam y los de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico. Son un total de 68 casos.  Para agregar datos pueden contactarnos a través de nuestras redes sociales, en Twitter, Facebook o Instagram.
Para recorrerlo mejor, recomendamos navegar el mapa en una computadora de escritorio.

Por Eneas Espinoza*

Mirando el mapa de la Argentina en el que se marcan los Abusos Sexuales contra la Infancia (ASI) perpetrados por agentes de la Iglesia Católica me recorre un escalofrío por la espalda. Sólo entre el 4 y el 6% de este tipo de delitos se denuncian.

Miro el mapa otra vez y visualizo los casos que no se conocen, las vidas que permanecen atrapadas en el silencio, cargando secuelas que llevarán de por vida. A un sobreviviente de ASI además de quitarle la infancia, invadirle sus noches de pesadillas y obligarlo a vivir con enfermedades asociadas al stress post traumático, le redujeron su esperanza de vida en 6 años. Eso para los que seguimos vivos. Hay otros casos en los que el abuso de sustancias y el suicidio terminó con ellos sin que pudieran contar su historia. Un “homicidio en permanente ejecución” como lo dictaminó un médico chileno y también sobreviviente James Hamilton.

La única prevención conocida contra el ASI es la Educación Sexual Integral (ESI): enseñarle a les niñes a conocer sus cuerpos y cómo cuidarlos. No me sorprende que sea la Iglesia Católica la que más férreamente se opone a la implementación de la ESI, a pesar de ser una ley nacional ya aprobada. Sabemos que se han opuesto a cuanto avance en materia de derechos civiles hemos conseguido: voto femenino, divorcio, identidad de género y más. Pero en este caso hay un componente adicional que enciende la virulencia discursiva a niveles que superan la agresividad de los pañuelos celestes. Jorge Bergoglio llegó a decir que el aborto era como contratar un sicario para resolver un problema.

La ideología de los que usan ideología como insulto es por lejos de lo más peligroso con que la humanidad se ha topado. Crearon una entelequia perfecta para agredir a los defensores del aborto legal seguro y gratuito como a quienes buscan que se implemente la ESI: “ideología de género”. Un cachivache discursivo criminal.

Algunos de los denunciados
Algunos de los denunciados

La religión es una ideología, con lo cual cabe preguntarse porqué no quiere reconocerse a sí misma como tal y apunta con el dedo a quienes sí se reconocen como parte de una cosmovisión específica, o no tanto.

Acuden al lenguaje pastoral, summa cum laude de lo elusivo, cuando se les consulta por sus crímenes pero abandonan toda etiqueta y espetan agresiones de jerga callejera cuando se trata de insultar a quienes piensan diferente.

¿Por qué? Porque tienen miedo de que la impunidad con que vienen operando se les resquebraje. En una escuela primaria de Roca, en plena clase de ESI, una nena de sexto grado relató que el maestro las abusaba en la escuela. A partir de ese relato se destaparon otros 9 casos y la noticia está en desarrollo. ¿Se imaginan lo que puede pasar si se implementa la ESI en colegios parroquiales? ¿Si les niñes empiezan a relatar a sus adultes que el cura, el catequista, la monja, abusan de elles?

La estructura de la Iglesia Católica permite el abuso sistemático de los derechos humanos, donde el abuso sexual y de conciencia es el flanco más horroroso. En 2014 Naciones Unidas le advirtió al Vaticano que su sistema de investigación permite los abusos, los encubre y avala la impunidad. Francisco dejó de contestarle a la ONU al respecto.

Lo que está en peligro es la impunidad del pastor, dueño y señor de un rebaño de ovejas donde él decide cuál sacrificar o usar para su satisfacción personal. Y es eso lo que defienden con odio y furia.

*Miembro de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico 

Julio Cesar Grassi cumple una condena a 15 años de prisión por abuso y otros dos años por desviar fondos de la fundación que presidía. Está en el penal de Campana, donde ocupó durante mucho tiempo una celda VIP, con un plasma y varios celulares. Según publicó el periodista Leonardo Nieva del Diaro Perfil, todavía se viste de cura y así recorre el penal. A pesar de la condena que recibió, la iglesia nunca lo separó de su cargo: no fue excomulgado, ni expulsado del ministerio sacerdotal, que es la máxima sanción a un abusador según el derecho canónico.