Ladrones de la historia, señores de la alta sociedad

 

Ulises Rodríguez – Cosecha Roja.- 

Interpol de Argentina recuperó documentos históricos que pertenecieron al gobernador Juan Manuel de Rosas. En un departamento del coqueto barrio porteño de Recoleta, en Buenos Aires, se hallaron 19 carpetas con 115 folios de documentos de entre 1803 y 1848.

Habían sido publicados en internet en valores que iban de los 20 a los 1000 dólares. El subcomisario Marcelo El Haibe de la sección de Protección del Patrimonio Cultural de Interpol Argentina le dijo a Cosecha Roja que “este tipo de delitos son cometidos por personas con mucha capacidad adquisitiva que tienen contactos con coleccionistas privados del país y el exterior, gente de la alta sociedad en la mayoría de los casos”.

En este caso el imputado es un hombre que se dedica a la venta de libros antiguos y que tiene muy en claro el valor histórico de los documentos del Juzgado de Paz de San Andrés de Giles, los manuscritos de San Antonio de Areco y las cartas privadas del siglo XIX -en buen estado de conservación- que se encontraron en el allanamiento del departamento de la calle French 3050 de Buenos Aires.

Figuraba en internet con un domicilio falso de una ciudad de la provincia de Buenos Aires. “También nos encontramos con documentos que son anteriores a la Revolución de 1810, que aunque no tenían denuncia de robo fueron sustraídos en algún momento”, dijo El Haibe.

Durante su período como gobernador de la provincia de Buenos Aires (1835-1852), Juan Manuel de Rosas produjo una gran cantidad de documentos y correspondencia pública y privada. Julio Irazuzta en su libro “Vida política de Juan Manuel de Rosas a través de su correspondencia”, dejó una interesante trascripción documentos y de la correspondencia de Rosas con sus contemporáneos, incluido el General San Martín.

La ley 15930 del Archivo General de la Nación es la que preserva estas documentaciones “para difundir las fuentes de la historia argentina”. Desde hace unos años el Ministerio de Seguridad intensificó la protección del Patrimonio Histórico y profundizó las investigaciones para recuperar documentos de este tipo que se encontraban en manos de coleccionistas privados o vendedores de antigüedades.

El librero de Recoleta dijo que él había comprado esos documentos y no dio nombres ni direcciones exactas de donde los había adquirido. “En muchos de estos casos el trabajo está muy bien organizado: están los que roban y hacen el trabajo sucio y los señores de alta sociedad que pagan para hacerse de ese patrimonio histórico, arqueológico o paleontológico”, según El Haibe.

En el 2007 fue robado del Museo Histórico Nacional un reloj de oro que había pertenecido al General Manuel Belgrano. Los ladrones fueron atrapados y encarcelados pero el reloj no fue recuperado hasta el día de hoy.

En mayo de este año catorce cuadros que habían sido robados en una casa del barrio porteño de Villa del Parque, fueron recuperados tras un allanamiento en la prestigiosa galería Zurbarán del coleccionista y marchand Ignacio Gutiérrez Zaldívar. Entre los cuadros se encontraban “El ensayo”, de Soldi; “Rincón de la boca”, de Osvaldo Imperiale y “El guitarrero” de Castagnino, todas obras con pedidos de captura.

Otro caso que implicó a una figura pública fue el caso de Mateo Goretti, asesor en comunicación del macrismo y en la gestión PRO, imputado por encubrimiento en el robo de piezas de arte y arqueológicas que fueron encontradas en un domicilio de su propiedad, durante un allanamiento de Interpol, en un valor cercano al millón de dólares.

El librero de Recoleta no fue detenido porque el delito es excarcelable. Los documentos previos a la Revolución de 1810 y los escritos de Juan Manuel de Rosas ya están en manos del Archivo General de la Nación para reconstruir una historia que muchos pretenden comprar.

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