Las mamás cultivadoras ganaron el partido

El miércoles la Cámara de diputados dio media sanción por unanimidad al proyecto de ley que regula el cannabis medicinal. Ayer desde la revista THC publicamos el texto completo sancionado junto con un breve análisis.
Amainada la tensión del momento y el arduo trabajo de las horas siguientes, comparto algunas visiones personales al respecto.
1. El miércoles vivimos un hecho histórico. El reconocimiento oficial por parte de uno de los poderes del Estado de que el cannabis sirve para mejorar la salud de las personas y la consecuente autorización para usarlo con fines terapéuticos, es uno de los mayores logros políticos en la lucha por la normalización del cannabis que hubo en Argentina.
2. Las integrantes de Mamá Cultiva consiguieron en menos de un año un apoyo social al uso medicinal del cannabis inimaginable siquiera en marzo de este año y lograron que el poder político, en una coyuntura por demás adversa, recepte y dé media sanción por unanimidad a un pedido originado e impulsado por una organización de base con sólo nueve meses de historia. Tenemos por delante mucho que aprender del inmenso trabajo de estas madres.
3. Este logro de las madres es más valioso aún si tenemos en cuenta que se dio en un contexto político particular: el año de mayor represión a los usuarios de cannabis de las últimas dos décadas.
4. Lamentablemente no se pudo modificar el proyecto del bloque Cambiemos para descriminalizar el cultivo personal, solidario y colectivo con fines medicinales, dada la orden del ministerio de Seguridad a los legisladores del bloque Cambiemos de no permitir el autocultivo y el acuerdo de estos últimos con el Frente Renovador. Esas fueron las condiciones reales de discusión: un grupo de madres debatiendo en los pasillos del Congreso con diputados que decían estar acatando las órdenes de una Ministra. Sin embargo, se consiguió incluir una cláusula que, en su confusa redacción, crea un registro de usuarios medicinales para ampararlos si cultivan. Es uno de los varios huecos logrados en el proyecto que, de llegar a transformarse en ley, habrá que trabajar jurídicamente para agrandarlos.
5. El proyecto de ley habilita a importación de productos de cannabis, la producción nacional y las investigaciones científicas. Esto les abriría a las farmacéuticas nacionales y extranjeras el gigantesco negocio de la producción de cannabis con fines medicinales. El futuro de este escenario y su limitación, como el de tantos otros, dependerá de lo que hagan las decisiones políticas y la fuerza de los reclamos de la sociedad civil.
6. Gracias al trabajo de las madres, el lunes escuchamos a diputados que hasta hace poco no conocían el significado de la palabra “cannabis” hablar de plantas macho y hembra, de cepas, de CBD, de extractos. De esta conquista cultural no hay marcha atrás.
7. Lo logrado el lunes con esta media sanción del proyecto de cannabis medicinal es eso, un proyecto medicinal, que no va a terminar con los más de 10 mil usuarios detenidos por año, con los otros tantos cultivadores allanados y detenidos por plantar para su consumo o para ayudar a un enfermo, con los pibes a los que la policía obliga a delinquir para ella a cambio de no llevarlos detenidos por una tuca o con las mulitas que pagan penas de cárcel como si fueran narcos. Seguiremos peleando para que todo esto se termine.
8. Aún queda que este proyecto sea aprobado por el Senado, una cámara mucho más conservadora que Diputados.
Ayer, en el partido que jugaron un grupo de madres contra el Estado y sus reglas, se ganaron algunas cosas y no se pudieron ganar otras. Casi que se empató. De visitante, bajo lluvia, sobre la hora y con varios jugadores menos. Pero a fin de cuentas, en ese empate que para muchos implicó la conquista de necesidades urgentes y para otros dejó el sabor amargo de un reconocimiento de derechos que sigue adeudado, se dio un paso importante en la larga lucha por la normalización del cannabis. Queda mucho camino por recorrer y mucho trabajo por hacer.
Por mi parte, agradezco profundamente a estas madres por abrirnos una puerta que hace casi tres décadas teníamos cerrada.
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Acá comparto el link con el texto completo aprobado en diputados y análisis de THC:
https://www.facebook.com/revistaTHC/photos/pb.303678172591.-2207520000.1480091250./10154077391287592/?type=3&theater

Sebastián Basalo
Sebastián Basalo

Director de la Revista THC

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