“En Argentina hay un grave retroceso en derechos humanos”

Retóricas de odio, de discriminación, de anti derechos. Un discurso común que los líderes políticos convierten en políticas públicas. Síntomas que, en todo el continente americano y también en Argentina, confirman un diagnóstico al menos peligroso: existe un grave retroceso en materia de derechos humanos según Amnistía Internacional. Los grandes niveles de violencia, las políticas represivas y la militarización de los estados generan crisis por las que millones de personas en la región se ven en la necesidad de movilizarse.

“Los derechos humanos se constituyeron en el enemigo en el discurso de los líderes del continente”, dijo Érika Guevara Rosas, directora para las Américas en Amnistía Internacional, quien junto a Mariela Bielski, directora Ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, brindaron una conferencia de prensa para hablar del la región.

Antes Guevara Rosas describió detalles de la Asamblea General de la OEA, en la que participó. “El resultado es preocupante. Refleja la crisis grave de derechos humanos y la fallida respuesta de los Estados. No sólo no se logró consensuar una declaración sobre la crisis en Venezuela sino que tampoco se discutieron temas trascendentales que afectan a las mayorías en el continente”.

Para realizar un diagnóstico integral de la región, la exposición de Guevara Rosas fue dividida en varios ejes.

Guevara y Bielski

Migrantes

América continúa en las peores listas del mundo. Es la región más violenta del planeta, ocupando las primeras cifras homicidios violentos. En muchos países hay conflictos armados y la gente se ve obligada a huir, por ejemplo México. La retórica de odio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump hace que los mexicanos reciban muy malos tratos cuando intentan migrar hacia ese país. Sin embargo, a las mismas condiciones están sometidos todas las personas centroamericanas que intentan migrar hacia México. La Argentina, en los últimos años, demostró una política de asilo amplia y una ley migratoria modelo. Sin embargo, en enero de 2017 con el Decreto de Necesidad y Urgencia del presidente Mauricio Macri se modificó la Ley de Migración para limitar los derechos humanos de las personas migrantes en el país, así como acelerar expulsiones que pueden vulnerar aún más los derechos. En un camino de ampliación de los derechos de los migrantes se encontraba Chile. Sin embargo, con la llegada de la campaña electoral reflotaron las retóricas discriminatorias.

Derechos de mujeres y niñas y de diversidad sexual

La región ocupa los primeros lugares de índices de femicidios. En la Argentina hay una deuda histórica en el ejercicio de los derechos de las mujeres, violencia de género desproporcionada y una respuesta legislativa institucional muy limitada que no se tradujo en la vida de las mujeres y las niñas. También existe violencia en materia de derechos sexuales y reproductivos de manera sistemática. Las mujeres todavía no tienen acceso a decidir sobre sus propios cuerpos a través del derecho al aborto legal y seguro. Mientras que en Guatemala, los abortos espontáneos son penados con 40 años de prisión, en la Argentina si una mujer sufre una complicación obstétrica relacionada con un aborto, no sabe si será atendida en el hospital o si será encarcelada. En la región, el aborto continúa siendo una de las primeras causas de mortalidad materna. La campaña Ni Una Menos traspasó las fronteras. Sin embargo el estado argentino lo cumple con las políticas públicas en materia de prevención y protección a mujeres y niñas.

Crisis financiera

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos es, muchas veces, la única posibilidad de acceso a la justicia. Sin embargo su presupuesto es bajísimo y el tipo de dinero que llega puede implicar condicionamientos. Además, por la intolerancia a las críticas, los Estados ejercen campañas en contra.

México

Enfrenta una de las peores crisis en materia de derechos humanos en el hemisferio. La política de seguridad, conocida como la “guerra contra el crimen organizado”, generó un ambiente permisible a graves violaciones a derechos humanos, con más 30.000 personas desaparecidas, miles desplazados de sus hogares y el uso de tortura generalizada.

Milagro Sala

Amnistía encuentra su detención, como la de otros líderes regionales, violatoria de los derechos al debido proceso y un juicio justo y, en el caso de Sala, llama a una reparación.

Pueblos originarios

Con Estados debilitados, las empresas multinacionales cometen abusos con total impunidad. Los pueblos originarios son sistemáticamente perseguidos y criminalizados. La respuesta de los Estados es la militarización de la seguridad.

Venezuela

Enfrenta una de las peores crisis en materia de derechos humanos. Hay una polarización política en la que los unos y los otros se dicen lo que quieren. Hoy encontramos que la mayoría de la población se encuentra en una posición de vulnerabilidad. En Venezuela se detiene arbitrariamente por motivos políticos a cualquiera que se opone políticamente: alguien de la oposición o un estudiante que sale pacíficamente a manifestarse. Son detenidos por el Servicio de Inteligencia Bolivariano y juzgados por tribunales militares. En este momento en el país hay más de 150 cárceles que Guevara llama “clandestinas” sobre las que hay denuncias de torturas y también de desaparición forzada.

 

Foto: Facu Nívolo y Amnistía Argentina

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Cosecha Roja es la Red Latinoamericana de Periodistas Judiciales

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