Rosario: dos muertos en una guerra narco

cantero
En la madrugada del domingo, Claudio Ariel “El Pájaro” Cantero -líder de la banda narco más poderosa de Rosario- estaba terminando un vaso de whisky en la puerta del bar Infinity Night de Villa Gobernador Gálvez, en el límite con Rosario. Se alejó de sus amigos unos metros para orinar. Desde una camioneta gris dispararon al menos diez veces. A “El Pájaro” una bala le atravesó el pecho y murió camino al hospital. Esta mañana el dueño del boliche, Diego Omar Demarre, acompañó al encargado, al barman y a un patovica a Tribunales. Cerca del mediodía, volvía a su casa en su camioneta junto a su esposa. Un auto blanco se le puso a la par. La mujer se agachó y escuchó los tiros. Entre cinco y seis balazos dieron en el cuerpo del empresario de la noche, que murió algunos minutos más tarde. Los investigadores creen que se trata de una guerra entre bandas narco. Y que recién comienza.
A sus 29 años, “El Pájaro” Cantero se había convertido en uno de los hombres fuertes del narcotráfico en Rosario. Era el poder entre las sombras de “Los Monos”, el clan familiar que domina la venta de drogas en la zona sur de Rosario. Las actividades de la banda -explica un policía con más de 25 años en la fuerza que los siguió de cerca- se extienden a la usura en la zona del Casino y los homicidios por encargo. Consolidaron su dominio en los barrios Las Flores y La Granada a principios del 2000 luego de una guerra con “Los Garompa” en la que murieron más de veinte personas. Muchos de los miembros de “Los Garompa” que no murieron terminaron presos. Así, “Los Monos” consolidaron su hegemonía. “Tienen fusiles con mira telescópica, ametralladoras FMK3, granadas y chalecos antibalas”, explicó el jefe policial.
“El Pájaro” compartía con su hermano Ariel –alias “Guille”- el poder heredado de su padre, Ariel Máximo Cantero, conocido por todos como “El Ariel”. “Él era uno de los líderes de la banda. Un tipo muy pensante, el que tomaba las decisiones”, explicó a Infojus Noticias uno de los policías que forma parte del equipo que desde el domingo investiga el crimen. “El hecho es muy reciente: todavía no tenemos mucha información”.
Según explicó el policía, la noche del sábado “El Pájaro salió con dos amigos, Lisandro Mena, de 19 años, y Jesús Gorosito, de 18. Hicieron el recorrido habitual: primero al boliche Yamper, en Ovidio Lagos al 4500. Después, a Infinity Night, en Villa Gobernador Gálvez. La disco está ubicada del otro lado de la Avenida Circunvalación, apenas saliendo de Rosario. Según contaron los testigos, estaban terminando un vaso de whisky para entrar al boliche. “El Pájaro” se alejó unos metros de sus amigos para ir a orinar. Dos personas pasaron a bordo de una camioneta gris. Llevaban dos pistolas 9mm. “El ataque fue perfecto -dijo el policía-. Uno disparó a los amigos y el otro se encargó de Cantero”.
Los atacantes gatillaron al menos diez veces. “El Pájaro” tenía seis heridas. “Hasta que no esté la autopsia no podemos saber si todos fueron disparos o alguno fue una esquirla”. Una bala le entró por el hombro, le atravesó el pecho y salió a la altura del corazón. A Lisandro Mena un tiro le pegó en una pierna y lo tumbó. Cantero murió camino al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca). Mena fue trasladado al hospital Roque Sáenz Peña y después al Heca.
La causa recayó en el Juzgado de Instrucción Nº11, a cargo Hernán Postma. El juez ordenó una autopsia y pericias balísticas. Además, pidieron las cámaras de videovigilancia del Heca y del Hospital Roque Sáenz Peña. En la puerta de Infinity había una cámara de seguridad que no funciona. Esta mañana Postma le tomó declaración a cinco testigos: un patovica, el encargado y un barman de Infinity, un cuidacoches y a Gorosito. Ninguno aportó información que permitiera avanzar en la investigación. Afuera de los Tribunales esperaba Demarre, el dueño del boliche.
Cerca del mediodía, Demarre se subió a su Peugeot Partner con su esposa, Mabel Quintana. Cuando estaban a menos de dos cuadras de la casa, un auto blanco frenó junto a la ventanilla del conductor. La mujer alcanzó a ver que un hombre sacaba una pistola. Se agachó y escuchó los disparos. “Había agujeros en la puerta y en el espejo retrovisor. Demarre debe haber recibido cinco o seis disparos”, contó la fuente policial. Quintana se puso al volante y manejó hasta el Heca. Demarre murió a las 13.15.
“Creemos que la muerte de Demarre es una venganza por el asesinato de Cantero”, explicó otra fuente de la investigación. Varias fuentes consultadas coincidieron en que podría haber más muertes.
En los medios corrió una versión: que el autor material del homicidio de Cantero fue el Luis Orlando “El Pollo” Bassi, un supuesto narco de Villa Gobernador Gálvez. “Nosotros no manejamos esa información”, explicaron desde la Unidad Regional II de policía.
Bassi es el dueño de la remisería “Cinco estrellas” y de una bailanta de Villa Gobernador Gálvez. Desde hace algún tiempo mantiene una rivalidad con los Cantero por la venta de drogas en la zona sur de Rosario. El asesinato de “El Pájaro” sería un episodio más de la guerra narco.
El mes pasado en el Pabellón 3 de la Alcaidía de Rosario hubo un enfrentamiento entre internos. Después hubo un incendio en el que murieron tres internos. Uno de ellos, “El Japo” Miguel Ángel Saboldi, de 36 años, había caído preso algunos días antes en una causa por drogas. Fuentes judiciales vincularon al Japo con la banda de “Los Monos”. “Mi marido me mandó un mensaje de texto diciéndome que lo iban a matar. El Pollo Bassi agitó a su gente, a la que tiene en la alcaidía, para que lo mataran”, dijo Norma Acosta, la ex mujer de Saboldi.
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