
“Cada uno de los pasos que se fueron dando son dosis inmensas de reparación real y moral a las víctimas. Cuando se anuncian las condenas a los imputados es un momento tremendo, porque ahí las víctimas se enteran que no se los van a cruzar nunca más. En esos instantes el Estado está dando una reparación”, dijo el juez.
Rafecas estuvo esta mañana en la mesa “Memoria y Derechos Humanos”, acompañado por el doctor en Ciencias Jurídicas Lucas Martín, el doctor en Ciencias Sociales Daniel Feierstein y el magíster en Ciencia Política Luciano Nosseto. En el panel se habló de víctimas y victimario y del rol del Estado.
El debate giró alrededor de las diferencias entre los procesos de memoria, verdad y justicia en Argentina y en Sudáfrica, con la presencia de Antjie Krog. La escritora sudafricana es autora de “Country of my Skull”, el resultado de dos años cubriendo el trabajo de la Comisión de Verdad y Reconciliación, el organismo oficial del país africano que buscó justicia después del Apartheid. El proceso se basó en la confrontación de la víctima con el victimario. “Al ponerlo frente a su ejecutor directo, la víctima queda expuesta a la impresión teatral. Pero eso no es demostrativo de lo que fue el terrorismo de Estado”, criticó el juez. Feierstein puso un ejemplo local: recordó cuando el periodista Mariano Grondona llevó a su programa al dirigente socialista Alfredo Bravo y a su victimario, el represor Miguel Etchecolatz. “De nada sirve poner enfrente a una víctima y a un victimario, se puede volver enloquecedor porque confunde las responsabilidades”, dijo doctor en Ciencias Sociales.

El genocida y múltiple condenado por crímenes de lesa humanidad, Miguel Etchecolatz, fue beneficiado con la prisión domiciliaria en agosto. Se sumó así a los 489 represores que cumplen arresto es sus hogares. Desde que comenzó el gobierno de Mauricio Macri, se lanzó también la campaña mediática contra jueces y juicios de lesa humanidad, y aumentaron los pedidos de domiciliaria para los ex militares. “Nosotros seguimos trabajando como ayer y hoy. No ha habido cambios, pero sigo con preocupación las notas periodísticas que están consignando una aceleración en las detenciones domiciliarias”, dijo a Cosecha Roja el juez Daniel Rafecas.
El jueves le tocó a Rafecas. Un grupo de diputados, empresarios y periodistas reclamó, a través de una solicitada en los diarios Clarín y La Nación, la destitución del juez. El motivo, haber rechazado la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ex canciller Héctor Timerman por supuestos acuerdos con Irán tras el memorándum. “La sensación con la que me quedo es la de una enorme ola de repudio y de indignación de sectores de la sociedad civil, de organizaciones de Derechos Humanos y de (personalidades) todos los ámbitos. Me han hecho sentir acompañado en este momento difícil de mi carrera judicial de casi 30 años”, dijo a Cosecha Roja Rafecas. Y agregó: “Debo confesar que no esperábamos esta reparación, fue una hermosa sorpresa. Y fue masiva”.
Fotos: Pablo Carrera Oser/prensa UNSAM
