¿Quién secuestró y mató a Anahí Benítez?

Hoy comienza el juicio contra los dos acusados. Contra uno de los acusados hay dos pruebas que lo comprometen: el análisis de ADN y el hallazgo del celular de la víctima en manos de su hijo. La familia y los amigos del otro imputado aseguran que es víctima de una causa armada por la policía y que no hay pruebas en su contra.

¿Quién secuestró y mató a Anahí Benítez?

Por Cosecha Roja
17/02/2020

Anahí Benítez tenía 16 años. Estudiaba en la Escuela Nacional Superior Antonio Mentruyt de Banfield. El 29 de julio de 2017 salió de su casa de Lomas de Zamora y no volvió. Seis días después encontraron el cuerpo desnudo enterrado en la reserva Santa Catalina de Llavallol: la autopsia confirmó que fue abusada sexualmente y asesinada un día antes del hallazgo. Hoy comienza el juicio: hay dos acusados que enfrentan una posible condena a perpetua. La familia y los amigos de uno de ellos aseguran que es un “perejil” y que es una causa armada por la Bonaerense.

Marcelo Sergio Villalba es el principal acusado. Cayó 15 días después de la desaparición, cuando se activó el celular de Anahí. Lo encontraron en manos del hijo de Villalba. El hombre declaró que no conocía a la víctima y que había encontrado el teléfono en un terreno baldío y decidió dárselo al chico. Pero las pericias científicas derribaron la coartada.

La autopsia confirmó que la adolescente murió por asfixia por sofocamiento. Tenía lesiones cortantes y golpes en la cabeza. Antes de morir había sido víctima de abuso sexual. Sobre el cuerpo había restos de semen. La comparación del material genético era compatible con el ADN de Villalba. El celular y la comparación de ADN fueron suficientes para que quedara detenido y llegar preso al juicio.

Villalba está acusado por los delitos de abuso sexual agravado con acceso carnal, robo, privación ilegítima de la libertad agravada y homicidio agravado por alevosía, criminis causa (que mató para encubrir otro delito) y por mediar violencia de género. Un combo criminal que prevé una única pena: perpetua.

El segundo acusado, Marcos Bazán también está acusado por el secuestro y la muerte de Anahí pero no por el abuso sexual. Lo detuvieron 6 de agosto de 2017 cuando un perro de la policía marcó la casa donde vivía, a 200 metros del lugar donde encontraron el cuerpo. Su familia, amigos y amigas, denuncian que es un “perejil”. Que es víctima de un armado de la Bonaerense que fue sostenido por la fiscal Especializada en Violencia de Género Fabiola Juanatey.

“La causa tiene más de 28 cuerpos y no hay una sola prueba en su contra”, dijo a Cosecha Roja Lucila, amiga de Marcos. “No encontraron un solo testigo, entre los 200 que declararon en la causa, que dijera que Villalba y Marcos se conocen. Tampoco apareció en el entrecruzamiento de telefonos. El planteo de las fiscales es absolutamente ridiculo”.

La fiscal no está seguro de poder lograr una condena a perpetua contra los dos acusados. En el caso de Bazán pidió una pena alternativa. En caso de que no se pueda comprobar que participó del secuestro y el asesinato, pide que se le condene por encubrimiento agravado, que prevé una pena máxima de seis años.

Lucila está segura de que cuando termine el juicio su amigo va a recuperar la libertad. “No hay pruebas. Lo único que hay son indicios irrisorios”, plantea.

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Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales
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