Fake: todo lo sólido se desvanece en la nube

¿Qué es real en un mundo atravesado por lo digital? ¿Cuáles son los límites de este oxímoron: realidad-virtual? La nueva obra del Colectivo Dominio Público es un híbrido entre danza e instalaciones performáticas. Surgió de una residencia de investigación en Casa Sofía y maduró en plena pandemia, con ensayos por zoom y una exploración de la corporalidad en su vínculo con el mundo virtual.

Fake: todo lo sólido se desvanece en la nube

12/11/2021

Por Colectivo Dominio Público

Fake. Todo lo sólido se desvanece en la nube” es el nuevo trabajo del Colectivo Dominio Público en el cual exploramos un dispositivo híbrido entre la danza y las instalaciones performáticas. 

El proceso de esta obra se dio a partir de la residencia de investigación en danza y performance Proximidades Expositivas, que realizamos en 2019 en Casa Sofia con la curaduría de Federice Moreno Vieyra. A esta investigación  la llamamos AlgoRtimo. En la residencia trabajamos la hipótesis de un trans-cuerpo que a través de algoritmos se vuelve funcional a la inteligencia artificial. Una calidad ambigua entre el ser físico y el ser digital. Nos preguntamos cuáles son los estereotipos de belleza y de éxito impuestos por el mercado y la lógica algorítmica y empezamos a desconstruírlos, hibridarlos, deformarlos, danzarlos. 

En 2020 iniciamos el proceso de ensayos de FAKE, profundizando en esa lógica del universo de las redes sociales y digitales, en esta puesta en escena constante de cuerpos como commodities insertos en un sistema gobernado por algoritmos financieros.  

A poco de comenzar con los ensayos, nos atravesó el aislamiento preventivo por el Covid, y la vida de golpe se volvió capturada a un nivel abismal por lo digital. El proceso de ensayos de FAKE en este contexto fue discontinuo, intenso y caótico. La pandemia nos produjo un quiebre en cuanto a los métodos de trabajo, que se diversificaron, se interrumpieron, se contaminaron. Se experimentó en los propios ensayos las fronteras entre la presencialidad y la virtualidad. Tuvimos varios ensayos con performers en su casa que eran proyectados y habitaban el espacio escénico, poniendo en tensión esta relación virtualidad-presencialidad. 

El propio trabajo  consistió en intentar sostener un posible entramado donde las dimensiones del orden de lo sensible, físico, relacional, cognitivo, cuerpos que rozan, ambiguos, se habían trasladado a una relación conectiva mediada por las máquinas informáticas, la pantalla, la Big Data, el avatar, el videojuego y los automatismos de una vida digitalizada. En este limbo la investigación del movimiento fue acerca del peso real y el peso digital, la masa corporal en relación a la imagen; y la instalación de patrones corporales que operan como condicionantes y que se dan desde la cultura, la historia y desde los roles hegemónicos. 

Cuerpo – Imagen- Redes sociales – Algoritmos ¿Qué es real en un mundo atravesado por lo digital?  ¿Cuáles son los límites de este oxímoron: realidad-virtual? En este campo jugamos con las posibles contaminaciones entre la artificialidad y la materia orgánica. Miramos muchos cuerpos en las redes sociales y su relación publicitaria. El uso de filtros, fragmentaciones, cirugías,  cuerpos mercancías  en una era de la autoexplotación. 

Indagamos este cuerpo transversalizado por una relación maquínica, fría y seductora a la vez. Cuerpos como Feed, cómo ratas del gran laboratorio planetario de las mega corporaciones digitales. Extractivismo 24 hs, sin limites: trabajo, descanso, placer, familia, amistades, amor, la vida misma volviéndose digital. 

 ¿Qué pasa con el cuerpo en este estado de producción y consumo constante de imágenes, donde luchamos ferozmente en una economía de la atención por cada segundo de les otres? ¿Qué actitud tecnológica, fake, publicitaria nos pide el sistema para sobrevivir en él? ¿Hay anclajes de resistencia?  

 “¿Puede la matrix capturar la sensibilidad y la cognición cuando sabemos que ambos son imposibles de mapear? El general intellect posee un cuerpo –el cuerpo de los trabajadores cognitivos precarizados- sensible y sensitivo y es precisamente allí donde reside el punto débil de la matrix. La sensibilidad en tanto exceso que no puede traducirse en algoritmo. Aunque el cuerpo sea olvidado, allí está siempre, detrás de la pantalla, palpitando.” Bifo Berardi

Estudiamos también proyecciones de nuestro presente: que la mayoría de les niñes de dos años  estén mirando el celular, tiene claramente  consecuencias a nivel del desarrollo cognitivo y de su desarrollo físico. Todo esto interfiere en nosotros y en el futuro de la humanidad. Vimos estudios que proyectan cómo serán los cuerpos de acá a 200 años, y nos asustamos bastante. Sabemos que el uso excesivo de dispositivos tecnológicos va afectando a nuestro movimiento, la postura saludable de balance entre cráneo, cuello y columna vertebral se ve alterada desde muy tempranas edades, lo mismo sucede con la visión, el ojo se vuelve funcional al dispositivo, visión focal y a corta distancia.

Delante de este panorama la danza, las artes escénicas vivas son espacios de resistencia, se emerge desde el cuerpo a cuerpo, en la vibración próxima de las corporalidades en movimiento. Un cuerpo como ritualidad, potencia y fragilidad a la vez. El cuerpo como un acto político de anclaje ancestral. Antes de todo está el cuerpo. Lo siente y registra todo. 

Sobre el Colectivo Dominio Público 

Desde los orígenes del CDP en  2013 venimos investigando las tensiones entre tecnología, internet y sociedad. Somos un grupo interdisciplinario que reúne los mundos del arte, el periodismo tecnológico y el artivismo. 

El primer trabajo del grupo fue en 2016 “Ciberpunks. La visibilidad es una trampa”, investigamos el universo de los primeros hackers de internet en los años 80 y sus guerrillas del código abierto, específicamente el grupo Wikileaks. De 2016 a 2019 realizamos 3 ediciones de Tensión en la Red, evento que reúne talleres, performances y charlas con especialistas en tecnología y periodismo digital. En 2018 “Copia Original. La muerte del autor o el éxtasis de las influencias”, espectáculo de danza que se centró en la complejidad del proceso autoral en una sociedad atravesada por internet, y como el copyright genera leyes absurdas que clausuran la cultura. 

En 2019 realizamos “Sinfonía Big Data” junto a la Revista Anfibia y Casa Sofía en el marco de la convocatoria “Periodismo Performático”. En este trabajo sentimos que fue la antesala de lo que vendría con la pandemia. Después del escándalo de Cambrig Analitic de Facebook solo vino a reforzar lo que muchos especialista en tecnología venían analizando, sobre el lado B de internet y las redes sociales. Muchas de las tendencias que trabajamos en “Sinfonía Big Data” se hicieron carne. Lo que se esperaba que tardará uno o dos años, fue la oportunidad perfecta para el avance de las  mega corporaciones como mediadores de una sociedad de control. 

“FAKE. Todo lo sólido se desvanece en la nube”

Funciones sábados hasta el 27/11

En Galpón F.A.C.E. – Dean Funes 2142

Entradas en rango: 600/700/800

Entradas en Alternativa Teatral 

Con Laura Peña Núñez, Tam Molina Paz Soldán y Mauro Cacciatore

Música: Dionisio Perez Belara 

Video: Santiago Carlini 

Iluminación: Lucía Feijoo y Adrian Grimozzi

Asistencia dirección: Juan G. Arias

Foto: Federico Akabani 

Asistencia de Producción: Eva Ortemberg

Escenografía y producción: Fagner Pavan

Asistencia de montaje: Lucia Portó Carrero y Facundo Aguire

Dirección Inés Armas y Fagner Pavan 

Realización: Colectivo Dominio Público