Masacre de Monte: analizan teléfonos para saber si hubo más policías involucrados

Masacre de Monte: analizan teléfonos para saber si hubo más policías involucrados

Los investigadores no descartan nuevas detenciones en las próximas semanas: la clave de la investigación está en los 17 teléfonos secuestrados que ya están siendo peritados.

06/06/2019

Por Sebastián Ortega / @ElFantasista_
Foto: Enfoque Rojo

El expediente por la masacre de San Miguel del Monte tiene 1070 fojas y doce policías y un funcionario detenidos. Los investigadores no descartan nuevas detenciones en las próximas semanas: la clave de la investigación, según les anticiparon hoy a los familiares de las víctimas el procurador General de la provincia de Buenos Aires, Julio Conte Grand, y el fiscal Lisandro Damonte, está en los 17 teléfonos secuestrados que ya están siendo peritados. A partir de esa información la justicia busca determinar cómo y por qué se inició la persecución y por qué los policías dispararon contra el Fiat 147 en el que viajaban los chicos.

“Tuvimos una reunión informativa en la que nos explicaron el estado de la causa”, contó a Cosecha Roja la abogada Dorina Bernárdez, que representa a la familia de Gonzalo Domínguez. En el encuentro en San Miguel del Monte también participaron los abogados de la Comisión Provincial por la Memoria, que representa a las familias de Danilo Sansone y Camila López.

El fiscal y el procurador les informaron que también se están analizando las modulaciones policiales. Con el resultado de estos peritajes los investigadores buscarán determinar también el punto exacto en el que el Fiat 147 se cruzó con el patrullero manejado por el oficial Daniel Ecilape, que viajaba con el capitán Rubén Alberto García. “La persecución a alta velocidad se inició en la costanera”, contó Bernárdez. Según explicó la abogada, en la causa ya se incorporó el informe sobre el rastreo satelital de los tres móviles policiales que participaron de la persecución.

Según relató ante el fiscal la oficial ayudante Melina Noelia Bianco -detenida por encubrimiento-, el patrullero en el que ella viajaba con el oficial Manuel Monreal y Mariano Ibañez estaba recorriendo la ciudad cuando recibió una orden del 911. “Vayan a ver qué pasa”, les dijeron.

“Íbamos por la costanera hacia el barrio Montemar y nos encontramos de frente el Fiat que viene rápido y atrás el patrullero de García y Ecilape. Por radio nos dicen que eran ellos y que teníamos que agarrarlos”, contó Bianco.

“García venía disparando”, declaró la mujer. En los videos de las cámaras de seguridad se ve el momento en que el policía asoma parte del cuerpo y gatilla contra el Fiat 147. Según contó Bianco, su compañero Monreal se bajó del auto y también gatilló contra el auto que avanzaba. Una de las balas atravesó la chapa y le dio en un glúteo a Gonzalo Domínguez, de 13 años, que viajaba en el asiento de atrás.

A los pocos metros el Fiat 147 se estrelló contra un camión estacionado y se partió en dos. El conductor, Aníbal Suárez, de 22 años, Danilo Sansone y Camila López, de 13, y Gonzalo murieron. Rocío Guagliarello, también de 13, quedó internada en terapia intensiva. El último parte médico indica que la adolescente “está consciente” y que “el pronóstico es favorable”

Después de que el auto se estrelló, los policías intentaron ocultar las pruebas. Ahí se sumó un tercer patrullero. Según contó la mujer policía, el subcomisario Franco Micucci, a cargo de la estación de policía comunal, y el jefe del servicio de calle Héctor “Pipi” Ángel intentaron levantar las pruebas.

Al día siguiente, el subcomisario informó a Asuntos Internos sobre el operativo: dijo que el Fiat 147 había eludido un control vehicular y se inició una persecución que terminó con el choque del vehículo. En ningún momento hizo referencia a los disparos policiales. Por esa irregularidad sería desafectado del cargo. Días después el fiscal pediría su detención por encubrimiento.

La declaración de testigos y la movilización de los chicos de Monte permitieron desmontar la versión policial. A partir del relato de los testigos, las imágenes de las cámaras de seguridad del Municipio, la justicia ordenó la detención de cuatro policías acusados de homicidio, otros ocho por encubrimiento y también del secretario de Seguridad del Municipio, Claudio Martínez, quien habría intentado ocultar los videos. Ahora los investigadores buscan determinar si hubo más policías que participaron de la balacera y el encubrimiento posterior.