Poemas escritos por presos de la dictadura buscan a sus autores

En 1983, una profesora de literatura recibió un cuaderno: eran poemas escritos entre 1982 y 1983 por presos políticos del penal de Rawson. Ninguno de los textos llevaba firma. Cuarenta años más tarde, publicamos por primera vez el #CuadernodeRawson completo. Si sos autor de  uno de estos poemas o tenés información sobre alguno de ellos, escribinos. 

poemas rawson

En 1983, Hebe Mabel Garro salió del penal de Rawson con un cuaderno escondido en el portafolio. Era profesora de Literatura y le tomaba examen a los presos. Ellos le dieron el cuaderno: adentro había poemas escritos por los detenidos entre abril de 1982 y agosto de 1983, en plena dictadura.

– Ellos salían de la cárcel sin romper un sólo ladrillo. Conseguían la libertad escribiendo un futuro posible.
A 40 años del golpe, Hebe leyó por primera vez el manuscrito en un acto en el Centro Cultural por la Memoria de Trelew. Ahora que los poemas trascendieron los límites físicos, busca la identidad de los autores.

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Escribir estaba prohibido. Los detenidos cortaban la punta de un lápiz y la metían debajo de la uña del pulgar y usaban el papel de cigarrillo para sus poemas. La poesía fue testimonio de la época: expresó lo que otros discursos no podían denunciar con literalidad.

poemas rawsonEn julio de 1981, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por razones políticas recopiló poesías escritas en las cárceles que habían salido de forma clandestina y editó Cielo libre, imaginar la libertad. En Milán, y con ayuda de organismos internacionales, publicaron al año siguiente la segunda edición: los textos estaban en castellano y en italiano para profundizar la denuncia en todo el mundo. La tercera edición también es bilingüe y se presentó el año pasado en la ex ESMA. Todos los poemas del libro son anónimos, al final de cada página sólo figura la unidad penitenciaria donde estaba encarcelado el autor.

Celeste Seydell recuerda la liviandad de sus pasos: doblaba la esquina sin saber que había un allanamiento metros antes de su casa.

– Los militares me pidieron documentos y cuando vieron cuál era mi apellido me llevaron.

Seydell: ella, sus dos hermanos y su madre militaban en el PRT-ERP. Estuvo detenida en Córdoba desde febrero de 1977, después pasó por la cárcel de Devoto y antes de recuperar la libertad fue trasladada al penal de Ezeiza.

Celeste es la ráfaga azul de un verso libre / donde vuelan los caminos de su alma. Es la María de las lluvias en el Soneto azul que Pascual –su hermano mayor– escribió en la Unidad Penitenciaria N° 1 (UP1), también conocida como cárcel de San Martín, donde los dos estaban detenidos. Pascual doblaba varias veces el papel de cigarrillo hasta formar pequeños bollitos que después sellaba con la cera de las velas. Con las dos manos hacía un movimiento circular y quedaba una pelotita. Los presos políticos lo llamaban “el caramelo” porque podían tragárselo y no los encontraban al momento de las requisas.

– Parte de la resistencia en la cárcel era escribir poemas o hacer canciones. Usábamos pedacitos de jabón rawson poemaspara escribir en las puertas o las paredes. Sabíamos que nos podía costar la vida pero era la única forma de que supieran de nosotros- contó a Cosecha Roja Celeste, a los 64 años.

El caramelo era un medio de comunicación clandestino. Al abrirlos se convertían en poemas, también hacían circular información dentro de la cárcel sobre la situación de los detenidos o eran entregados a familiares para que contaran afuera cómo vivían.

– En Rawson los compañeros hacían los caramelos para comunicarse de pabellón a pabellón y lo ponían en las hendiduras de las puertas, daban coordenadas con las manos o por código Morse para saber dónde tenían que buscarlos. Si hay algo que no perdimos nunca fue la comunicación. En Devoto nos comunicábamos de un piso a otro por medio de la letrina: se vaciaban y por el hueco se mandaban los caramelos con un hilo. Otras veces lo hacíamos con golpes entre celda y celda- contó Celeste.

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poemas rawsonEn el Centro Cultural por la Memoria de Trelew –ubicado en el ex aeropuerto viejo donde fue la Masacre de Trelew en 1972– conmemoraron los 40 años del golpe de Estado. En el acto, Hebe Mabel Garro llevó el cuaderno que había sacado de la U6 de la cárcel de Rawson cuando iba como profesora de literatura a[pullquote-right]”Nosotros te queremos entregar este cuaderno en representación de todos los presos políticos.”, le dijeron a Hebe en 1983[/pullquote-right]tomar exámenes a los alumnos que rendían libre el secundario. “Nosotros te queremos entregar este cuaderno en representación de todos los presos políticos”. Hebe no sabía cómo sacar el cuaderno y, aunque tuvo más miedo que dudas, lo guardó entre sus libros. Era 1983. Recién en marzo de este año los poemas escritos por los presos políticos tuvieron voz.

– Yo sabía que no podía entrar ni sacar nada de la cárcel pero ellos me inspiraban mucha admiración: estudiaban con mucha profundidad cada tema, siempre con un enfoque social. Mientras leía los poemas me imaginaba en el aula al lado de la ventana escuchando con placer sus lecciones. Sentí que estaba otra vez en el penal, como cada vez que los leía en mi casa -recordó Hebe.

El cuaderno que sacaron de la U6 de Rawson tiene 84 hojas amarillentas y tan finitas que las letras traspasan al otro lado, dejan así una sombra de tinta. En la tapa tiene un velero que flota en el agua.

rawsonOscuridad, hambre y soledad: todos los poemas encierran bronca contenida. También hay nostalgia por lo perdido y esperanza que se construye a través de la imaginación de posibles futuros. Digo tu nombre, libertad, y pienso / en los otros, los muchos que te amaron / y buscándote, se perdieron / y hoy son gritos de hijos reclamados. / Son el tributo… los sueños aplastados. (Anónimo).

Cristina San Juan –directora de Políticas de Memoria y Fondos Documentales de Chubut– inició una investigación en el Archivo Provincial de la Memoria para obtener registros; recurrió a los colegios para determinar qué alumnos estaban presos y rindieron el secundario libre. Ahora, publicarán un libro con los poemas y fotos originales de los manuscritos para que aparezcan los autores de los textos. El cuaderno salió entre libros para volverse uno.

– Son poemas que dejan en claro el contexto que atravesaban los presos. Hay uno que se titula Sebastián, es muy fuerte pensar que al fin podría llegar a manos de algún familiar. Una vez que tengamos el libro, seguramente lo usaremos para encaminar otras búsquedas, para saber quiénes son los autores y si existen otros manuscritos– dice Cristina.

[pullquote-left]El cuaderno tiene 84 hojas amarillentas y muy finas: las hojas traspasan del otro lado, dejan una huella de tinta.[/pullquote-left]También contactó a Fanny Cativa, la representante de Cielo Libre y ella le envió el libro. Cristina vio que el primer poema se llamaba Vamos andando y también aparecía en el cuaderno que encontraron en marzo. El poema tiene una nota de página de 1981: “Este poema fue escrito por un detenido (que sigue actualmente en la misma situación) de 50 años, con su señora detenida en el Penal de Villa Devoto, un hijo muerto y una hija detenida-desaparecida. La única hija en libertad, de 20 años, lo visitaba en el año 1976 y 1977 en el penal U 9 de La Plata. Actualmente está detenido en la Unidad 1, Caseros” (sic). No saben quién es.

Otro de los poemas se llama El retorno de un tiempo maldito y al finalizar dice: “Escrito en 1977, en la Unidad 9 de La Plata, por un preso que fue testigo de las ejecuciones en la Cárcel de Córdoba a prisioneros, en el patio del Penal y ante la vista de otros detenidos” (sic). Tampoco se desconoce su nombre. En uno de los versos dice: y no quiero torturarme pensando / si son sus pasos transitorios / y si desvanecerse los veremos en nuestro miedo / o si eternamente retornaron.

– Fue una liberación: terminé el ciclo de portadora de sus voces. Ahora que los arrojé al exterior, ellos son libres -dijo Hebe.

 Estos son los poemas del #CuadernodeRawson completos. Si sos el autor de uno de los textos o conocés a alguno de ellos, escribinos a [email protected] y a [email protected] ¡Muchas Gracias!

Florencia Gordillo
Florencia Gordillo

Periodista.

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