Argentina: juzgan a un proxeneta que traficaba mujeres de norte a sur

candidoCosecha Roja.-

Unos días atrás, Celio Candido Barrionuevo celebró su segundo aniversario de casado.  Es la sexta vez que contrae matrimonio, la primera tras las rejas. En la foto de aquel recuerdo sonríe. En la mano derecha aprieta la libreta roja que le combina con la camisa y las rayas de la chalina que cae por ambos lados del cuello. No es la figura de un novio enamorado. Es la imagen de un proxeneta que llegó a los 60 años queriendo reafirmar su poder. Desde marzo, será juzgado por Trata de personas agravada  en la provincia de Santra Cruz.

La suerte de Barrionuevo cambio la noche en que la policía allanó su whiskería de Caleta Olivia y encontró lo que se denunciaba desde Misiones. Mujeres víctimas de trata provenientes de aquella provincia, dos extranjeras, una menor y cocaína.

La localidad de Pindapoy es conocida por la fábrica de envasado de jugos naturales, tiene una estación de trenes donde se despachaban los productos y a pocos metros está la casa de Cristina, una de las víctimas. Una tarde recibió un llamado. Su tía Mercedes le ofrecía trabajo en un restaurante en las cercanías de la provincia de Buenos Aires,. Tendría que limpiar y ordenar las copas.

Cristina estaba desocupada y con dos hijos. Decidió irse. Dejó a los chicos a cargo de su madre y fue a la casa la tía que la esperaba con un hombre. Él, le dijeron, sería el encargado de llevarla en una traffic rumbo al sur.

En Caleta Olivia empezó la confusión. Apenas llegó le hicieron poner ropas escotadas para ir a “Le Clab”. Al llegar Cristina entendió el engaño y se lo dijo tía y a Barrionuevo. Intentó resistirse, y la hicieron prostituirse a la fuerza. La encerraron y le prohibieron hablar por teléfono.

-Tenés- le dijeron- que pagar por el viaje desde Misiones, la comida y hasta el agua que usás.

Una noche Cristina logró agarrar un teléfono y se escondió en el baño. Desesperada, llamó a su hermana para que haga la denuncia. Así, la justicia allanó por primera vez la whiskeria de Barrionuevo.

En el lugar la policía descubrió varias irregularidades. Una menor de edad, hija de Valerio y prima de Cristina estaba escondida en un cuarto con dos mujeres extranjeras. También encontraron cocaína. La niña explicó ante el juez iba a “Le Clab” a visitar a su madre y ayudarla en la barra, y que fue obligada a ejercer la prostitución por Barrionuevo.

La madre de la menor  y la tía de Cristina es Mercedes Valerio, la mujer de confianza de Barrionuevo. Ella ejercía cierta autoridad, traducida en uso de violencia física y psíquica sobre las víctimas.

En 2010, antes de casarse por quinta vez,  Barrionuevo y su concubina, Veronica Arenas, estuvieron en San José, Misiones buscando mujeres necesitadas de trabajo. Los escritos judiciales explican que Arenas era la encargada general del local, mano ejecutora de Barrionuevo en la administración del dinero y manejo de las mujeres-víctimas.

La investigación también evidencio que el raid de engaño a mujeres llegó a realizarse en Rio Cuarto, Córdoba, como quedo comprobado por los mensajes de texto intercambiados entre Arenas y Valerio. Cómo no lo lograron convencer a nadie, regresaron a Caleta Olivia con las manos vacías. Ante la necesidad de tener a quien explotar en “Le Clab”, Mercedes Valerio decidió poner a su hija menor de edad a disposición de los clientes de la whiskería.

La detención de Celio Cándido no debilitó el tráfico de mujeres entre el norte y el sur del país. El último caso conocido es del Angélica, una chica de 17 años tendría que estar por comenzar el último año del secundario en El Soberbio, un pueblo de Misiones. Su familia la busca desde hace más de una semana. Ángelica se fue de su casa diciendo que se iba a inscribir para entrar en la Armada Argentina. Les dijo a sus padres que eso quedaba en Campo de Mayo, pero no en Buenos Aires, sino en Santa Cruz. Los padres le creyeron y le dieron autorización para viajar. Días más tarde, se comunicó por teléfono: Estoy en Buenos Aires, dijo. Pero algunos testigos dicen haberla visto el sur del país, acompañada por un hombre mayor. Desde aquel llamado no se sabe más de ella.

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